Israel y Estados Unidos bombardearon infraestructura de Hezbollah en Beirut
Las operaciones militares coordinadas incluyeron ataques a infraestructura iraní y la destrucción de lanzamisiles balísticos. Mientras tanto, Irán respondió con misiles y el conflicto continúa escalando en varios frentes de la región.

El conflicto en Medio Oriente alcanzó un nuevo nivel de intensidad durante la madrugada de este jueves, cuando Israel y Estados Unidos lanzaron una ofensiva coordinada contra el régimen iraní y el grupo terrorista Hezbollah, en una serie de operaciones militares que incluyeron bombardeos estratégicos, ataques a infraestructura de defensa y la destrucción de sistemas de lanzamiento de misiles.

Las operaciones se produjeron en el sexto día de enfrentamientos, en un escenario marcado por un alto ritmo de ataques aéreos y movimientos militares en distintos puntos de la región. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ejecutaron nuevos bombardeos en Beirut, Líbano, dirigidos contra instalaciones utilizadas por Hezbollah, organización respaldada por Irán.

Según informó el Ejército israelí, los objetivos atacados incluían una sede empleada por la unidad aérea de Hezbollah, además de otras instalaciones vinculadas con la planificación y ejecución de operaciones contra Israel.

Estos bombardeos forman parte de una ola de ofensivas dirigidas a múltiples sedes de la milicia en la capital libanesa, que, de acuerdo con las FDI, eran utilizadas para organizar ataques contra las fuerzas israelíes y contra la población civil.

Ataques en Beirut y estrategia contra Hezbollah

Las operaciones en Beirut se realizaron durante la noche y la madrugada, en el marco de una estrategia israelí orientada a debilitar las capacidades operativas del grupo terrorista Hezbollah. Antes de ejecutar los bombardeos, el Ejército israelí aseguró haber implementado medidas destinadas a reducir el riesgo para la población civil, entre ellas:

Advertencias anticipadas a la población

Uso de armamento de precisión

Observaciones aéreas previas a los ataques

Las autoridades militares israelíes señalaron que responderán con firmeza a la decisión de Hezbollah de sumarse a la campaña militar bajo el respaldo del régimen iraní. En ese sentido, el Ejército afirmó que no permitirá ataques contra los residentes de Israel y continuará actuando contra la infraestructura militar de la organización.

Estados Unidos presiona a Irán desde el mar

En paralelo a las operaciones israelíes, Estados Unidos intensificó su presencia militar en la región, con operaciones navales en el mar Mediterráneo. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que el grupo de ataque del portaaviones USS Gerald R. Ford continúa desplegado en la zona realizando operaciones "24 horas al día" en respaldo a la operación denominada "Furia Épica".

La misión estadounidense se desarrolla junto a otro grupo de ataque de portaaviones desplegado en Medio Oriente, consolidando una presión militar sostenida sobre Irán.

El comando liderado por el almirante Charles B. Cooper explicó que el objetivo es mantener la presión estratégica sobre el régimen iraní. "Las fuerzas estadounidenses están presionando a Irán desde el mar", comunicó el CENTCOM.

Posteriormente, el comando difundió un video en la red social X donde se observaron operaciones destinadas a eliminar las capacidades móviles de lanzamiento de misiles del régimen iraní.

Según el mensaje difundido por el organismo militar: "Estamos detectando y destruyendo estas amenazas con precisión letal".

Ataques a infraestructura militar iraní

Las Fuerzas de Defensa de Israel también confirmaron ataques directos contra objetivos militares dentro de Irán, como parte de su estrategia para debilitar las capacidades ofensivas del régimen. Entre las acciones reportadas se encuentran:

La destrucción de un camión de lanzamisiles balístico en la región de Qam (Irán), que estaba preparado para ser lanzado contra Israel.

La eliminación de un sistema de defensa aérea en Isfahán, diseñado para atacar aeronaves israelíes.

Según las FDI, estas operaciones forman parte de un plan para reducir la capacidad de ataque iraní y reforzar el control aéreo israelí en la región.

Respuesta iraní y aumento de las tensiones

En respuesta a las ofensivas, el régimen iraní lanzó misiles contra territorio israelí durante la madrugada del jueves, mientras los ataques aéreos continuaban extendiéndose por distintos puntos de Medio Oriente.

El conflicto se intensificó tras el hundimiento de un buque de guerra iraní por parte de un submarino estadounidense, hecho que elevó las tensiones y derivó en nuevas amenazas por parte de Teherán. Desde el régimen iraní advirtieron sobre posibles ataques contra infraestructura militar y económica en toda la región, lo que incrementó el clima de alerta.

En Israel, la situación se reflejó con el sonido de sirenas antiaéreas en Tel Aviv y Jerusalén, activadas poco después de que el Ejército anunciara nuevas ofensivas contra posiciones de Hezbollah en el Líbano.

Impacto político en Irán

El ritmo de los ataques y la intensidad del conflicto también tuvo repercusiones dentro de Irán. La televisión estatal iraní anunció el aplazamiento de la ceremonia de duelo por el líder supremo Alí Khamenei, quien fue abatido al inicio del conflicto el 28 de febrero.

El acto estaba previsto como una ceremonia masiva, similar al funeral que en 1989 congregó a millones de personas en honor al ayatolá Ruhollah Khomeini.

La decisión de postergar el evento reflejó el contexto de creciente tensión militar y la continuidad de los ataques en la región.