Trump celebra la liberación de presos políticos en Venezuela pero lanzó una fuerte advertencia
El presidente de Estados Unidos valoró el inicio de un proceso de excarcelación tras la operación que llevó a la captura de Nicolás Maduro, pero advirtió a los liberados que "no olviden la suerte que tuvieron". Organizaciones de derechos humanos y grupos venezolanos señalan que aún quedan cientos de detenidos y que el proceso es limitado.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, celebró la liberación de presos políticos en Venezuela, un proceso que —según el mandatario— fue facilitado por la reciente intervención de fuerzas estadounidenses en el país sudamericano. Sin embargo, Trump acompañó sus felicitaciones con una frase que generó inquietud: "Recuerden la suerte que tuvieron", advirtió a quienes recuperaron la libertad, instándolos a no olvidar el papel de Washington en la situación actual.

La excarcelación de personas encarceladas por motivos políticos se inició en Caracas en medio de un contexto político inédito: la detención del líder chavista Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y su traslado a Estados Unidos para enfrentar cargos federales relacionados con narcotráfico y terrorismo.

A través de su cuenta en Truth Social, Trump describió el proceso de liberación como una medida emprendida "a lo grande". "Venezuela ha empezado el proceso, a lo grande, de liberar a sus presos políticos. ¡Gracias! Espero que esos prisioneros recuerden lo afortunados que fueron de que Estados Unidos llegara e hiciera lo que era necesario", escribió, y agregó: "¡Espero que nunca lo olviden! Si lo olvidan, no será bueno para ellos".

Las declaraciones tuvieron amplio alcance internacional, y fueron interpretadas tanto como un reconocimiento por la liberación de detenidos como una advertencia política cargada de presión. Trump vinculó directamente la acción venezolana con la intervención estadounidense, asegurando que dicho gesto fue una respuesta a la influencia de Washington.

Según reportes de organizaciones de derechos humanos como Foro Penal, hasta la fecha se han confirmado alrededor de 22 liberaciones de presos políticos, aunque estiman que aún quedan más de 800 personas detenidas por razones políticas en Venezuela. Las cifras y nombres de las personas excarceladas no han sido publicadas en su totalidad por las autoridades venezolanas, lo que mantiene cierta opacidad sobre el avance real del proceso.

Entre los primeros liberados hay ciudadanos de nacionalidades diversas, incluidos cinco españoles, cuyos gobiernos ya han actuado para facilitar su regreso, y figuras prominentes de la oposición venezolana como Biagio Pilieri y Enrique Márquez, ex candidato presidencial y activista político.

La noticia de las liberaciones generó expectativas para la sociedad venezolana y también fuera de sus fronteras, especialmente por la situación de detenidos de alta visibilidad internacional. Entre ellos, los argentinos Nahuel Gallo y Germán Giuliani permanecen todavía bajo custodia en cárceles venezolanas, mientras aumenta la presión diplomática para su excarcelación.

Sin embargo, el proceso no ha estado exento de controversias. Grupos de derechos humanos han advertido que, pese a las liberaciones, la mayoría de los recluidos por razones políticas siguen encarcelados y que el mecanismo de liberación podría ser utilizado como una herramienta de presión política más que como una reforma duradera del sistema judicial venezolano.

Por su parte, representantes del gobierno chavista rechazan las acusaciones sobre violaciones sistemáticas de derechos humanos y aseguran que las liberaciones responden a gestos de reconciliación nacional, negando que existan presos políticos en el país —una postura que ha sido repetidamente cuestionada por observadores internacionales.

La advertencia de Trump, en este contexto, suma una dimensión geopolítica al asunto: alentar a los liberados a "recordar" el papel estadounidense implica una expectativa de lealtad o gratitud que ha sido interpretada por algunos analistas como una presión adicional sobre quienes ahora enfrentan un futuro incierto. Mientras tanto, las familias de detenidos y organizaciones civiles continúan pidiendo transparencia y la liberación de todos los presos políticos aún en Venezuela.