• Dólar
  • BNA $1510 ~ $1560
  • BLUE $1555 ~ $1575
  • TURISTA $1963 ~ $1963

19 C ° ST 18.69 °

Unión Radio 91.3 en vivo

España regulará la publicidad de comida chatarra para menores y reabre el debate en Argentina

El pediatra Enrique Orschanski advirtió sobre la presencia de aditivos, colorantes y sustancias asociadas a los envases plásticos en los alimentos de consumo cotidiano. La regulación de la publicidad dirigida a niños y adolescentes vuelve a poner el foco en la composición de los productos y los riesgos vinculados con la alimentación infantil.

Niños y comida chatarra
Niños y comida chatarra

27 Octubre de 2026 08.20

España avanzará en la regulación de la publicidad de alimentos poco saludables dirigida a niños y adolescentes, una decisión que vuelve a instalar el debate sobre el impacto de los productos ultraprocesados en la salud infantil. La iniciativa pone en discusión no solo la promoción comercial de estos alimentos entre los menores, sino también su composición, los aditivos que contienen y los materiales utilizados para envasarlos y conservarlos.

En este contexto, el pediatra Enrique Orschanski analizó la situación de Argentina y se refirió a la presencia de componentes y materiales que forman parte de los productos alimenticios de consumo habitual. En diálogo con Cadena 3, el especialista sostuvo que el país también atraviesa un proceso de revisión de las sustancias utilizadas en los alimentos, con especial atención a aquellos que forman parte de la alimentación cotidiana de niños y adolescentes.

La discusión adquiere relevancia por la presencia extendida de productos industrializados en distintos ámbitos de la vida infantil, como cumpleaños, reuniones y actividades vinculadas con el entretenimiento. Según planteó Orschanski, una parte importante de los alimentos que consumen los chicos en esas ocasiones contiene aditivos, lo que abre interrogantes sobre la composición de los productos y la exposición cotidiana a determinadas sustancias.

El avance de España sobre la publicidad destinada a menores funciona así como punto de partida para examinar una problemática que, de acuerdo con el pediatra, también está presente en Argentina. La conversación abarca tanto las decisiones relacionadas con la promoción de alimentos como la necesidad de prestar atención a los ingredientes y a los materiales que entran en contacto con la comida.

Argentina y la revisión de los aditivos alimentarios

Durante la entrevista, Orschanski señaló que en Argentina también se están tomando decisiones relacionadas con los componentes de los alimentos. En sus palabras, el país atraviesa una etapa de transición en la que se busca retirar determinados aditivos de los productos de consumo habitual.

"En Argentina también se toman decisiones. Hoy es un país en transición para retirar los aditivos de los alimentos, que son casi el 97% de los productos que consumen los chicos para diversión, entretenimiento, en cumpleaños y reuniones", afirmó el pediatra.

La cifra mencionada por el especialista pone el acento en la presencia de estos productos en situaciones sociales y recreativas de la infancia. Los cumpleaños y las reuniones, señalados expresamente en su análisis, forman parte de los escenarios en los que los chicos tienen acceso a alimentos que pueden contener aditivos y colorantes.

Orschanski advirtió que la presencia cotidiana de estos componentes requiere atención, especialmente cuando se trata de la alimentación de niños y adolescentes. Su planteo se concentra en la composición de los productos y en la necesidad de considerar qué sustancias forman parte de los alimentos que se consumen de manera habitual.

El especialista también hizo referencia a los alimentos con altas cantidades de sal y a los nitratos utilizados en algunos productos. En relación con estas sustancias, señaló que los efectos sobre la salud dependen de distintos factores, entre ellos el tipo de compuesto, la cantidad presente y el nivel de exposición.

De esta manera, la discusión sobre los ultraprocesados no se limita a una única categoría de ingredientes. Incluye distintos componentes que pueden encontrarse en productos alimenticios y cuya evaluación debe contemplar las características específicas de cada sustancia y las condiciones en las que se produce el consumo.

Los envases plásticos, otro foco de preocupación

Además de analizar la composición de los alimentos, Orschanski puso el foco en los recipientes utilizados para conservar y calentar la comida. El pediatra recomendó evitar el calentamiento de alimentos en envases plásticos, debido a la posibilidad de que el calor favorezca la migración de determinadas sustancias desde el material hacia los productos que se consumen.

"No hay que calentar comida en envases plásticos: el calor facilita el traslado de microplásticos a la comida, que entra en el organismo", explicó.

La advertencia incorpora otra dimensión al debate sobre la alimentación: los materiales que entran en contacto con los alimentos durante su conservación o calentamiento. En este caso, el especialista llamó la atención sobre el uso cotidiano de recipientes plásticos y sobre la posibilidad de que, ante determinadas condiciones, componentes del material pasen a la comida.

El planteo también incluye la preocupación por ciertas sustancias presentes en los plásticos que pueden interferir con el funcionamiento del sistema hormonal. Orschanski mencionó la pubertad precoz como uno de los aspectos que generan preocupación en relación con la exposición a determinados compuestos.

La referencia a estos posibles efectos se suma a las observaciones sobre aditivos y colorantes, y amplía el alcance de la discusión hacia los elementos que intervienen en el almacenamiento y la preparación de los alimentos. En ese sentido, el pediatra puso en consideración tanto la composición del producto como el recipiente en el que se conserva o se calienta.

Sal, nitratos y exposición a distintas sustancias

En su análisis, el especialista también mencionó la presencia de cantidades elevadas de sal y el uso de nitratos en algunos alimentos. Sin embargo, aclaró que los efectos sobre la salud no pueden considerarse de manera uniforme, ya que dependen de la sustancia involucrada, de la cantidad y del grado de exposición.

Esta precisión resulta central dentro del planteo presentado por Orschanski, porque diferencia los componentes y las condiciones de consumo en lugar de atribuir los mismos efectos a todos los productos industrializados. La preocupación, según explicó, se relaciona con la exposición a determinadas sustancias y con la necesidad de prestar atención a su presencia en los alimentos de consumo habitual.

El debate sobre los productos ultraprocesados reúne así varios aspectos: los aditivos incorporados durante la elaboración, los colorantes, la cantidad de sal, los nitratos presentes en ciertos productos y los materiales plásticos utilizados para conservar o calentar comida.

En el caso de niños y adolescentes, estas cuestiones se vinculan con un entorno alimentario en el que los productos industrializados tienen presencia en actividades recreativas y encuentros sociales. Por eso, la discusión también alcanza a las condiciones en las que se promocionan los alimentos y a la información disponible sobre su composición.