Ámsterdam

El museo Van Gogh se convirtió en peluquería para protestar contra las restricciones sanitarias

“Queríamos que comprendieran que una visita al museo es segura y debemos estar abiertos”, dijo la directora del museo Van Gogh

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19 Enero de 2022 16.59

El sector de la cultura de los Países Bajos realizó este miércoles una inédita protesta contra la política de restricciones que impuso el gobierno por la pandemia, que impide la apertura de museos pero autoriza abrir las peluquerías. Por ello, el prestigioso Museo Van Gogh, en Ámsterdam, se convirtió en peluquería por un día con cortes de pelo y servicio de manicura y pedicura entre valiosas obras de arte.

La protesta incluyó además a otros museos del país, teatros y salas para conciertos que se transformaron en barberías o en salas deportivas como método de presión para revertir las medidas de cierre que afectan a la cultura neerlandesa en todo el país.

El museo de Limburgo y el de Frisia participaron en la campaña nacional y se transformaron en un gimnasio. Allí ofrecieron clases gratis de yoga, zumba y otros deportes.

En tanto, un peluquero y dos manicuristas atendieron a visitantes colocados en medio de valiosas obras de arte en el museo Van Gogh en Ámsterdam, mientras dos barberos instalaron sus sillas en el escenario del “Concertgebouw”, la más importante sala de conciertos de la capital.

Las autoridades enviaron advertencias a algunos de los 70 sitios que participaron en la acción durante la jornada.

En los Países Bajos “las calles comerciales, las tiendas de muebles y los gimnasios están llenos, pero un museo no puede recibir visitantes”, denunció la pinacoteca de Limburgo, que ofreció clases de zumba de 45 minutos cada una, impartidas por instructores profesionales, y un batido en la cafetería del museo después de la actividad.

Por qué el sector cultural de Países Bajos convirtió los museos en peluquerías por un día

El sector cultural neerlandés considera injusto tener que estar cerrado cuando las restricciones fueron levantadas la semana pasada para los almacenes y las “profesiones de contacto” como peluquerías, salones de manicura y pedicura e incluso el trabajo sexual.

“Queríamos que comprendieran que una visita al museo es segura y debemos estar abiertos”, dijo la directora del museo Van Gogh, Emilie Gordenker.

El Museo Van Gogh es una de las principales atracciones culturales de Ámsterdam y recibe cada año decenas de miles de visitantes de todo el mundo.

Un nene recibe un corte de pelo en medio del museo. Foto: Reuters
museo van Gogh


Peluqueros enmascarados, desobediencia civil y propuestas para terminar con las restricciones

Durante la jornada dos peluqueros enmascarados cortaron el cabello en el escenario del evento “Salón de belleza en Concertgebouw”, mientras la orquesta interpretaba la Sinfonía n° 2 de Charles Iver.

Además cursos de ejercicio físico se dieron en el Mauritshuis de La Haya, que alberga el famoso cuadro “Joven con perla” de Vermeer.

La manifestación se da en el marco de las acciones de desobediencia civil en bares y restaurantes de los Países Bajos, cansados de las estrictas medidas anti-Covid, entre las más estrictas de Europa.

El sábado, varios negocios de hostelería -que también sigue cerrada desde mediados de diciembre- reabrieron sus puertas en señal de protesta y ofrecieron bebidas y comida a sus clientes, a veces de forma gratuita, para mostrar que pueden reabrir de forma segura y respetando las reglas.

Unas cien organizaciones del sector cultural presentaron una propuesta conjunta como hoja de ruta para su reapertura, en la que establecen las medidas de acceso que deberían aplicarse, asociadas con tres niveles de riesgo que dependerá de la fase de la pandemia.