La Justicia federal procesó a Diego Spagnuolo, sin prisión preventiva, en el marco de la causa por corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). La decisión fue adoptada por el juez Sebastián Casanello y alcanza también al exfuncionario Diego Garbellini, al empresario Miguel Ángel Calvete, a su hija Ornella Calvete y a otros 14 imputados.
Spagnuolo fue procesado por los delitos de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública, defraudación por administración fraudulenta agravada en perjuicio de la administración pública nacional y asociación ilícita. Además, el magistrado ordenó un embargo superior a los 200 millones de pesos.
En su resolución, Casanello sostuvo que la investigación permitió "reconstruir un entramado de corrupción institucional" cuyo eje fue el funcionamiento irregular de la ANDIS. Según el juez, operadores externos y funcionarios que ocupaban cargos de máxima jerarquía actuaron de manera coordinada contra el interés público, en beneficio de negocios privados ilícitos.
"La Agencia fue cooptada y empleada como una vía de enriquecimiento para los miembros de la organización, en claro desmedro de la finalidad pública que debía guiar su actuación: la protección y el cuidado de las personas en situación de discapacidad", advirtió el magistrado.
Casanello señaló que existen indicios de que el esquema de intermediación, privilegios y sobreprecios se habría extendido a distintas áreas de la propia ANDIS. En ese contexto, mencionó reiteradamente la figura de Miguel Ángel Calvete, quien, según la investigación, habría traficado influencias en favor de diversas empresas interesadas en contratar directa o indirectamente con el organismo.
El juez también remarcó que, fuera de la Agencia, surgieron pruebas de prácticas similares vinculadas al entorno de Ornella Calvete, particularmente en lo relacionado con compras públicas alejadas de los principios de transparencia y buen gobierno.
Las claves de la causa por corrupción en la ANDIS
La causa tuvo su origen en una serie de audios que se viralizaron en agosto del año pasado. En esas grabaciones, una voz atribuida a Spagnuolo denuncia la existencia de un sistema de retenciones del 8 % en la compra de medicamentos, que habría sido articulado por Eduardo "Lule" Menem —mano derecha de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei— y la droguería Suizo Argentina.
En los audios, el entonces titular de la ANDIS afirma: "A mí me están defalcando la agencia" y asegura contar con "todos los WhatsApps de Karina" como respaldo. También señala que se trataba de "un kiosco de entre 20.000 y 30.000 dólares por mes" y sostiene que "a Karina le llega el 3 % y el 1 % se va en la operatoria".
Spagnuolo manifestó en las grabaciones que no tenía control sobre la maniobra y que decidió limitarse a ordenar su propia gestión, ya que "el quilombo lo hacen atrás", a sus espaldas. "Yo no tengo nada que ver", se lo escucha decir.
En los audios difundidos por el programa Data Clave, en el streaming Carnaval, el funcionario afirmó además que el presidente Javier Milei estaba al tanto de la situación. "Yo fui y le dije: 'Javier, yo estoy denunciando todo el choreo y abajo tengo gente que va a pedir guita. ¿Qué hago?'", relató.
Según se detalla en las grabaciones, el negocio se apoyaba en el sistema de descuentos de medicamentos. Spagnuolo explicó que los productos con mayor descuento eran asignados a la droguería Suizo Argentina, lo que les permitía obtener una rentabilidad más alta, mientras que los medicamentos sin descuentos ofrecían márgenes menores.