Donald Trump lanzó este domingo duras acusaciones contra su par colombiano, Gustavo Petro, al que calificó como "un líder del narcotráfico" y anunció el fin de la ayuda financiera de Estados Unidos a Colombia.
"El presidente colombiano Gustavo Petro es un líder del narcotráfico que incentiva la producción masiva de drogas, tanto en campos grandes como pequeños, por toda Colombia. Se ha convertido, con diferencia, en el mayor negocio de Colombia, y Petro no hace nada para detenerlo, a pesar de los pagos y subsidios a gran escala de EE.UU.", publicó Trump en Truth Social.
La declaración coincide con el anuncio de un nuevo ataque estadounidense a una embarcación presuntamente ligada al narcotráfico en el Caribe, que el Pentágono vinculó al Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia.
"A partir de hoy, estos pagos, o cualquier otra forma de pago o subsidio, dejarán de hacerse a Colombia. El propósito de esta producción de drogas es la venta masiva de productos a Estados Unidos, causando muerte, destrucción y estragos", agregó Trump.
Además, advirtió que si Petro no cerraba "estos campos de exterminio de inmediato", Estados Unidos "se los cerrará".
La respuesta de Petro
El mandatario colombiano respondió en la red X y aseguró que Trump "está engañado" por sus asesores.
"Le recomiendo a Trump leer bien a Colombia y determinar en qué parte están los narcos y en qué parte están los demócratas", señaló.
Washington ya había retirado el mes pasado a Colombia la condición de país aliado en la lucha contra el narcotráfico, lo que implicaba cientos de millones de dólares en asistencia. Según datos oficiales, en 2023 Colombia recibió más de 740 millones de dólares, la mitad destinados a combatir las drogas y el resto a programas humanitarios y alimentarios.
"Yo respeto la historia, la cultura y los pueblos de los EE.UU. No son enemigos míos (...) El problema es con Trump, no con los EE.UU.", afirmó Petro.
Operaciones en el Caribe
La decisión ocurre en el marco del "conflicto armado" que Estados Unidos declaró recientemente contra el narcotráfico, que incluyó bombardeos a seis embarcaciones supuestamente utilizadas para el tráfico en el Caribe.
Este despliegue militar, iniciado en agosto, también generó tensiones con Venezuela, cuyo gobierno considera que la operación es un preludio de una posible ofensiva.