Doble homicidio culposo en la Ruta 1

La fiscalía pidió 3 años y 8 meses de prisión para Fuenzalida y la defensa, la absolución

Fue ayer, durante los alegatos de las partes. El juez Javier herrera pasó a un cuarto intermedio para el próximo miércoles, cuando se conocerá el veredicto.

Foto: Silvina Bravo / La Unión.
Foto: Silvina Bravo / La Unión.

23 Diciembre de 2021 09.20

Durante la mañana de ayer, en el recinto del Juzgado Correccional N° 3, donde se desarrolla el juicio oral y público que tiene como imputado a Carlos Fuenzalida por provocar las muertes de Sandra Quiroga y Gustavo Aguirre, el 23 de agosto del año 2018, cuando conducía un vehículo automotor por la Ruta Provincial N° 1, se escucharon los alegatos de las partes. Concluidos los mismos, el juez Javier Herrera pasó a un cuarto intermedio para el próximo miércoles, cuando se escuchará la última palabra del imputado, quien hasta el momento no declaró, y se conocerá el veredicto de sentencia.

La audiencia inició, como todos los días, con la presencia de los familiares en el interior de la sala y en la vereda del edificio judicial, en donde, con bombos y remeras con el rostro de las víctimas, le pidieron al juez “justicia por sus seres queridos”.

Abierto el debate, el primero en exponer sus alegatos fue el fiscal Víctor Figueroa, quien mantuvo la imputación -homicidio doblemente agravado por el número de víctimas fatales y lesiones graves, culposo, en concurso ideal- solicitando, por ende, la pena de 3 años y ocho meses de prisión efectiva para Carlos Fuenzalida; refiriendo, entre otros aspectos, que había quedado acreditada su responsabilidad en el hecho en cuestión y que el mismo “actuó de manera imprudente”. “La condición imprudente de Fuenzalida fue el nexo en el resultado de las muertes de las víctimas”.

El fiscal hizo mención también a los jóvenes que acompañaban al imputado el día del hecho en el automóvil, quienes declararon como testigos, resaltando que una de ellas, de apellido Barrionuevo, manifestó que “le pedí a Fuenzalida que bajara la velocidad, pero él se rió...”.

Señaló también que estos testigos coincidieron solo en sus declaraciones que “todos los que iban en el auto, incluyendo Fuenzalida, estaban intoxicados, habían consumido drogas, pastillas y alcohol”.

En otro tramo de su alegato, Figueroa se refirió al grave e irreparable daño que el hecho provocó, no solo porque “se perdieron dos vidas, sino también por las secuelas que dejó el hecho, siete chicos huérfanos, los mayores debieron dejar de estudiar para encargarse de sus hermanos menores de edad , las crisis en el caso de Débora y el tener que vivir de las donaciones de los vecinos”; insistiendo “ el desastre que ocasionó en la familia, no hubo más muertes por casualidad, el desastre que causó es pocas veces visto”.

Además de pedir la pena de cumplimiento efectivo, tres años y ocho meses de prisión, Figueroa solicitó nueve años de inhabilitación para conducir cualquier tipo de vehículo automotor. Además, le pidió al juez remita copia de las declaraciones de los cuatros testigos que viajaban junto a Fuenzalida en auto, para que sean investigados por “falso testimonio”.

Más alegatos

Luego, se escuchó al abogado querellante y actor civil en representación de los hijos de la pareja fallecida, quienes, a líneas generales, indicaron que coinciden con los dichos del fiscal, pero no así en el monto de la pena peticionando, “cinco años de cárcel para Fuenzalida y 10 años de inhabilitación”, resaltando que “actuó con gran desprecio a la vida”. Al momento de solicitar el resarcimiento económico, el letrado hizo mención al daño psicológico causado en los hijos de la pareja, como así también en las pérdidas materiales peticionando en todo concepto la suma de más de 32 millones de pesos.

Seguidamente, se escuchó a la defensa del imputado (ver aparte) y, finalmente, al Dr. Rolando Croo, en representación del otro imputado en el debate, un hombre de apellido Olmos, siendo este el propietario del automóvil que conducía Fuenzalida al momento de producir el siniestro, el que, según explicó su abogado, lo había dejado en la concesionaria para su venta, siete meses antes del hecho. Olmos fue parte del debate ya que también fue demandado civilmente por la familia de las víctimas. Puntualmente, Croo solicitó la absolución en razón de que “nada tenía que ver su cliente con la acción desplegada por Fuenzalida (...)”.