l presidente de Francia, Emmanuel Macron, consideró hoy que los países de la Unión Europea deberían "endurecer" su postura hacia Israel si no mejora la situación humanitaria en la Franja de Gaza, informaron medios internacionales.
En una conferencia de prensa en Singapur, el primer mandatario francés afirmó que la UE deberá "aplicar" sus reglas contra Israel "si no hay una respuesta a la altura de la situación humanitaria" en el territorio palestino.
Macron planteó como posibles medidas el fin del acuerdo de asociación entre la UE e Israel, que el bloque comunitario ya puso en revisión, o "aplicar sanciones".
"Tenemos que endurecer nuestra posición porque hoy en día es una necesidad, pero todavía tengo la esperanza de que el gobierno de Israel cambiará la suya y tendremos por fin una respuesta humanitaria", agregó.
Francia copresidirá el próximo mes junto a Arabia Saudita una conferencia de la ONU en Nueva York que busca favorecer la solución de "dos Estados": Israel y una Palestina independiente y soberana, conviviendo pacíficamente.
En Singapur, Macron planteó que reconocer al Estado palestino no es "solo un deber moral, sino una exigencia política", pero también enumeró algunas condiciones para hacerlo.
Entre ellas destacan la "liberación de los rehenes" tomados por Hamás, la "desmilitarización" de este movimiento islamista y su "no participación" en el gobierno de un futuro Estado palestino o la "creación de una arquitectura de seguridad en toda la región", de acuerdo con un reporte del sitio RFI.
La guerra en Ucrania
En cuanto a la guerra en Ucrania, Macron, afirmó que la decisión de sancionar o no a Rusia si rechaza un alto el fuego con Ucrania es un "test de credibilidad" para los Estados Unidos de Donald Trump.
Si Rusia "no está lista para hacer la paz", Washington debe confirmar su "compromiso" de sancionarla, apuntó el dirigente francés.
"Hablé hace 48 horas con el presidente Trump, que hizo notar su impaciencia. La pregunta ahora es: ¿qué hacemos? Nosotros estamos preparados", añadió Macron en una comparecencia junto al primer ministro singapurense, Lawrence Wong.