El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse públicamente al tiroteo ocurrido durante una cena de gala en Washington, un episodio que obligó a evacuarlo junto a varios miembros de su Gabinete. El hecho se produjo en el hotel Hilton, mientras se desarrollaba un evento que congregaba a funcionarios y periodistas, y generó momentos de tensión cuando se escucharon disparos en el salón de baile.
En ese contexto, el mandatario aseguró este domingo que "no estaba preocupado" al enterarse de la situación. "Entiendo la vida. Vivimos en un mundo loco", expresó, en una declaración que buscó transmitir serenidad frente a un episodio que provocó alarma entre los presentes.
Según relató, en un primer momento interpretó el ruido como la caída de una bandeja, lo que retrasó la comprensión de la gravedad de lo que estaba ocurriendo. Sin embargo, el despliegue del Servicio Secreto dentro del salón rápidamente modificó esa percepción. "Quería ver qué estaba pasando. Y para entonces, empezamos a darnos cuenta de que tal vez era un problema malo, un problema diferente", explicó.
La reacción de Melania Trump bajo presión
Uno de los puntos centrales de sus declaraciones fue la actitud de la primera dama, Melania Trump, quien se encontraba sentada a su lado en la mesa presidencial cuando se desató el caos. Trump destacó su comportamiento durante el episodio y brindó detalles sobre cómo vivió el momento.
"A la gente no le gusta que se diga que estaban asustados, pero ciertamente, ¿quién no lo estaría cuando tienes una situación así?", reflexionó el presidente. En ese sentido, sostuvo que Melania percibió rápidamente la gravedad del hecho: "Creo que ella se dio cuenta de antemano de que eso era más una bala que una bandeja".
El mandatario describió a la primera dama como una mujer "muy fuerte e inteligente" y remarcó que, aunque él ya había atravesado situaciones similares en el pasado, para ella era una experiencia de ese nivel por primera vez. "Lo manejó muy bien", enfatizó, al referirse por segunda vez al episodio que derivó en su evacuación.
Además, indicó que Melania "parecía muy molesta por lo que acababa de suceder", reflejando el impacto emocional inmediato de los disparos y la reacción generalizada de los asistentes, muchos de los cuales buscaron resguardo bajo las mesas del salón.
El cruce con la periodista
Durante la entrevista televisiva en el programa "60 minutos" de la cadena CBS, Trump también protagonizó un momento de tensión con la periodista Norah O'Donnell, quien leyó un fragmento del manifiesto escrito por el atacante, identificado como Cole Allen.
El hombre, armado con una escopeta y cuchillos, habría intentado asaltar al presidente y a otros miembros del Gabinete. En el texto citado durante la entrevista, el atacante hacía referencia a Trump y a una supuesta implicación en la trama del pedófilo Jeffrey Epstein, con frases de alto contenido acusatorio.
El fragmento leído señalaba: "Ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor cubra mis manos con sus crímenes". La reacción del presidente fue inmediata y contundente. "Estaba esperando que leyeras eso, porque sabía que lo harías. Porque son gente horrible", respondió, visiblemente molesto. Trump rechazó categóricamente las acusaciones contenidas en el manifiesto y apuntó directamente contra la credibilidad del texto y su difusión:
- "Yo no soy un violador. No violé a nadie".
- "Yo no soy un pedófilo".
- "Leíste esa basura de una persona enferma".
- "Me asociaron con cosas que no tienen nada que ver conmigo. Fui totalmente exonerado".
Una relación con la prensa que sigue en tensión
El incidente también reavivó el vínculo conflictivo entre el presidente y los medios de comunicación. Consultado sobre si el episodio podría mejorar la relación con la prensa, Trump fue categórico al descartar esa posibilidad.
"No estamos de acuerdo en muchos temas, hablamos de crimen. Soy muy firme en el tema del crimen. Parece que la prensa no lo es", sostuvo. En esa línea, profundizó su crítica al señalar una supuesta alineación entre los medios y la oposición política: "No es tanto la prensa. Es la prensa más los demócratas, porque son casi lo mismo".
Lejos de plantear una pausa en ese enfrentamiento, el mandatario reafirmó su postura y dejó en claro que las diferencias persisten incluso después de un episodio de alta gravedad institucional.
Continuidad del evento
A pesar de lo ocurrido durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA), Trump manifestó su intención de mantener la realización del evento en el corto plazo. En ese sentido, aseguró que planea repetir la gala dentro de 30 días.
El presidente adelantó que la próxima edición contará con "aún más seguridad", en una señal de que el incidente no alterará la continuidad de una de las citas más emblemáticas del calendario político y mediático de Washington.
El episodio, sin embargo, dejó expuesta la vulnerabilidad de un evento de alto perfil y volvió a poner en primer plano la seguridad presidencial, el rol de los medios y el impacto de discursos extremos en un contexto que el propio Trump definió como parte de "un mundo loco".