La NASA detectó una inusual ola de calor en el océano Pacífico y alertó por sus posibles consecuencias
El satélite Sentinel-6 identificó una gigantesca masa de agua cálida que avanzó hasta las costas de Sudamérica en medio del desarrollo del fenómeno El Niño.

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio, conocida mundialmente como NASA, detectó una anomalía climática en el océano Pacífico ecuatorial que encendió las alertas entre especialistas y centros de monitoreo meteorológico. A través del satélite Sentinel-6, el organismo identificó una gigantesca masa de agua cálida que avanzó hasta las costas de Sudamérica y que podría provocar importantes consecuencias sobre el clima global.

El fenómeno ocurre en medio del desarrollo de El Niño, un evento climático asociado al aumento de la temperatura del océano Pacífico y reconocido por su capacidad para alterar los patrones meteorológicos en distintas regiones del planeta. La situación es seguida de cerca por científicos y organismos internacionales debido al impacto que históricamente tuvieron estos procesos sobre las precipitaciones, las temperaturas extremas y las actividades económicas vinculadas al mar.

El rol del satélite Sentinel-6 y las ondas Kelvin cálidas

Según explicaron desde el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, el calentamiento del agua marina provoca una expansión del océano y, como consecuencia, una elevación de la superficie del mar. Ese incremento es considerado un indicador de temperaturas más altas y suele estar asociado a fenómenos meteorológicos extremos, como lluvias intensas en algunas regiones y severas sequías en otras.

En este contexto, el satélite Sentinel-6 viene monitoreando las denominadas ondas Kelvin cálidas, enormes olas submarinas que se forman cuando los vientos del Pacífico ecuatorial cambian temporalmente de dirección y dejan de soplar desde el este hacia el oeste.

Como resultado de ese proceso, las corrientes cálidas avanzan hacia Sudamérica y generan un calentamiento anormal del agua frente a las costas del continente. De acuerdo con los registros difundidos por el organismo estadounidense, la primera onda Kelvin fue observada en enero cerca de Micronesia y, para mayo, el nivel del mar alrededor de Perú ya se encontraba más de 15 centímetros por encima del promedio histórico.

El investigador de la NASA especializado en nivel del mar, Josh Willis, explicó que el actual proceso de formación de El Niño comenzó más tarde que los registrados en 1997 y 2015, aunque advirtió que las temperaturas detectadas parecen superiores a las observadas en aquellos eventos climáticos.

"Nuestro objetivo es registrar los cambios en la termodinámica oceánica, mejorar los pronósticos de fenómenos meteorológicos extremos y ayudar a las comunidades a prepararse para posibles riesgos costeros", sostuvo Willis al referirse al seguimiento que realiza el programa Sentinel-6.

Cómo impacta El Niño sobre el clima global

El fenómeno de El Niño recibe ese nombre debido a una observación realizada por pescadores sudamericanos del siglo XVII, quienes advirtieron que el calentamiento del océano coincidía con la época navideña y provocaba una reducción en la cantidad de peces disponibles.

Con el paso del tiempo, este evento climático pasó a ser uno de los procesos naturales más observados por la comunidad científica internacional debido a sus efectos sobre el comportamiento atmosférico global. Además de afectar la vida marina y las economías vinculadas a la pesca, El Niño puede provocar:

  • Fuertes lluvias
  • Nevadas intensas
  • Olas de calor
  • Sequías prolongadas

La intensidad y características de estos efectos dependen de la región y del desarrollo específico de cada episodio climático.

La NASA explicó además que el calentamiento del Pacífico central y oriental modifica la circulación atmosférica global debido a alteraciones en la corriente en chorro, considerada un factor clave para la formación y desplazamiento de tormentas.

Aunque El Niño es un fenómeno natural, especialistas advirtieron que el actual contexto de calentamiento global podría potenciar sus consecuencias y volver más extremos algunos eventos asociados.

"Cada fenómeno de El Niño es diferente. Pero casi siempre provocan un año caluroso y grandes cambios en las precipitaciones en algunas partes del mundo", explicó Severine Fournier, investigadora del JPL y científica adjunta del proyecto Sentinel-6.

Las proyecciones para Argentina

En las últimas semanas surgieron advertencias vinculadas a la posible formación de un denominado "súper El Niño". Sin embargo, en la Argentina esa posibilidad habría perdido fuerza al menos por el momento.

El director del Observatorio Meteorológico de Salsipuedes, en Córdoba, Mario Navarro, sostuvo en diálogo con el diario La Nación que el fenómeno tendría características normales para la región pampeana y el noreste argentino.

"Va a ser un Niño con características normales para la región pampeana y el NEA, que va a venir muy planchado al principio de primavera. Luego se va a fortalecer en octubre y noviembre, con períodos de lluvias fuertes seguidos de otros períodos secos, para tomar intensidad en la segunda parte de la primavera y en el verano, sobre todo en la segunda quincena de enero, febrero y marzo", explicó el especialista.

Navarro agregó además que durante el invierno podrían registrarse menos heladas que las habituales en distintas zonas del país. Entre las proyecciones mencionadas por el especialista se destacan:

  • Media histórica de heladas en la región pampeana: 52 por año
  • Heladas previstas para este invierno: entre 28 y 38, según las regiones

El seguimiento que realiza la NASA a través del Sentinel-6 continúa siendo una de las principales herramientas para monitorear la evolución de estas anomalías oceánicas y sus posibles consecuencias sobre el clima mundial. Mientras el fenómeno de El Niño avanza sobre el Pacífico, especialistas de distintos organismos científicos mantienen la atención puesta sobre el comportamiento de las temperaturas oceánicas y sus efectos sobre las precipitaciones, las sequías y los eventos extremos que podrían desarrollarse en los próximos meses.