A poco más de 25 kilómetros de Caracas, el estado de La Guaira se convirtió en el principal escenario de la tragedia humanitaria provocada por los terremotos simultáneos. El colapso de decenas de edificios y la existencia de miles de personas desaparecidas transformaron a esa región en el principal foco de las tareas de rescate y de la llegada de ayuda nacional e internacional.
La magnitud de los daños hizo que La Guaira concentrara la mayor parte de la asistencia enviada tanto por ciudadanos venezolanos como por distintos países, en un contexto que terminó generando una flexibilización por parte de un régimen caracterizado por mantener fuertes restricciones.
La Guaira es una zona ampliamente conocida por los habitantes de Caracas debido a su cercanía con la capital. Para llegar es necesario atravesar la ruta que cruza el cerro El Ávila mediante una serie de túneles que conducen hacia las playas del litoral.
Ese mismo corredor vial también comunica con Maiquetía, el principal aeropuerto del país, infraestructura que quedó destruida como consecuencia de los terremotos.
El impacto de los terremotos y el caos posterior
Desde el momento en que los dos terremotos golpearon el miércoles por la tarde, numerosos edificios colapsaron completamente. El desastre ocurrió durante un día feriado, circunstancia que hizo que muchas personas permanecieran en sus viviendas al momento del derrumbe.
La gravedad de la situación provocó además la interrupción de todos los servicios públicos, complicando aún más las tareas de rescate y asistencia.
Mientras decenas de personas llegaron espontáneamente para colaborar con la búsqueda de sobrevivientes atrapados entre los escombros o intentar obtener noticias sobre familiares desaparecidos, también comenzaron a registrarse saqueos, situación que llevó a las autoridades a endurecer los controles de acceso.
Restricciones y militarización del acceso
El encargado de anunciar las nuevas medidas fue Diosdado Cabello, ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, quien continúa en ese cargo tras la captura del dictador Nicolás Maduro por parte de Donald Trump en enero.
Cabello informó que desde las 20 del viernes toda persona que deseara ingresar a La Guaira debía registrarse previamente en el Poliedro de Caracas. Una vez realizado ese procedimiento, quienes fueran autorizados recibirían un código QR o, en el caso de los motorizados, un chaleco identificatorio.
Según explicó el funcionario, las autoridades controlarían el tránsito durante todo el recorrido hacia La Guaira con el objetivo de impedir el ingreso de personas que no tuvieran una tarea asignada dentro de la zona afectada.
Cabello justificó la decisión señalando que la gran cantidad de voluntarios que intentaban llegar había generado importantes dificultades para la circulación de ambulancias, saturando además las vías utilizadas para las evacuaciones. Asimismo, sostuvo que la medida respondía también a una cuestión sanitaria.
Organizaciones expresaron preocupación
Luego del anuncio oficial, cuarenta organizaciones no gubernamentales manifestaron este sábado su profunda preocupación por la decisión de militarizar el estado de La Guaira.
Las entidades reclamaron que todas las operaciones vinculadas con la emergencia se desarrollen respetando estrictamente los derechos humanos, en medio de un escenario marcado por las restricciones para ingresar a la zona devastada.
Paralelamente a las limitaciones impuestas para circular hacia La Guaira, otra comunicación oficial sorprendió especialmente a los periodistas, en particular a los corresponsales extranjeros. El Ministerio de Comunicación e Información anunció la apertura de un procedimiento específico para acreditar a los profesionales de la prensa que desearan cubrir las consecuencias del terremoto.
El comunicado oficial señaló que el organismo convocaba a los periodistas al proceso de registro y acreditación para realizar una cobertura integral del sismo registrado el 24 de junio.
Además, el ministerio sostuvo que la labor periodística resulta fundamental para garantizar el acceso de la ciudadanía a información veraz, precisa y oportuna. Con ese objetivo, informó que se había dispuesto un espacio exclusivo destinado a gestionar las credenciales necesarias para ingresar a las zonas habilitadas para la prensa y asistir a los balances oficiales de las autoridades.
Cómo funciona el sistema de acreditación
En el centro de acreditación, el personal recibe a los periodistas y solicita diversa documentación antes de autorizar el ingreso. Durante el procedimiento se realizan las siguientes acciones:
- Se fotografían los pasaportes.
- Se registran las credenciales de prensa.
- Se consulta el grupo sanguíneo.
- Se solicita un teléfono de contacto para emergencias.
- Se registra el teléfono celular del periodista.
Una vez concluido ese proceso, cada profesional recibe una pulsera identificatoria y se le informa que habrá dos convoys diarios para trasladarse hacia La Guaira. De acuerdo con la información brindada por el propio personal del ministerio, hasta las 15 del sábado ya se habían acreditado:
- 327 periodistas extranjeros.
- 387 periodistas venezolanos.
Ante una consulta realizada por Clarín, funcionarios aseguraron que la cantidad de corresponsales extranjeros acreditados superó incluso a la registrada durante las controvertidas elecciones presidenciales de 2024.
La tragedia modificó el acceso a la cobertura
La magnitud de la tragedia registrada en La Guaira produjo un cambio en la política aplicada por el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez.
El régimen aceptó ayuda de países con los que mantenía enfrentamientos y permitió que, junto con rescatistas, maquinaria, herramientas y personal especializado, también ingresaran periodistas extranjeros. Ninguno de esos profesionales tramitó previamente una visa de trabajo para ingresar al país y, en cambio, recibió la pulsera habilitante para formar parte de los convoys oficiales con destino a La Guaira.
El sistema comenzó a implementarse por primera vez el viernes y, según la información disponible, más de 300 periodistas lograron acceder a la zona afectada para realizar la cobertura de una de las mayores tragedias provocadas por los terremotos en Venezuela.