El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que las negociaciones con Irán continúan activas pese a las señales contradictorias emitidas en los últimos días por las autoridades de Teherán sobre el futuro de las conversaciones.
En una entrevista con la periodista Kristen Welker, de NBC News, el mandatario sostuvo que la dirigencia iraní se encuentra bajo una fuerte presión para alcanzar un entendimiento con Washington.
"Son fuertes, orgullosos, hay cosas que nunca pensaron que harían y que tendrán que hacer. No tienen otra opción, y lleva un tiempo", afirmó Trump al referirse a la posibilidad de alcanzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto que ya lleva cuatro meses.
Trump defendió el ritmo de las negociaciones
El presidente estadounidense rechazó las críticas de quienes cuestionan la falta de avances rápidos y comparó la situación con conflictos históricos de larga duración.
Según explicó, una confrontación de esta magnitud no puede resolverse de manera inmediata y requiere de un proceso complejo de negociaciones diplomáticas.
Trump también reiteró que las fuerzas estadounidenses lograron afectar severamente la capacidad militar iraní durante los últimos meses. Según indicó, fueron destruidas instalaciones vinculadas a la fabricación de drones, plataformas de lanzamiento y centros de producción de misiles.
No obstante, reconoció que Irán todavía conserva entre el 21% y el 22% de su potencial militar, lo que mantiene vigente la necesidad de alcanzar una solución negociada.
Teherán exige la liberación de fondos congelados
Mientras tanto, desde la República Islámica surgieron nuevas exigencias para avanzar hacia un acuerdo.
Un alto funcionario iraní declaró a CNN que cualquier entendimiento dependerá de la decisión de Washington de liberar 24.000 millones de dólares pertenecientes a Irán que permanecen congelados.
"Si Trump quiere llegar a un acuerdo con Irán, estos 24.000 millones de dólares son una prueba de confianza que Estados Unidos debe superar para abrir el camino hacia una solución", afirmó la fuente.
La exigencia refleja la profunda desconfianza que persiste entre ambos países y agrega un nuevo obstáculo a las negociaciones que se desarrollan mediante intermediarios internacionales.
Mensajes contradictorios sobre el estado del diálogo
Estados Unidos e Irán intercambian desde hace semanas distintos borradores de un eventual acuerdo de paz a través de mediadores paquistaníes.
Sin embargo, las versiones sobre el estado real de esas conversaciones difieren significativamente.
Mientras funcionarios iraníes sostienen que el proceso se encuentra virtualmente paralizado, Trump insiste en que las negociaciones siguen avanzando e incluso dejó abierta la posibilidad de que se anuncien novedades durante el fin de semana.
La incertidumbre mantiene la atención de la comunidad internacional, que sigue de cerca la evolución de un conflicto cuyas consecuencias tienen impacto directo en la estabilidad política y económica de Medio Oriente y del mercado energético global.