Líbano: al menos 217 muertos y 798 heridos tras una semana de ataques israelíes
La ofensiva militar iniciada el lunes dejó cientos de víctimas y profundizó la tensión regional. El intercambio de ataques entre Israel y Hizbulá marca una nueva fase del conflicto.

El número de víctimas provocado por los ataques israelíes en el Líbano desde la madrugada del lunes continúa en ascenso. Según informó este viernes el Ministerio de Salud libanés, la cifra de muertos llegó a 217, mientras que 798 personas resultaron heridas durante los bombardeos registrados en distintas zonas del país.

La información fue difundida mediante un comunicado oficial del Centro de Operaciones de Emergencias de Salud Pública, organismo dependiente del Ministerio. En el documento se detalla que las víctimas corresponden al período comprendido entre las primeras horas del lunes y la noche del viernes, lapso durante el cual Israel llevó adelante ataques en diversas regiones del territorio libanés.

El balance refleja la magnitud de la ofensiva y la intensidad de los enfrentamientos que se desarrollaron a lo largo de la semana. Los bombardeos afectaron múltiples áreas del país, en un contexto de creciente tensión que ha elevado significativamente el número de víctimas civiles y heridos.

Entre los datos difundidos por las autoridades sanitarias se destacan:

217 personas fallecidas desde el inicio de los ataques el lunes.

798 heridos registrados hasta el viernes por la noche.

Ataques israelíes en diversas zonas del Líbano, según el reporte oficial.

Este panorama evidencia el impacto humanitario que ha tenido la intensificación de las operaciones militares en territorio libanés.

El origen de la nueva ofensiva

El actual ciclo de violencia comenzó el lunes, cuando Hizbulá lanzó misiles y drones contra Israel. La organización afirmó que la ofensiva se llevó a cabo en represalia por el asesinato del líder supremo iraní, Ali Khamenei, ocurrido durante ataques estadounidenses-israelíes.

Además de ese hecho, Hizbulá también señaló como motivo de su acción los repetidos ataques aéreos israelíes contra el Líbano. De acuerdo con la organización, el lanzamiento de misiles y drones formó parte de una respuesta directa a esas operaciones militares previas.

La acción marcó un punto de inflexión en el conflicto, ya que implicó un ataque coordinado que incluyó tanto proyectiles como vehículos aéreos no tripulados. Este tipo de ofensiva reflejó un incremento en la capacidad y el alcance de las operaciones realizadas por la organización.

El ataque del lunes no solo representó una reacción a acontecimientos recientes, sino que también profundizó la dinámica de confrontación que ya se venía desarrollando entre ambas partes.

La respuesta militar de Israel

Tras los ataques lanzados por Hizbulá, Israel respondió con una ofensiva de gran escala. La reacción incluyó bombardeos masivos contra objetivos de Hizbulá ubicados dentro del territorio libanés.

Las operaciones aéreas se extendieron a distintas zonas del país, lo que explica el alto número de víctimas registrado durante la semana. Según el comunicado del Ministerio de Salud libanés, los ataques se sucedieron de manera continuada desde el lunes hasta el viernes por la noche.

La respuesta israelí no se limitó a la utilización de su fuerza aérea. Además de los bombardeos, Israel desplegó fuerzas terrestres en el sur del Líbano, lo que representó un paso significativo en la evolución del conflicto.

Este despliegue marcó una gran escalada militar, al incorporar operaciones terrestres a una confrontación que hasta entonces se había desarrollado principalmente mediante ataques aéreos y lanzamiento de misiles.

Un conflicto que entra en una nueva fase

La combinación de bombardeos masivos, lanzamiento de misiles y presencia de fuerzas terrestres indica que la confrontación entre Israel y Hizbulá ha ingresado en una etapa de mayor intensidad.

Los datos difundidos por el Ministerio de Salud libanés ponen de relieve el impacto inmediato de esta escalada, con centenares de víctimas en apenas cinco días. El registro de 217 muertos y 798 heridos refleja la gravedad de la situación humanitaria que se ha generado como consecuencia directa de los ataques.

Al mismo tiempo, el intercambio de ofensivas —misiles y drones por parte de Hizbulá y bombardeos masivos junto con operaciones terrestres por parte de Israel— evidencia que ambas partes han ampliado el alcance de sus acciones militares.

En este contexto, la semana transcurrida desde el lunes ha dejado un saldo marcado por violencia creciente, operaciones militares de gran escala y un número elevado de víctimas, configurando uno de los episodios más intensos del conflicto reciente entre Israel y Hizbulá en territorio libanés.