La búsqueda de Lucas Gámez, el niño argentino de 8 años desaparecido tras el derrumbe de un edificio en La Guaira, continúa con intensidad mientras rescatistas argentinos y extranjeros trabajan de manera ininterrumpida entre los escombros con la esperanza de encontrarlo con vida.
Durante la madrugada se produjo un hecho inédito dentro del operativo. Por primera vez, los efectivos de la Policía Federal Argentina y los militares argentinos que se encontraban asignados a otras áreas de cobertura unificaron esfuerzos para colaborar en la búsqueda del menor, incluso durante el tiempo que les correspondía de descanso.
La decisión permitió reforzar las tareas sobre la estructura colapsada, donde continúan removiendo enormes bloques de concreto para intentar acceder al sector donde se presume que podría encontrarse Lucas.
La espera angustiante de sus padres
Mientras el operativo avanza, Marcos Gámez y Blancalida Martínez Coronado, padres del niño, permanecen en un gazebo instalado junto al lugar del derrumbe, aguardando cualquier novedad que pueda surgir de las tareas de rescate.
La incertidumbre domina cada momento de la espera. En diálogo con Clarín, Marcos Gámez explicó cuál era la situación del operativo al momento de brindar su testimonio. "En este instante estamos casi empezando la búsqueda, ya tengo entendido que por lo menos la gran parte del trabajo duro ya culminó."
El padre de Lucas manifestó que la remoción de los elementos de mayor tamaño permitió ingresar en una nueva etapa del procedimiento.
La tecnología puesta al servicio de la búsqueda
Según explicó Marcos Gámez, los rescatistas comenzaron a preparar equipos especializados para inspeccionar espacios reducidos entre los restos del edificio.
En ese sentido detalló: "Tengo entendido que ya va a empezar el tema de la búsqueda con cámaras, de esas finas 360° que se usan para espacios reducidos." El objetivo de esta nueva etapa consiste en explorar sectores a los que hasta ahora resultaba imposible acceder debido a la enorme cantidad de escombros acumulados tras el colapso de la estructura.
De acuerdo con el relato del padre, existe un punto específico que concentra actualmente la atención de los rescatistas. Allí se registró un indicio considerado clave para la continuidad del operativo.
La zona donde buscan llegar
Marcos Gámez explicó que los equipos de rescate intentan alcanzar un sector donde, tiempo atrás, se detectaron señales que mantienen viva la esperanza de encontrar a su hijo.
Según indicó: "Ahorita se está intentando llegar a una zona donde se obtuvo calor corporal hace un día y medio atrás, se pudo obtener ese rastro y el de su teléfono."
Ese dato constituye uno de los principales elementos sobre los que se apoya la continuidad del operativo, ya que los rescatistas consideran prioritario acceder a ese espacio antes de avanzar hacia otras áreas del edificio destruido.
Un edificio completamente destruido
Consultado sobre el estado de la construcción donde se encontraba Lucas cuando comenzaron los terremotos, Marcos Gámez describió el nivel de destrucción que provocó el derrumbe.
El padre del niño señaló: "Quedó totalmente destrozado, prácticamente en ruinas." La magnitud de los daños obliga a que cada movimiento de los equipos de rescate se realice con extrema precaución para evitar nuevos desprendimientos que puedan poner en riesgo tanto a las víctimas como al personal que participa del operativo.
Trabajo conjunto entre rescatistas argentinos y jordanos
Las tareas de búsqueda se desarrollan en la zona de Caraballeda, ubicada en el estado venezolano de La Guaira. En ese lugar trabajan de manera coordinada distintos grupos especializados.
Entre ellos se encuentran:
- Rescatistas argentinos.
- Rescatistas jordanos.
- Personal militar.
- Efectivos de la Policía Federal Argentina.
Todos participan en un operativo conjunto cuyo objetivo principal es localizar a Lucas Gámez, quien permanece bajo los escombros desde que el edificio colapsó durante los terremotos.
Los equipos mantienen la esperanza de encontrar con vida al niño argentino de ocho años.
El departamento ya fue localizado
Uno de los avances logrados durante las últimas horas consistió en la localización del departamento donde Lucas se encontraba al momento del sismo. Sin embargo, el hallazgo también permitió detectar una situación que complejiza el operativo. Entre los escombros fueron identificados tres cuerpos.
Esa circunstancia modificó el orden de las tareas que deberán desarrollar los rescatistas durante las próximas horas. De acuerdo con la información conocida hasta el momento, los equipos de rescate continuarán trabajando durante toda la noche.
El procedimiento previsto contempla una serie de etapas que deberán realizarse de manera sucesiva antes de intentar acceder al sitio donde podría encontrarse Lucas. Entre las tareas programadas figuran:
- Rescatar primero los restos de las tres víctimas localizadas.
- Romper posteriormente una losa de gran tamaño.
- Abrir un acceso hacia el cuarto donde se presume que estaría Lucas Gámez.
Cada una de esas acciones requiere precisión y extrema cautela debido al riesgo que representa la estructura derrumbada.
Mientras tanto, la esperanza de la familia permanece intacta. Marcos Gámez y Blancalida Martínez Coronado continúan aguardando noticias junto al lugar del operativo, acompañando el trabajo de los rescatistas que, durante la madrugada, redoblaron los esfuerzos para intentar llegar al sector donde se detectaron previamente rastros de calor corporal y la señal del teléfono del niño. La incorporación de equipos especializados, el trabajo conjunto entre rescatistas argentinos y jordanos y el avance hacia el interior de la estructura mantienen abierta la posibilidad de hallar con vida a Lucas, en una búsqueda que continúa desarrollándose minuto a minuto entre los restos del edificio completamente destruido.