Un tornado destruyó parte de un colegio en Chile y dañó 25 viviendas: decretaron la emergencia
El fenómeno azotó la comuna de Requínoa, en la Región de O'Higgins, con ráfagas de hasta 218 kilómetros por hora y dejó a miles de clientes sin electricidad. Mientras las autoridades evalúan los daños, se mantienen las alertas por tormentas intensas y nuevos episodios de inestabilidad meteorológica.

Un tornado golpeó este lunes la zona central de Chile y provocó importantes daños materiales en la comuna de Requínoa, en la Región de O'Higgins. El fenómeno afectó a un establecimiento educativo, causó destrozos en una zona residencial y dejó a numerosas personas sin suministro eléctrico. Pese a la magnitud de los daños registrados, las autoridades informaron que no hubo personas lesionadas.

La intensidad del evento meteorológico llevó a la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) a clasificarlo de manera preliminar como un tornado de categoría EF-2, con vientos estimados de entre 179 y 218 kilómetros por hora. Las fuertes ráfagas provocaron daños en techumbres, instalaciones educativas y parte del alumbrado eléctrico, en un episodio que se produjo mientras el país atraviesa un temporal que afecta a la zona centro-sur desde la semana pasada.

Entre las consecuencias más importantes se encuentra la destrucción de parte de la infraestructura de un colegio y las afectaciones en 25 viviendas. Los daños en los techos de las casas y en las instalaciones del establecimiento educativo reflejan la fuerza de las ráfagas que atravesaron el sector.

El episodio también provocó interrupciones en el servicio eléctrico, lo que amplió el alcance de las consecuencias materiales del tornado. La situación requirió la intervención de los organismos encargados de monitorear las condiciones meteorológicas y coordinar la prevención y respuesta ante emergencias.

Senapred reportó miles de usuarios sin electricidad

La directora nacional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián, confirmó la magnitud de los daños registrados en Requínoa y explicó que las viviendas afectadas presentaron distintas consecuencias en sus techumbres.

Las afectaciones en los techos constituyeron uno de los principales daños reportados en la zona residencial. La intensidad de los vientos, que de manera preliminar fueron asociados a una categoría EF-2, provocó destrozos tanto en viviendas particulares como en infraestructura de uso educativo y en componentes del alumbrado eléctrico.

Por su parte, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles informó que 8.045 clientes quedaron sin suministro eléctrico como consecuencia del episodio. El dato dimensiona el impacto del fenómeno sobre los servicios de la zona afectada y se suma a los daños materiales registrados en las viviendas y el establecimiento escolar.

Entre las principales consecuencias informadas tras el paso del tornado se encuentran:

25 viviendas afectadas, con distintos niveles de daños en sus techumbres.

Parte de la infraestructura de un colegio destruida por la fuerza del fenómeno.

8.045 clientes sin electricidad, según los datos de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles.

Daños en el alumbrado eléctrico de la zona afectada.

Ninguna persona lesionada, de acuerdo con el balance informado.

La clasificación del tornado se mantiene como preliminar, de acuerdo con la evaluación de la Dirección Meteorológica de Chile. La estimación de los vientos y el registro de los daños permiten dimensionar la intensidad del fenómeno, que se produjo en un contexto de inestabilidad meteorológica más amplio.

Nuevas alertas por tormentas intensas

El tornado de Requínoa ocurrió en medio de un temporal que afecta desde la semana pasada a la zona centro-sur de Chile. Ante la continuidad de las condiciones meteorológicas adversas, las autoridades emitieron nuevas alertas para las regiones del Maule y Metropolitana, donde se encuentra Santiago, por la posibilidad de tormentas intensas.

Las advertencias están vinculadas con distintos riesgos asociados al temporal, entre ellos los vientos fuertes, las precipitaciones intensas y la posibilidad de caída de granizo. Las autoridades mantienen el seguimiento de las condiciones meteorológicas ante la posibilidad de nuevos episodios de inestabilidad.

Uno de los principales factores de preocupación son las ráfagas intensas, capaces de desprender techos, levantar vehículos y causar daños importantes en las construcciones. El tornado registrado en Requínoa constituye un ejemplo de las consecuencias materiales que pueden producirse cuando los vientos alcanzan velocidades elevadas.

A estas condiciones se suman las previsiones de tormentas y granizo, con especial atención en los sectores precordilleranos de la Región Metropolitana. En esas áreas se esperan precipitaciones intensas durante períodos breves, una situación que forma parte de los riesgos contemplados en las alertas emitidas por las autoridades.

El escenario meteorológico requiere mantener la vigilancia sobre la evolución de las tormentas y los cambios en la intensidad del viento. La combinación de ráfagas fuertes y precipitaciones intensas plantea distintos desafíos para las zonas alcanzadas por el temporal, especialmente después de los daños registrados en la Región de O'Higgins.

Las lluvias podrían extenderse hasta diciembre

Las previsiones meteorológicas indican que las precipitaciones podrían continuar durante las próximas semanas, aunque se espera una disminución a medida que se acerque el verano austral. De acuerdo con los pronósticos mencionados, las lluvias podrían extenderse hasta diciembre, por lo que las condiciones de inestabilidad no necesariamente se limitarían a los episodios registrados durante estos días.

La continuidad de las precipitaciones mantiene la atención de las autoridades sobre la evolución del temporal y la posibilidad de que se produzcan nuevos eventos meteorológicos adversos. En ese contexto, los organismos responsables sostienen el monitoreo de las condiciones para identificar riesgos y seguir la evolución de las alertas en las regiones afectadas.

Otro de los elementos contemplados en las previsiones es la posible influencia del fenómeno de El Niño, que podría favorecer temperaturas elevadas durante el verano. Esta perspectiva se suma a las estimaciones sobre la continuidad de las lluvias y la posterior disminución de las precipitaciones a medida que avance la estación.

El panorama descrito combina, por lo tanto, dos aspectos de la evolución meteorológica prevista: la posibilidad de que las lluvias se mantengan hasta diciembre y la expectativa de temperaturas elevadas durante el verano austral, asociadas potencialmente al fenómeno de El Niño.