Kast ordena construir barreras físicas en la frontera con Bolivia para frenar la inmigración
En uno de sus primeros decretos como presidente de Chile dispuso levantar barreras en la frontera norte con el objetivo de detener el ingreso de bolivianos sin papeles. La medida se enmarca en una política migratoria más estricta que busca revertir, según su visión, el "caos, desorden e inseguridad" heredados del gobierno anterior.

En uno de los primeros actos de su presidencia, el flamante mandatario chileno José Antonio Kast ordenó la construcción de "barreras físicas" en la frontera entre Chile y Bolivia, un punto por donde ingresan la mayoría de los migrantes sin documentación, en su mayoría provenientes de Venezuela.

La decisión fue comunicada este miércoles durante un acto oficial realizado luego de asumir como sucesor de Gabriel Boric, ocasión en la que el nuevo presidente firmó sus primeros seis decretos presidenciales. Tres de esas medidas están orientadas específicamente a abordar la migración irregular, uno de los ejes centrales de su campaña electoral.

Durante la ceremonia, Kast se dirigió directamente al jefe del Ejército, Pedro Varela, a quien solicitó colaboración para implementar la iniciativa. En su mensaje, el mandatario fue explícito respecto al objetivo de la medida. "Le solicito la colaboración activa en el aumento de funcionarios" y "le encomiendo también que nos colabore con la construcción de barreras físicas para detener el ingreso de la inmigración ilegal" en la frontera con Bolivia, afirmó.

La orden presidencial apunta a reforzar el control territorial en el límite norte del país, considerado uno de los puntos de mayor presión migratoria hacia Chile.

El eje de una política migratoria más estricta

La construcción de barreras en la frontera forma parte de la estrategia migratoria restrictiva que Kast prometió implementar si llegaba al poder. Durante la campaña electoral, el dirigente ultraderechista logró captar el respaldo de un sector importante del electorado con un discurso centrado en combatir la criminalidad y endurecer las políticas migratorias. Entre sus compromisos más destacados se encontraba la deportación de migrantes irregulares.

De acuerdo con los datos oficiales mencionados por el propio gobierno, actualmente viven en Chile 337.000 extranjeros sin la documentación requerida.

En ese contexto, Kast planteó como meta deportar a cerca de 340.000 migrantes irregulares, la mayoría de ellos venezolanos, que ingresaron al país en los últimos años.

Durante la campaña electoral, el ahora presidente fue particularmente crítico del gobierno anterior, al que responsabilizó por la situación actual en materia de seguridad y migración. "Este gobierno generó caos, desorden e inseguridad. Y nosotros vamos a ir a la inversa", afirmó en ese momento, en referencia directa a la administración de Gabriel Boric.

Auditoría al gobierno saliente

Además de las medidas migratorias, Kast anunció otra decisión destinada a revisar el funcionamiento del aparato estatal- El presidente informó que su administración iniciará una auditoría en todos los ministerios, con el objetivo de evaluar la situación en la que la gestión saliente dejó el gobierno.

Según expresó en su mensaje, el diagnóstico preliminar que maneja su equipo es crítico respecto de la situación administrativa heredada. "Nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar", sostuvo Kast.

La auditoría busca, según explicó, obtener un panorama completo del estado de las distintas áreas del Estado antes de avanzar con nuevas políticas públicas.

Un gesto de austeridad 

En el mismo acto, el mandatario también anunció una decisión vinculada a su vida personal que presentó como un gesto de austeridad gubernamental. Kast informó que vivirá junto a su esposa, Pía Adriasola, en el palacio presidencial, en lugar de alquilar una vivienda privada con recursos del Estado, como —según indicó— hicieron algunos de sus antecesores.

La medida fue presentada como parte de una señal de contención del gasto público en el inicio de su mandato.

Una asunción con presencia internacional

La ceremonia de investidura de Kast contó con la presencia de diversas figuras internacionales y mandatarios de la región. Entre los asistentes se encontraban:

Javier Milei, presidente de Argentina.

Rodrigo Paz, mandatario de Bolivia.

Daniel Noboa, presidente de Ecuador.

También participaron representantes de otros países y dirigentes internacionales, entre ellos:

Christopher Landau, subsecretario de Estado de Estados Unidos.

María Corina Machado, dirigente venezolana y Premio Nobel de la Paz.

La presencia de estas figuras marcó el inicio formal del nuevo gobierno chileno, que comenzó su gestión con una agenda centrada en seguridad, migración y revisión del funcionamiento estatal.

Dentro de ese marco, la orden de levantar barreras físicas en la frontera con Bolivia aparece como una de las primeras señales concretas de la orientación política que adoptará la nueva administración en materia migratoria.