El brote de hantavirus del crucero llega a tierra firme y ya son nueve los casos sospechosos
La crisis sanitaria vinculada a la embarcación internacional sumó un nuevo episodio de preocupación tras la internación de una azafata en Ámsterdam. La Organización Mundial de la Salud activó protocolos de emergencia ante la posibilidad de contagios fuera del crucero.

La situación sanitaria relacionada con el crucero MV Hondius escaló este jueves luego de confirmarse que ascendió a nueve la cifra de casos sospechosos de hantavirus vinculados al brote detectado en la embarcación. El nuevo escenario encendió las alertas de organismos internacionales debido a la posibilidad de que la cadena de contagios haya trascendido el ámbito marítimo y comenzado a extenderse en tierra firme.

La principal preocupación surgió tras conocerse la internación de una azafata neerlandesa en Ámsterdam, hecho que representa un punto crítico dentro de la investigación epidemiológica en curso. Según la información conocida hasta el momento, la trabajadora aérea nunca habría estado a bordo del crucero, por lo que el caso podría convertirse en el primer contagio asociado indirectamente al brote del MV Hondius.

El episodio provocó una inmediata reacción de los organismos sanitarios internacionales, especialmente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que activó protocolos de emergencia y comenzó un amplio operativo de rastreo de contactos.

La internación de una azafata en Ámsterdam

De acuerdo con la información conocida por la Agencia Noticias Argentinas, la azafata neerlandesa comenzó a manifestar síntomas compatibles con hantavirus después de haber mantenido contacto estrecho con una ciudadana neerlandesa que había viajado en el crucero.

La mujer había desembarcado del MV Hondius el pasado 25 de abril y falleció apenas un día después en Sudáfrica, específicamente en la ciudad de Johannesburgo. La aparición de síntomas en la trabajadora aérea elevó la preocupación sanitaria internacional debido a que, según los datos difundidos, nunca estuvo dentro de la embarcación, lo que abre interrogantes sobre posibles contagios fuera del entorno originalmente identificado.

La internación de la azafata en los Países Bajos se transformó así en uno de los elementos más delicados dentro de la investigación epidemiológica que se desarrolla actualmente en torno al brote.

Nueve casos sospechosos y preocupación internacional

Con este nuevo episodio, el número de casos sospechosos asociados al brote de hantavirus se elevó a nueve, profundizando el estado de alerta entre las autoridades sanitarias.

La situación comenzó a ser considerada especialmente sensible por la posibilidad de que exista una cadena de contagios vinculada a personas que tuvieron contacto con pasajeros del crucero luego del desembarco.

El operativo activado por la OMS

Frente a este escenario, la Organización Mundial de la Salud puso en marcha un protocolo de emergencia orientado a localizar y monitorear a las personas que compartieron distintos espacios con los casos sospechosos o confirmados.

Uno de los operativos más importantes está dirigido a identificar a cerca de 80 personas que compartieron el vuelo con la ciudadana neerlandesa fallecida tras descender del crucero. La tarea de rastreo busca determinar posibles contactos estrechos y evaluar eventuales síntomas compatibles con la enfermedad, en un intento por contener una posible expansión internacional del brote.

La activación de estos mecanismos refleja la preocupación de las autoridades sanitarias ante el riesgo de transmisión fuera del entorno controlado de la embarcación.

Los turistas que dejaron la expedición sin controles

La investigación epidemiológica también se concentra sobre otros 30 turistas que abandonaron la expedición durante una escala realizada en Santa Elena. Según se informó, esas personas regresaron posteriormente a sus respectivos hogares sin haber atravesado controles sanitarios previos, situación que incrementó las alertas de los organismos internacionales encargados del monitoreo del brote.

El seguimiento de esos pasajeros forma parte ahora de las tareas prioritarias dentro del operativo sanitario desplegado por la OMS y otros organismos vinculados a la vigilancia epidemiológica internacional.