Irán ya atacó a tres buques en Ormuz y complica el diálogo con EE.UU.
Las embarcaciones fueron atacadas en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. El episodio ocurre horas después de que Washington anunciara la extensión del alto el fuego con Irán.

La tensión en el estrecho de Ormuz volvió a escalar este miércoles tras el ataque a al menos tres buques portacontenedores, en un episodio que complejiza el escenario geopolítico y pone en jaque la seguridad de una de las principales rutas del comercio mundial. La denuncia inicial fue realizada por el Ejército británico a través de la agencia Operaciones de Comercio Marítimo (Ukmto), que alertó sobre agresiones en la zona.

Los incidentes ocurrieron apenas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la extensión del alto el fuego con Irán, en un contexto donde, según sus propias declaraciones, el régimen de Teherán estaría "colapsando financieramente" debido al bloqueo.

En este escenario, los ataques marcan un punto de inflexión en la dinámica reciente, ya que se trata de la primera intercepción de buques reportada por Irán desde el inicio de la guerra con Estados Unidos e Israel a fines de febrero, de acuerdo con fuentes citadas por Reuters.

Detalles de los ataques 

De acuerdo con la información proporcionada por Ukmto y fuentes de seguridad marítima, los incidentes afectaron a tres buques en distintos puntos del estrecho y sus inmediaciones. Los hechos se desarrollaron bajo las siguientes características:

  • Un buque con bandera de Liberia, identificado como Epaminondas, fue atacado al noreste de Omán, a unas 15 millas náuticas.
  • La embarcación sufrió daños en el puente de mando tras ser alcanzada por disparos y granadas propulsadas por cohete.
  • El capitán reportó que una lancha armada, identificada como perteneciente a la Guardia Revolucionaria Islámica, se aproximó y abrió fuego sin contacto previo por radio.
  • El buque contaba con una tripulación de 21 personas, en su mayoría ucranianos y filipinos.

A pesar de la violencia del ataque, se informó que:

  • La tripulación resultó ilesa.
  • No se registraron incendios ni impactos medioambientales.
  • La embarcación tenía autorización para transitar por el estrecho.

Un segundo buque, el MSC Francesca, con bandera de Panamá y perteneciente al mayor grupo de transporte de contenedores del mundo, fue atacado a unas ocho millas náuticas al oeste de Irán. En este caso, no se reportaron daños.

El tercer incidente involucró a otro buque con bandera de Liberia, que fue objeto de disparos mientras salía del estrecho. La embarcación quedó detenida en el agua tras el ataque. En todos los casos, las tripulaciones se encuentran a salvo.

Versiones contrapuestas sobre lo ocurrido

Mientras las fuentes marítimas internacionales describen los hechos como ataques, las autoridades iraníes ofrecieron una versión diferente. Medios vinculados a la Guardia Revolucionaria sostuvieron que las fuerzas navales no solo atacaron, sino que también interceptaron y escoltaron buques hacia la costa iraní.

Según la agencia Fars, el buque Euphoria fue alcanzado y quedó varado frente a la costa de Irán. Además, se indicó que los buques MSC Francesca y Epaminondas habrían sido "capturados" y trasladados.

La agencia Tasnim reforzó esta postura al señalar que las embarcaciones:

  • No cooperaron con las autoridades iraníes.
  • Fueron consideradas infractoras.
  • Habrían operado sin permisos necesarios.
  • Habrían manipulado sistemas de navegación.

En un comunicado oficial, la Guardia Revolucionaria confirmó la intercepción al afirmar que su fuerza naval "identificó y detuvo" a dos barcos en el estrecho de Ormuz, que posteriormente fueron incautados y dirigidos a la costa iraní.

Advertencias y escalada en la región

Las autoridades iraníes también emitieron advertencias explícitas sobre futuras acciones. La agencia Tasnim indicó que cualquier alteración del orden en el estrecho será considerada una "línea roja", mientras que otros comunicados advirtieron contra cualquier actividad que perjudique la seguridad de la navegación en la zona.

Estos episodios se producen en un contexto de creciente tensión regional, donde Irán había impuesto restricciones a los buques como represalia por los bombardeos estadounidenses e israelíes contra su territorio, y posteriormente en respuesta al bloqueo de sus puertos por parte de Estados Unidos.

Impacto en el tráfico marítimo y el comercio

El estrecho de Ormuz, ubicado en el extremo sur del golfo Pérsico, constituye un punto de estrangulamiento clave para el comercio global, especialmente para el transporte de crudo. En condiciones normales, alrededor de 130 buques lo atraviesan diariamente.

Sin embargo, el impacto del conflicto ha sido significativo:

  • Tras el inicio de la guerra, el tránsito cayó a apenas nueve embarcaciones diarias.
  • Posteriormente, durante una breve reapertura la semana pasada, se registró una recuperación hasta unas 20 embarcaciones diarias.
  • Esa reapertura fue luego revocada por Irán, reinstalando las restricciones.

Los recientes ataques y las versiones contrapuestas sobre la intercepción de buques profundizan la incertidumbre en torno a la seguridad de la navegación en la zona, afectando no solo a las rutas marítimas, sino también al equilibrio económico en un corredor estratégico para el comercio internacional.

En este escenario, la situación en el estrecho de Ormuz se consolida como uno de los focos más sensibles del conflicto, donde cada incidente repercute de manera directa en la estabilidad regional y en la dinámica del comercio global.