Crece la expectativa por Nahuel Gallo: "Estamos esperando que sea liberado"
Yalitza García, suegra y abogada del gendarme catamarqueño, describió el alivio tras una jornada marcada por tensión y denuncias de amenazas en el penal.

Luego de 445 días sin contacto directo, el gendarme argentino Nahuel Gallo logró comunicarse por primera vez con su esposa, María Alexandra, desde Venezuela, donde permanece detenido sin acusación formal. El llamado ocurrió de manera inesperada mientras ella brindaba una entrevista radial en Buenos Aires, en un momento que alteró por completo el clima de la conversación y la rutina marcada por la incertidumbre.

La comunicación representó un quiebre en una espera prolongada. Hasta ese momento, la familia no había tenido contacto directo con él, y toda la información sobre su estado se obtenía a través de intercambios indirectos.

En diálogo con Cadena 3, la abogada Yalitza García, suegra de Gallo y representante legal del caso, describió el impacto emocional de ese momento: "Fue un alivio muy grande. Llamó para decir que seguía fuerte", afirmó.

Una jornada de tensión en las inmediaciones del penal

La llamada se produjo luego de una jornada especialmente tensa en las inmediaciones del penal donde se encuentra detenido Gallo. Según relató García, la noche anterior habían atravesado un episodio que definió como "muy desagradable".

"La noche anterior habíamos tenido un episodio muy desagradable. Desde la colina cercana a la cárcel hablamos a los gritos con los detenidos y nos dijeron que estaban siendo amenazados", explicó. Esa modalidad de comunicación, a la distancia y a viva voz, forma parte de una rutina que los familiares sostienen diariamente.

De acuerdo con su testimonio, más tarde se escucharon pedidos desesperados de asistencia médica para una persona que se estaba desangrando dentro del establecimiento. La escena incrementó la angustia y la preocupación de quienes aguardaban noticias en el exterior.

"Después de todo eso, cuando llegó la noticia de la llamada, se me pasó el cansancio y la angustia. Entramos ahora en una etapa de liberación y de espera para Nahuel", señaló García.

Huelga de hambre y reclamos

La abogada confirmó además que Gallo estuvo en huelga de hambre y que su situación se conoció a través de intercambios a la distancia entre familiares y detenidos. La comunicación indirecta se convirtió en la única vía para obtener información durante más de un año.

"Esa actividad la hacemos todas las noches, desde las colinas, gritando mensajes de apoyo", contó, describiendo una dinámica sostenida por los allegados de quienes permanecen privados de libertad en ese penal.

La comunicación telefónica, explicó García, se dio en un contexto particular. Según indicó, a los detenidos extranjeros se les habilitan llamadas telefónicas, ya que no reciben visitas. Sin embargo, en el caso de Gallo, ese derecho no se había aplicado hasta ahora.

"Era el único que no tenía ese acceso. Mi hija consiguió el número a través de un familiar de presos que ya fueron liberados y le enviaba mensajes. Presumo que la llamada también pudo estar vinculada a la huelga de hambre", sostuvo.

Organización y espera

García también destacó la organización de los familiares de presos políticos que permanecen en el lugar. Describió un esquema de acompañamiento permanente en las inmediaciones del penal, donde pasan las noches a la intemperie.

"Estamos pernoctando afuera, en colchonetas. Se armó una gran hermandad", expresó, subrayando la red de apoyo que se consolidó entre quienes comparten la misma situación de incertidumbre.

La consigna que resume el momento actual es clara: "Estamos esperando que sea liberado", dijo la suegra del gendarme, reiterando la expectativa de una pronta resolución.

Un caso sin acusación formal

Nahuel Gallo permanece detenido en Venezuela sin acusación formal, condición que atraviesa todo el relato de su entorno familiar y legal. La falta de contacto directo durante 445 días marcó un período de aislamiento que recién se quebró con el llamado inesperado.

El episodio, producido en medio de una entrevista radial y tras una jornada cargada de tensión, abrió una nueva etapa para la familia. Según expresó su abogada, el contacto telefónico representa el inicio de una fase de espera orientada a la liberación, tras más de un año de incertidumbre.

Mientras continúan los reclamos y la presencia de los familiares en las inmediaciones del penal, la comunicación reciente se transformó en un punto de inflexión. El mensaje transmitido fue breve pero significativo: Gallo afirmó que seguía fuerte. Para su entorno, ese gesto marcó un alivio en medio de una situación que aún aguarda definición.