Venezuela habilitó visitas en la cárcel donde esta detenido Nahuel Gallo
Familiares de presos políticos pudieron ingresar por primera vez a la cárcel ubicada en las afueras de Caracas, en medio de un proceso de liberaciones parciales, sin información oficial y con más de 800 detenidos políticos aún bajo custodia. Entre los internos figura el gendarme catamarqueño Nahuel Gallo

Por primera vez en un año y medio, el régimen venezolano permitió este domingo el ingreso de familiares y allegados a la cárcel El Rodeo I, donde permanecen detenidos presos políticos. La medida marca un giro limitado tras meses de restricciones absolutas y se produce en un contexto de liberaciones anunciadas de manera fragmentaria, sin listados oficiales ni precisiones públicas.

Desde las primeras horas del día, decenas de personas se congregaron en las inmediaciones del penal, ubicado en las afueras de Caracas, a la espera de poder reencontrarse con sus seres queridos o recibir noticias sobre su situación. Entre los detenidos alojados en El Rodeo I se encuentra el gendarme argentino Nahuel Gallo, cuyo caso generó repercusión a nivel internacional y mantiene en alerta a autoridades y organismos de derechos humanos de la Argentina.

En los días previos, el chavismo había autorizado excarcelaciones puntuales en otros centros de detención, como El Helicoide y la cárcel de Yare. Sin embargo, esas liberaciones se concretaron sin comunicación oficial previa: los familiares fueron notificados minutos antes y los detenidos fueron liberados en lugares alejados de los establecimientos penitenciarios.

Desde el jueves, familiares de presos políticos pasaron varias noches a la intemperie, aguardando novedades. "Son momentos difíciles, de zozobra e incertidumbre, pero tengamos fe de que esto va a terminar muy pronto", expresó Aurora Silva, esposa del exdiputado Freddy Superlano. La mujer insistió en que "todos deben estar libres", al remarcar que los detenidos "no cometieron delitos y están presos por pensar distinto".

En paralelo, organizaciones y activistas redoblaron los reclamos por una liberación masiva y definitiva. Desde el Comité por la Libertad de los Presos Políticos insistieron en la necesidad de terminar con las detenciones arbitrarias y garantizar el respeto de los derechos humanos.

Margareth Baduel, hermana de Josnars Adolfo Baduel —detenido en El Rodeo I—, relató la dureza de la espera: "Es muy duro pasar noches en el piso, pero ese sacrificio ellos lo sienten y lo valoran. Es la llave para la libertad". Hija del exministro Raúl Isaías Baduel, fallecido en prisión, advirtió que no debe repetirse la historia de persecución y muerte en cárceles venezolanas.

Según la ONG Foro Penal, desde el jueves se verificó la excarcelación de 16 personas, aunque aún permanecen 804 presos políticos detenidos. La Plataforma Unitaria Democrática elevó el número de liberaciones a 22 e informó que entre los últimos liberados figuran dirigentes opositores y referentes sindicales y sociales.

Pese a estos avances parciales, la falta de transparencia oficial mantiene la incertidumbre. El permiso para visitas en El Rodeo I representa un alivio momentáneo para cientos de familias, que continúan reclamando información clara, la publicación de listas oficiales y la liberación total de quienes permanecen detenidos por motivos políticos.