El trágico incendio que se desató durante una fiesta de Año Nuevo en Suiza dejó una escena de horror que conmociona al país y al resto de Europa. El siniestro ocurrió en la madrugada de este jueves 1 de enero, cerca de la 1.30, en un reconocido bar ubicado en la estación de esquí de Crans Montana, uno de los destinos turísticos más importantes del país durante la temporada invernal.
Según informaron medios locales e internacionales, el incendio habría provocado alrededor de 40 muertos y más de 100 heridos, aunque hasta el momento las autoridades no confirmaron oficialmente el número de víctimas. La magnitud del desastre llevó a que ciudadanos y testigos lo describieran como "una catástrofe sin precedentes" en la historia reciente de la región.
De acuerdo con un reporte de CNN, el episodio se produjo cuando el local se encontraba colmado de personas celebrando la llegada del nuevo año. La combinación de música, alcohol y una gran cantidad de asistentes generó un escenario que rápidamente se volvió incontrolable cuando comenzaron las llamas.
Los sobrevivientes relataron con crudeza cómo se originó el fuego y el caos que se desató en cuestión de segundos. Según consignó el portal de noticias BFM, Emma y Albane, dos jóvenes francesas que lograron escapar rompiendo una ventana del bar, aseguraron que dentro del lugar se vivieron momentos de "pánico absoluto". "Todos gritaban", relataron, al describir el instante en el que los asistentes comprendieron la magnitud del peligro.
Las jóvenes también señalaron que la puerta de salida del bar era demasiado pequeña para la cantidad de personas que intentaban huir al mismo tiempo, lo que generó empujones, caídas y un aumento del caos. "Era imposible salir", indicaron, al tiempo que destacaron que esa situación agravó aún más el saldo trágico.
En cuanto al origen del incendio, ambas coincidieron en que el fuego comenzó luego de que una camarera colocara una bengala de cumpleaños sobre una botella, un elemento decorativo que habría desencadenado el desastre. Esta versión fue respaldada por otros testimonios difundidos por distintos medios suizos.
El diario Blick publicó el relato de Victoria, otra sobreviviente francesa, quien coincidió en la secuencia de los hechos. "Una bengala colocada en una botella de espumante prendió fuego el techo cuando una mujer, que estaba subida a los hombros de otra persona, levantó la botella demasiado alto", contó. Según su testimonio, las llamas se propagaron "a una velocidad vertiginosa", sin dar tiempo a que muchos de los presentes pudieran reaccionar.
La rápida expansión del fuego provocó que numerosas personas quedaran atrapadas, resultaran gravemente heridas o incluso perdieran la vida dentro del local. Un vecino de la zona, entrevistado por el diario 24 heures, relató que "la fiesta estaba en su apogeo" cuando comenzó el incendio. "La música y el champán corrían libremente", recordó, destacando el contraste entre el clima festivo y la tragedia que sobrevino segundos después.
Otro joven que se encontraba en las inmediaciones del bar aseguró que salía un humo negro y denso, y que pudo ver personas envueltas en llamas que gritaban desesperadamente, mientras otras yacían desmayadas o sin vida en el suelo. La escena fue descripta como dantesca.
Una adolescente, también testigo de los hechos, resumió el impacto emocional de la tragedia: "Todo era pánico. Gente traumatizada, llorando, deambulando por la calle. Una escena surrealista".
Hasta el momento, las autoridades suizas no brindaron una versión oficial sobre el origen del incendio ni confirmaron el número exacto de víctimas. En un breve comunicado, la Policía indicó que "varias personas perdieron la vida y otras resultaron heridas", y calificó el incidente como "grave", mientras continúan las investigaciones para determinar responsabilidades.