Trump amenaza con cortar el petróleo a Cuba: "No habrá más apoyo, cero"
El presidente de Estados Unidos aseguró que el régimen cubano perderá su principal fuente de financiamiento energético luego del operativo militar en Venezuela que derivó en la captura de Nicolás Maduro. El anuncio llega en medio de la peor crisis económica cubana en décadas y podría tensar la relación con México, nuevo proveedor clave de crudo para la isla.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una dura advertencia contra el régimen cubano al anunciar que "no habrá más petróleo ni dinero venezolano" para La Habana, en el marco del nuevo escenario regional abierto tras la caída de Nicolás Maduro en Venezuela. El mensaje fue difundido a través de su red social Truth Social, apenas una semana después del operativo militar estadounidense que culminó con la captura del mandatario venezolano en Caracas.

"Les sugiero encarecidamente que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde", escribió Trump en referencia directa a Cuba, al tiempo que afirmó que la isla perdió definitivamente el respaldo estratégico que durante años le brindó el chavismo. Según el presidente republicano, el vínculo entre ambos gobiernos se sostuvo sobre un intercambio que ahora considera terminado: petróleo y financiamiento venezolano a cambio de servicios de seguridad cubanos.

"Cuba sobrevivió durante muchos años gracias al petróleo y el dinero de Venezuela. A cambio, Cuba proporcionó 'servicios de seguridad' a los dos últimos dictadores venezolanos, ¡pero ya no!", sostuvo Trump en un mensaje de tono enfático. El mandatario aseguró además que la mayoría de los agentes cubanos desplegados en Venezuela murieron durante el ataque estadounidense de la semana pasada. "La mayoría de esos cubanos han muerto tras el ataque, y Venezuela ya no necesita protección de los matones y extorsionadores que los mantuvieron secuestrados durante tantos años", afirmó.

En ese mismo mensaje, Trump redobló la apuesta al declarar que Venezuela ahora cuenta con el respaldo directo de Estados Unidos. "Venezuela ahora tiene a Estados Unidos de América, el ejército más poderoso del mundo, para protegerlos, y los protegeremos. ¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA! ¡CERO!", sentenció.

Desde La Habana, el gobierno cubano confirmó oficialmente que 32 ciudadanos cubanos murieron durante el operativo del 3 de enero en Venezuela. Todos eran miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias o del Ministerio del Interior y cumplían misiones de cooperación en ese país. Ante estas muertes, el régimen decretó dos días de duelo nacional y el presidente Miguel Díaz-Canel publicó un mensaje en redes sociales en el que expresó: "Honor y gloria a los bravos combatientes cubanos que cayeron enfrentando a terroristas en uniforme imperial".

El anuncio de Trump se produce en un momento especialmente delicado para Cuba, que atraviesa su peor crisis económica desde el colapso de la Unión Soviética en la década de 1990. La isla ha dependido históricamente del petróleo venezolano para sostener su sistema energético, una relación que se formalizó en el año 2000 bajo el acuerdo firmado entre Fidel Castro y el entonces presidente Hugo Chávez.

Durante más de dos décadas, Venezuela garantizó el suministro de crudo a cambio del envío de médicos, maestros y otros profesionales cubanos. Sin embargo, esa asistencia comenzó a desplomarse en los últimos años. Los envíos pasaron de más de 100.000 barriles diarios en 2021 —equivalentes a cerca del 80% del consumo interno cubano— a apenas 16.000 barriles diarios en 2025, producto de la crisis estructural de la industria petrolera venezolana y el impacto de las sanciones internacionales.

La escasez de combustible derivó en cortes de electricidad diarios en toda la isla, agravados por el deterioro de los generadores diésel de origen soviético y la falta de capacidad para importar crudo en cantidades suficientes. Ante este escenario, el gobierno cubano buscó alternativas y encontró en México un nuevo socio estratégico.

Esta semana, el petrolero Ocean Mariner arribó al puerto de La Habana con 85.000 barriles de crudo procedentes de México, según informó Jorge Piñón, investigador de la Universidad de Texas. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, reconoció públicamente que, frente a la crisis venezolana, "evidentemente México se vuelve un proveedor importante" para Cuba. En septiembre, Pemex detalló que su subsidiaria Gasolinas Bienestar exportó un promedio de 17.200 barriles diarios de crudo a la isla durante los primeros nueve meses de 2025, por un valor estimado de 400 millones de dólares.

Sin embargo, la amenaza de Trump podría tensar esa relación. El especialista en seguridad nacional Raúl Benítez Manaut advirtió en declaraciones a la AFP que el mensaje del mandatario estadounidense es una señal clara de presión: "Van a empezar a presionar muchísimo al gobierno de México para que corte el abastecimiento de petróleo a Cuba".

Trump ya había anticipado que Cuba "está a punto de caer" tras el derrocamiento de Maduro, al considerar que la isla quedó sin su principal sostén energético y financiero. En paralelo, la presidenta interina de Venezuela y ministra de Energía, Delcy Rodríguez, enfrenta ahora una fuerte presión de Washington para colaborar con la estabilización del país. Trump incluso la amenazó con un destino "peor que el de Maduro" si se niega a cooperar.

Desde el ámbito académico, el economista cubano Pavel Vidal advirtió sobre las consecuencias del nuevo escenario regional. "Sin Venezuela como aliado, el país corre el riesgo de quedar en una especie de vacío geopolítico, con un aislamiento financiero mucho mayor, con consecuencias sociales inimaginables", alertó.