La Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó este jueves una resolución determinante para el futuro procesal de Marcelo Corazza, el primer ganador del formato televisivo Gran Hermano y exproductor del medio. Con la firma de los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, el máximo tribunal desestimó el recurso extraordinario en queja presentado por la defensa del acusado, declarando la inadmisibilidad de la presentación al amparo del artículo 280 del Código Procesal en lo Civil y Comercial de la Nación. Esta decisión, que permite rechazar apelaciones sin expresión de motivos al no cumplirse los requisitos formales, cierra la puerta a los intentos de la defensa de frenar el proceso judicial que lo mantiene en el banquillo.
Un proceso judicial bajo máxima tensión
El reclamo desestimado por la Corte atacaba directamente la decisión de la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional, instancia que no solo había ampliado el procesamiento de Corazza, sino que modificó la calificación legal para agravarla y ordenó su detención. A pesar de que la defensa sostuvo persistentemente la figura de "arbitrariedad" y alegó la ajenidad del acusado respecto a los hechos —planteos que ya habían fracasado en la Cámara Nacional de Casación Penal—, la Corte Suprema despejó finalmente el último escollo que enfrentaba el Tribunal Oral Federal 3. Ahora, los jueces Andrés Basso, Javier Ríos y Fernando Machado Peloni tienen vía libre para avanzar con el juicio oral contra Corazza y los otros cuatro coimputados en una de las causas más extensas sobre explotación sexual infantil en la historia reciente de la justicia federal argentina.
Los alcances de una red delictiva de dos décadas
La investigación, liderada por los fiscales Carlos Rívolo y Alejandra Mángano, describe una organización criminal con una estructura dedicada a la captación de adolescentes varones. Mediante engaños, los menores eran sometidos a prácticas sexuales con adultos, fomentándose activamente su corrupción y prostitución. Según la hipótesis fiscal, esta estructura operó desde 1999 hasta marzo de 2023, extendiendo su accionar a través de la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Misiones.
El expediente se originó el 24 de octubre de 2022, tras la denuncia de una víctima ante la PROTEX, la fiscalía especializada en trata de personas. La magnitud del caso fue calificada por el Ministerio Público como un sistema con "fluida rotación y constante incorporación de nuevas víctimas y de algunos victimarios, pero con absoluta coincidencia en su modalidad".
Los roles y el devenir de la causa
El supuesto líder de la banda es Francisco Rolando Angelotti, acusado de delitos gravísimos que incluyen trata de personas con agravantes, promoción de la prostitución, abuso sexual continuado con acceso carnal y tenencia de imágenes de abuso infantil. Junto a él, la acusación señala a Marcelo Corazza, Ignacio Mermet, Fernando Charpenet y Leandro Aguiar.
Mientras el líder y Aguiar eran los encargados de la captación mediante aplicaciones de citas, aprovechando situaciones de vulnerabilidad y falta de madurez de los adolescentes, otros miembros, como Mermet y Charpenet, participaban directamente en los abusos. Corazza, por su parte, fue arrestado inicialmente el 20 de marzo de 2023 tras un episodio en 2001 que involucraba a un menor de 14 años. Tras un mes de libertad, la justicia federal lo procesó por integrar una "asociación ilícita dedicada a la explotación sexual infantil".
Pese a los múltiples cambios de calificación y su detención en la Unidad Penal de Ezeiza hasta noviembre de 2023, Corazza ha sostenido públicamente su inocencia. En declaraciones previas, el exproductor manifestó su intención de contar su vida y ser escuchado únicamente en el ámbito judicial, esperando el fin de lo que denominó "este mal momento". Con la reciente resolución de la Corte, ese juicio oral se perfila como la instancia definitoria para determinar la responsabilidad penal en esta trama criminal de más de veinte años.