Alberto Fernández habló este viernes sobre el desalojo en el predio en Guernica y la desocupación del campo de la familia Etchevehere, los dos episodios políticos que acapararon la atención pública durante el jueves.
El Presidente sostuvo que ambos procedimientos fueron ordenados por la Justicia y negó haber tenido injerencia en la decisión de los magistrados. En este sentido, aseguró que el caso Etchevehere se originó por una “disputa familiar” e insistió en que no corre peligro la propiedad privada en la Argentina: “Jamás fue tema de debate".
“En un caso se mezclaba una disputa familiar, y en otro necesidades reales con intereses políticos. La verdad no era fácil de resolver, yo seguí atento la evolución de ambos casos”, señaló en diálogo con Radio 10.
Minutos antes, a través de un hilo en Twitter, el jefe de Estado había reafirmado que los desalojos se llevaron adelante como respuesta a una decisión judicial. “Lo ocurrido ayer en Guernica fue producto del accionar policial dispuesto por la Justicia. Previo a ello hubo un enorme trabajo de reubicación de familias realizadas por el ministro Andres Larroque. El gobernador Axel Kicillof tuvo la prudencia de mantenerme informado”, escribió.
Entre junio y mediados de octubre, unas 2500 familias habían ocupado las tierras. Se trató de la toma más grande de la Argentina. “No hubo heridos ni muertos, y eso es de destacar”, afirmó el mandatario. “Hay una necesidad social de gente que hay que atender, pero hay también un interés político”, lanzó.
A su vez, se refirió a la decisión de la jueza María Carolina Castagno, que el jueves ordenó la “restitución inmediata” del tramo de la estancia Casa Nueva que estaba ocupada por militantes vinculados a Juan Grabois que habían sido autorizados a ingresar por Dolores Etchevehere para realizar un proyecto agroecológico. La mujer reclama parte de la propiedad y asegura que su familia la estafó. Pero finalmente la Justicia le dio la razón a sus hermanos.
“Los sucesos de Entre Rios, originados en una disputa familiar, fueron también resultado del accionar policial dispuesto por la justicia local tras el fracaso de la conciliación entre las partes. También aquí el gobernador Gustavo Bordet me mantuvo permanentemente informado”, detalló sobre este caso.
En ese tramo de su mensaje, negó haber tenido algún tipo de injerencia en las decisiones de ambos magistrados. “Obviamente, como Presidente de la Nación, estoy atento a todo lo que ocurre en nuestro país. Pero como somos un Estado Federal este tipo de conflicto son resueltos por los gobiernos provinciales”, aseguró.
Y continuó: “Dicho esto, ambos gobiernos debieron enfrentar situaciones críticas en donde se mezclaron necesidades humanas, disputas familiares y también intencionalidades políticas. A mi juicio, los conflictos se resolvieron respetando el juego de las instituciones que la República impone”.