La situación económica y social de Cuba atraviesa un escenario cada vez más complejo. Un nuevo relevamiento del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) advirtió que el 94% de la población se encuentra en situación de pobreza extrema, mientras que la desaprobación hacia la gestión gubernamental alcanza al 95% de las personas consultadas.
Los datos forman parte del IX Estudio sobre el Estado de los Derechos Sociales en Cuba, un informe que será presentado el próximo 7 de septiembre en Madrid, España. Para la elaboración del relevamiento se realizaron 1318 entrevistas distribuidas en las 15 provincias cubanas y 79 municipios, durante los meses de junio y julio de este año.
El estudio expone una serie de indicadores vinculados con los ingresos, la alimentación, el funcionamiento de los servicios públicos y la percepción de la población sobre las medidas adoptadas por el Gobierno. Entre los problemas más urgentes, los apagones aparecen en el primer lugar de las preocupaciones, por encima de la crisis alimentaria y del elevado costo de vida.
El poder adquisitivo, uno de los problemas
Uno de los aspectos centrales del relevamiento está relacionado con el deterioro del poder adquisitivo de los hogares cubanos. Según los datos difundidos por el OCDH, el 68% de los hogares percibe menos de 20.000 pesos cubanos mensuales, una cifra equivalente a aproximadamente 30 dólares, de acuerdo con el tipo de cambio utilizado por la organización.
En ese contexto, la capacidad de consumo de las familias aparece fuertemente limitada. Apenas el 6% de los hogares afirma tener posibilidades de adquirir productos que no sean estrictamente indispensables.
El informe refleja así un escenario en el que una amplia proporción de las familias concentra sus recursos en la cobertura de las necesidades básicas, mientras la posibilidad de acceder a otros productos se reduce a una minoría.
Los principales datos sobre los ingresos y la capacidad de compra son los siguientes:
- 68% de los hogares recibe menos de 20.000 pesos cubanos mensuales.
- Ese ingreso equivale a aproximadamente 30 dólares, según el tipo de cambio utilizado por el OCDH.
- Apenas el 6% de las familias afirma tener capacidad para comprar productos que no sean estrictamente indispensables.
- El 94% de la población se encuentra, según el relevamiento, en situación de pobreza extrema.
Ocho de cada diez personas saltearon comidas
Las dificultades económicas también repercuten directamente sobre uno de los aspectos más sensibles de la vida cotidiana: el acceso a los alimentos. De acuerdo con el estudio, ocho de cada diez entrevistados aseguraron haber dejado de desayunar, almorzar o cenar al menos una vez durante los últimos seis meses debido a la falta de recursos económicos o a la imposibilidad de conseguir alimentos.
La problemática adquiere una dimensión aún mayor entre las personas de más edad. Entre los mayores de 61 años, nueve de cada diez manifestaron haber atravesado esa situación.
Los datos reflejan el impacto de las dificultades económicas y de acceso a productos esenciales en distintos sectores de la población, con una mayor vulnerabilidad entre los adultos mayores. La situación alimentaria aparece, además, como una de las principales preocupaciones identificadas por las personas consultadas, aunque no ocupa el primer lugar dentro de la lista de problemas que consideran más urgentes de resolver.
Los apagones, la preocupación
Según el relevamiento del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, los cortes de electricidad constituyen actualmente la principal preocupación para la población consultada.
El 70% de los encuestados identificó a los apagones como el problema que debería resolverse con mayor urgencia. Detrás de la crisis eléctrica aparecen otras dificultades que, según los entrevistados, forman parte de los principales problemas que atraviesa el país:
- Apagones: 70%.
- Crisis alimentaria: 52%.
- Elevado costo de vida: 45%.
- Dificultades del sistema sanitario y para conseguir medicamentos: 34%.
- Bajos salarios: 27%.
- Inseguridad y violencia: 24%.
La infraestructura también es objeto de una evaluación ampliamente negativa. El 95% de los consultados la considera regular o mala, y la red eléctrica aparece como el servicio peor calificado. De este modo, el funcionamiento del sistema eléctrico se ubica en el centro de las preocupaciones tanto por la percepción sobre los apagones como por la evaluación general de la infraestructura.
Fuerte desconfianza hacia las medidas económicas
El estudio también revela un elevado nivel de desconfianza hacia las decisiones oficiales destinadas a modificar la situación económica. El 84% de los encuestados considera que las últimas medidas económicas anunciadas por el Gobierno no permitirán mejorar la situación del país.
La evaluación sobre la conducción gubernamental presenta cifras igualmente contundentes. La gestión del presidente Miguel Díaz-Canel y del primer ministro Manuel Marrero obtiene apenas un 3% de valoración positiva. Al mismo tiempo, la desaprobación hacia la gestión gubernamental alcanza al 95% de los consultados, según los datos del relevamiento.
Estos indicadores se suman a la percepción negativa sobre las condiciones económicas, la alimentación y la infraestructura, en un escenario en el que los problemas cotidianos aparecen vinculados con las principales preocupaciones expresadas por la población.
Un estudio realizado en todo el país
El IX Estudio sobre el Estado de los Derechos Sociales en Cuba fue elaborado a partir de 1318 entrevistas realizadas en 15 provincias y 79 municipios. El trabajo de campo se desarrolló durante junio y julio de este año, y el informe será presentado públicamente el próximo 7 de septiembre en Madrid, España.
El alcance territorial de las entrevistas permite reunir información sobre diferentes zonas del país y establecer un panorama general de la situación económica y social según las respuestas recogidas por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos. Los resultados difundidos ponen el foco en cuestiones que abarcan desde el nivel de ingresos de los hogares y la capacidad de compra hasta las dificultades para acceder a alimentos, medicamentos y servicios básicos.
El deterioro social
Los resultados del informe del OCDH coinciden con otros relevamientos que también advierten sobre un deterioro de la situación social en Cuba. La organización Cubalex informó que durante julio registró 37 homicidios, la cifra mensual más alta desde que comenzó su monitoreo, hace cuatro años.
Además, la organización contabilizó 1894 hechos que considera violaciones de derechos humanos durante el primer semestre de 2026. Esa cifra representa un incremento del 48% en comparación con los seis meses anteriores, según los datos difundidos por Cubalex.
Entre los principales indicadores mencionados en estos relevamientos se encuentran:
- 37 homicidios registrados durante julio.
- El número mensual más alto desde el inicio del monitoreo de Cubalex, hace cuatro años.
- 1894 hechos considerados violaciones de derechos humanos durante el primer semestre de 2026.
- Un incremento del 48% respecto de los seis meses anteriores.
El conjunto de los datos expone un escenario marcado por las dificultades económicas, el deterioro del poder adquisitivo, los problemas de acceso a alimentos y medicamentos y la preocupación por el funcionamiento de la infraestructura.
Mientras el 94% de la población se encuentra en situación de pobreza extrema, según el informe del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, los apagones aparecen como el problema que la mayor cantidad de personas considera necesario resolver con urgencia.
A la crisis económica se suman los problemas alimentarios, las dificultades del sistema sanitario, los bajos salarios y la inseguridad. Al mismo tiempo, el elevado nivel de desaprobación hacia la gestión gubernamental y la desconfianza respecto de las últimas medidas económicas completan el cuadro reflejado por el relevamiento.
El informe, que será presentado el 7 de septiembre en Madrid, vuelve así a poner cifras a una situación social y económica que, según los datos recogidos en las 1318 entrevistas realizadas en las 15 provincias y 79 municipios, atraviesa a una amplia mayoría de la población cubana.