Multa histórica a Google: deberá pagar más de 4 mil millones de euros por competencia desleal
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea rechazó el recurso presentado por Google y Alphabet y dejó firme la multa recalculada en 4.125 millones de euros. El caso se centra en las condiciones impuestas a los fabricantes de smartphones Android y en el abuso de posición dominante.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ratificó de manera definitiva la multa de 4.125 millones de euros impuesta a Google por considerar que la empresa abusó de su posición dominante en el mercado de dispositivos móviles Android.

La resolución representa el cierre del proceso judicial impulsado por la compañía tecnológica para intentar revertir la sanción. Los jueces de Luxemburgo rechazaron el recurso presentado por Google y por su empresa matriz, Alphabet, contra la sentencia dictada en 2022 por el Tribunal General de la Unión Europea, que había confirmado en lo esencial la decisión adoptada por la Comisión Europea, aunque reduciendo el monto de la multa originalmente fijada.

De esta manera, quedó definitivamente confirmada la sanción de 4.125 millones de euros, una cifra inferior a la multa inicial de 4.340 millones de euros, pero que continúa ubicándose entre las más elevadas impuestas en un caso vinculado con competencia.

El eje del caso

El núcleo de la controversia judicial estuvo centrado en las condiciones impuestas por Google a los fabricantes de smartphones Android. Según la resolución, las prácticas analizadas estuvieron relacionadas con la forma en que la empresa establecía acuerdos y condiciones para la utilización de su sistema operativo y de sus aplicaciones en los dispositivos móviles.

El proceso derivó en la evaluación de esos acuerdos por parte de las autoridades europeas de competencia, que concluyeron que las condiciones aplicadas por Google eran susceptibles de restringir la competencia y reforzar la posición dominante de la compañía en ese mercado.

La respuesta de Google tras el fallo

Luego de conocerse la decisión definitiva, un portavoz de Google manifestó el desacuerdo de la empresa con la sentencia.

En su declaración sostuvo: "Esta sentencia no reconoce las importantes inversiones realizadas para garantizar que Android siga siendo abierto, interoperable y gratuito. Sin embargo, ajustamos nuestros acuerdos para cumplir con la sentencia inicial en 2018 y seguimos centrados en la innovación continua y la apertura para nuestros usuarios, socios y desarrolladores".

Con esa postura, la compañía indicó que modificó sus acuerdos para adecuarse a la sentencia inicial emitida en 2018 y afirmó que continuará enfocándose en la innovación y en la apertura de Android para los distintos actores vinculados con la plataforma.

La infracción determinada por la Comisión Europea

El origen de la causa se remonta a 2018, cuando la Comisión Europea concluyó que el grupo había abusado de su posición dominante al favorecer el motor de búsqueda Google Search y el navegador Chrome mediante acuerdos de preinstalación y cláusulas de licencia relacionadas con sus aplicaciones en dispositivos Android.

Bruselas calificó esas prácticas como una infracción única y continuada, motivo por el cual resolvió imponer una multa de 4.342 millones de euros. La decisión establecía además que Alphabet debía afrontar solidariamente el pago de 1.922 millones de euros junto con Google.

La revisión judicial y el recálculo de la sanción

Posteriormente, el Tribunal General de la Unión Europea confirmó el fondo de la decisión adoptada por la Comisión Europea, aunque anuló parcialmente algunos aspectos vinculados con determinados acuerdos de reparto de ingresos celebrados con fabricantes de dispositivos y operadores móviles.

Esos acuerdos estaban condicionados a la preinstalación exclusiva de Google Search en una cartera específica de dispositivos. Como consecuencia de esa anulación parcial, el Tribunal General procedió a recalcular el monto de la sanción y fijó la multa en 4.125 millones de euros.

En esa nueva determinación también modificó el alcance de la responsabilidad solidaria de Alphabet, que pasó a ser de 1.521 millones de euros junto con Google.

La decisión definitiva del Tribunal de Justicia

Con la sentencia definitiva, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sostuvo que el Tribunal General no incurrió en error de derecho al concluir que las prácticas cuestionadas eran susceptibles de restringir la competencia y reforzar la posición dominante de Google.

Asimismo, el máximo tribunal europeo ratificó la valoración realizada respecto de los acuerdos que impedían a los fabricantes comercializar dispositivos basados en versiones de Android no aprobadas por Google.

Los jueces también rechazaron las justificaciones presentadas por la empresa durante el proceso y confirmaron de manera definitiva la multa por el importe recalculado por el Tribunal General.

Con este pronunciamiento, quedó firme la sanción de 4.125 millones de euros, poniendo fin al recurso presentado por Google y Alphabet y consolidando la decisión judicial sobre las prácticas analizadas en el mercado de dispositivos móviles Android.