Maduro se declaró inocente en Nueva York por cargos de narcoterrorismo
El exmandatario venezolano negó las acusaciones ante un tribunal federal de Estados Unidos y continuará detenido en Brooklyn. El caso genera fuerte atención política y judicial en la región, incluida la Argentina.

Nicolás Maduro fue trasladado este lunes a un tribunal federal de Nueva York, donde se inició formalmente el proceso judicial en su contra por narcoterrorismo, una causa de alto impacto internacional que también es seguida con atención en la Argentina y en provincias como Catamarca, ante sus derivaciones políticas y regionales.

Durante la audiencia inicial, el líder chavista se declaró inocente de los cuatro cargos que le imputa la Justicia estadounidense, entre ellos conspiración para importar cocaína a gran escala y posesión de armas de guerra, como ametralladoras y artefactos explosivos.

El proceso está a cargo del juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, quien encabeza el tribunal que analiza la acusación de que Maduro habría coordinado una estructura internacional dedicada al tráfico de drogas, con presuntos vínculos con organizaciones criminales y armadas como los cárteles mexicanos de Sinaloa y Los Zetas, la guerrilla colombiana de las FARC y la banda venezolana Tren de Aragua.

"Soy el presidente de Venezuela y me considero prisionero de guerra. Me capturaron en mi casa de Caracas", expresó Maduro durante la audiencia, en la que se declaró formalmente "no culpable". La próxima cita judicial fue fijada para el 17 de marzo, mientras que el acusado permanecerá detenido en una prisión federal de Brooklyn.

Su abogado defensor, Barry Pollack, sostuvo ante el tribunal que por el momento no solicitará la libertad bajo fianza, aunque no descartó hacerlo en una etapa posterior del proceso, según informó la agencia EFE.

El operativo de traslado comenzó cerca de las 9 de la mañana desde el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, donde Maduro fue alojado el sábado tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela. Las imágenes difundidas mostraron el momento en que agentes de la DEA lo retiraron del edificio junto a su esposa, Cilia Flores.

El recorrido incluyó un traslado inicial en camioneta hasta un helicóptero, seguido por un descenso y un nuevo traslado en un camión blindado hasta el tribunal federal de Manhattan. El procedimiento duró menos de media hora y se realizó bajo un estricto operativo de seguridad, con cortes en las calles aledañas al edificio judicial.

Maduro y Flores permanecieron el fin de semana en una prisión federal de máxima seguridad destinada a procesados por causas de alta complejidad penal.

El exmandatario enfrenta cuatro cargos federales en Estados Unidos: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer estas armas en apoyo de actividades criminales. Las penas previstas van desde un mínimo obligatorio de 20 años hasta cadena perpetua, y pueden acumularse de manera simultánea.

Según especialistas en derecho penal estadounidense, en caso de ser hallado culpable, Maduro podría enfrentar una condena mínima de 20 años, aunque otros juristas advierten que la pena podría alcanzar varias cadenas perpetuas.

Las acusaciones fueron formuladas en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y sostienen que el líder chavista habría encabezado durante años una red criminal que utilizó el narcotráfico como herramienta contra Estados Unidos. Esta estructura es conocida como el denominado Cartel de los Soles, cuya existencia es negada por el chavismo y cuestionada por algunos analistas.

Cilia Flores, en tanto, enfrenta cargos vinculados a presuntas tareas de apoyo logístico y financiero a esa misma red criminal, de acuerdo con documentos judiciales citados por la prensa estadounidense.