El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó hoy en la ciudad de Gyeongju que su país alcanzó un acuerdo comercial con la República de Corea, según informó la agencia de noticias Yonhap.
Trump llegó a Gyeongju, a unos 330 kilómetros al sureste de la capital surcoreana, Seúl, con antelación este mismo día para celebrar varias reuniones cumbre, incluida una con el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, en vísperas de una reunión de líderes económicos del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, siglas en inglés).
El mandatario asistió a una cena ofrecida por Lee y, al ser preguntado sobre si había alcanzado un acuerdo comercial con él, respondió afirmativamente sin ofrecer más detalles.
La República de Corea acogerá en Gyeongju la 32ª Reunión de Líderes Económicos del APEC del 31 de octubre al 1 de noviembre, según informó la agencia de noticias Xinhua.
Trump arribó a Corea del Sur el miércoles por la mañana, donde fue recibido con alfombra roja, salva de 21 cañonazos y una banda que tocó "YMCA".
A pesar del recibimiento ceremonial, persisten tensiones por la exigencia de Trump de que Corea del Sur pague por adelantado los 350.000 millones de dólares en inversiones. Lee explicó a Bloomberg que "el método de inversión, la cantidad de inversión, el cronograma y cómo compartiremos las pérdidas y dividiremos los dividendos: todos estos son los principales puntos de fricción".
Los funcionarios surcoreanos también manifiestan reservas ante la solicitud de Trump de que Seúl asuma mayores gastos por el despliegue de tropas estadounidenses, en un contexto de amenazas provenientes del régimen de Corea del Norte y avances en su programa nuclear y de misiles.
En Gyeongju, Lee y Trump mantuvieron una reunión, visitaron el Museo Nacional y una exposición de coronas de oro del reino de Silla, donde el mandatario surcoreano le regaló al líder republicano una réplica de una de las coronas.
Asimismo, Trump recibió la Gran Orden de Mugunghwa, la más alta condecoración surcoreana, en reconocimiento a su papel previo en el diálogo con Corea del Norte y para promover su imagen como "pacificador".
El programa oficial incluye un almuerzo de trabajo, decorado con lirios de la paz, para abordar comercio, inversiones surcoreanas en Estados Unidos, cooperación en seguridad económica y asuntos de defensa, y una cena ofrecida por Lee a Trump y otros jefes de Estado que visitan Corea del Sur esta semana, con postre dorado incluido.