Hillary Clinton niega vínculos con Epstein y exige que Donald Trump sea citado a declarar
La exsecretaria de Estado compareció ante legisladores de la Cámara de Representantes y rechazó cualquier conocimiento sobre los delitos de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell. Además, pidió que el actual mandatario, Donald Trump, sea convocado a testificar.

La exsecretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, afirmó este jueves ante legisladores de la Cámara de Representantes que "no tenía idea" de los delitos cometidos por Jeffrey Epstein y su cómplice Ghislaine Maxwell. En el mismo contexto, solicitó que el actual mandatario, Donald Trump, sea citado a declarar en el marco del caso.

Clinton compareció ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes en una instancia que calificó como injustificada. Según sus palabras, la convocatoria se basó en la suposición de que ella posee información sobre las actividades criminales de Epstein y Maxwell, una premisa que rechazó categóricamente.

"No tenía idea de sus actividades delictivas. No recuerdo haberme encontrado nunca con el Sr. Epstein. Nunca viajé en su avión ni visité su isla, sus casas o sus oficinas. No tengo nada que añadir a esto", expresó en la declaración difundida públicamente.

Negación categórica y deslinde de responsabilidades

En su intervención, Clinton fue enfática en desvincularse de cualquier relación con Epstein. Enumeró con precisión los puntos que, según afirmó, descartan cualquier implicación:

No tenía conocimiento de las actividades delictivas.

No recuerda haberse encontrado con Jeffrey Epstein.

Nunca viajó en su avión.

No visitó su isla.

No estuvo en sus casas ni en sus oficinas.

No tiene información adicional que aportar.

La exsecretaria insistió en que la base de la citación parte de una hipótesis errónea. "Permítanme ser lo más clara posible: no la tengo", sostuvo en referencia a la presunta información sobre los crímenes investigados.

Acusaciones de distracción y encubrimiento

Más allá de la negación de vínculos, Clinton dio un paso adicional al interpretar su citación como parte de una maniobra política. Según afirmó, fue convocada para "distraer la atención de las acciones" de Donald Trump y encubrirlas, pese a los "llamamientos legítimos" para que el mandatario se pronuncie al respecto.

En ese sentido, planteó interrogantes directos: "¿Qué se está reteniendo? ¿Quién está siendo protegido y por qué este encubrimiento?". Con estas preguntas, apuntó a la posibilidad de que exista información no divulgada y responsabilizó implícitamente al entorno presidencial.

Clinton también criticó a los integrantes del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes por obligarla a testificar en la investigación sobre el desaparecido delincuente sexual, a quien calificó en el marco del caso como figura central de un escándalo de alto impacto público. Los acusó de encubrir al presidente Trump, reforzando la dimensión política que, según su visión, rodea el proceso.

El contexto del caso Epstein

Jeffrey Epstein falleció en prisión en agosto de 2019, en medio de un proceso judicial que había reavivado el escrutinio sobre sus vínculos con figuras públicas. El caso, que involucra delitos sexuales y una red de contactos de alto perfil, continúa generando repercusiones institucionales y políticas.

La comparecencia de Clinton se inscribe en ese marco de investigación legislativa. Su declaración pública buscó establecer con claridad que no posee información sobre las actividades criminales de Epstein y Maxwell, y que cualquier intento de asociarla al caso carece de fundamento.

La agenda de testimonios

La exprimera dama se presentó este jueves para declarar en el sonado caso. La agenda del Comité prevé que este viernes sea el turno de su esposo, Bill Clinton, expresidente estadounidense entre 1993 y 2001.

La secuencia de testimonios mantiene la atención sobre un expediente que, años después de la muerte de Epstein en agosto de 2019, continúa proyectando consecuencias políticas. En ese escenario, la declaración de Hillary Clinton no solo apuntó a rechazar cualquier implicación personal, sino también a trasladar el foco hacia el actual presidente.

Con una postura firme, la exsecretaria de Estado cerró su intervención reiterando que no dispone de información sobre las actividades criminales investigadas. Al mismo tiempo, dejó planteado un cuestionamiento político que promete intensificar el debate en torno a la investigación y a las responsabilidades que aún se discuten en el ámbito público y legislativo.