La investigación judicial sobre el departamento del jefe de Gabinete Manuel Adorni en Caballito sumó en las últimas horas un elemento clave: las fotografías del antes y el después de la vivienda, que exhiben una refacción integral ejecutada entre mayo y noviembre de 2025, cuando la propiedad todavía figuraba a nombre de las dos jubiladas que actuaron como financistas de la operación.
La causa, que puso especial atención en la escritura confeccionada por la escribana Adriana Nechevenko, busca determinar si la diferencia de US$30.000 entre la compra y la reventa resulta compatible con la magnitud de las obras realizadas.
Según consta en las escrituras, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo adquirieron el inmueble al exfutbolista Hugo Morales por US$200.000, equivalente a cerca de 1333 dólares el metro cuadrado cubierto, y posteriormente lo revendieron por US$230.000, es decir, alrededor de 1533 dólares el metro cuadrado.
Ese margen es el que despierta las principales sospechas entre los investigadores, que consideran llamativamente escasa la diferencia de reventa frente al nivel de inversión que demandó la remodelación.
Una cocina completamente nueva
Las imágenes incorporadas al expediente, correspondientes al departamento de la calle Miro al 500, muestran que las intervenciones fueron profundas y abarcaron prácticamente todos los sectores principales del inmueble.
En la cocina, la reforma incluyó renovación total de pisos, muebles nuevos, cambio de artefactos, mesada nueva, luces renovadas, cerramientos reemplazados y modernización estética integral. Las fotografías posteriores a la obra también evidencian la refacción de los pisos del patio conectado a la cocina, reforzando la idea de una intervención estructural y no meramente superficial.
La misma lógica se observó en los dos baños, que fueron modificados íntegramente. En el principal, se retiró la bañera, se instaló una mampara nueva y se reemplazaron los pisos. Con una línea estética similar también fue renovado el toilette.

El antecedente del valor de mercado
Otro de los elementos que analiza la fiscalía es la evolución del valor comercial del inmueble. En noviembre de 2024, el departamento había sido ofrecido en el mercado por US$295.000, aunque la titular de Rucci Propiedades declaró que el precio original había sido de US$340.000.

El aviso describía la unidad como 4 ambientes, 150 m² cubiertos, 3 dormitorios, 2 baños, 1 toilette, 1 cochera, patio en estado "Muy Bueno". El posteo difundido el 4 de noviembre de 2024 por la inmobiliaria lo resumía así: "USD 295.000. Departamento 150 m² cubie. 3 dorm. 2 baños 4 ambientes 1 cocheras 1 toilettes Muy Bueno".

La declaración de Hugo Morales
Antes de declarar ante el fiscal Pollicita, Hugo Morales ya había explicado el contexto en que decidió desprenderse del inmueble. "Había que poner mucha plata, se levantaron los pisos, había que cambiar los cerramientos, y pintar. Nunca le había hecho mantenimiento y preferí sacármelo de encima rápido", relató.
Según su testimonio, estaba "apurado", por lo que resolvió venderlo en el mismo valor que lo había comprado casi treinta años atrás: US$200.000.
Ese dato refuerza la hipótesis de que el departamento requería una inversión significativa, precisamente el punto que hoy intenta cuantificar la Justicia.
El rol de Pablo Martín Feijoo en la operatoria
Las dos jubiladas declararon este miércoles ante el fiscal y coincidieron en señalar a Pablo Martín Feijoo, hijo de una de ellas, como el principal responsable y ejecutor de la operatoria.
La Justicia ya contaba con una reserva a su nombre, documento que coincide con la compraventa original entre Morales y las dos mujeres. El nombre de Feijoo también aparece en los registros de ingreso a Casa Rosada, donde figura una visita del 22 de octubre de 2025, autorizada por el propio Adorni. Para entonces, la compra por parte de su madre ya estaba realizada, aunque todavía faltaban semanas para la posterior venta al funcionario y a su esposa Bettina Angeletti, mediante hipoteca.
Feijoo, de 36 años, se desempeña como socio y gerente de las firmas Avda SRL y TJS Group, vinculadas a la construcción y desarrollos urbanos. Además, comparte con su madre domicilio alternativo sobre avenida Pedro Goyena, en Caballito, y figura como trabajador autónomo y monotributista categoría F, con ingresos brutos anuales de hasta $38,6 millones.
La madre de Feijoo declaró poseer US$115.000 ahorrados y declarados, y explicó que buscaba realizar con la propiedad una especie de "pasamanos", es decir, comprar, vender y obtener un rédito económico.