Cúneo Libarona deja Justicia y Milei define a su sucesor antes de viajar a Estados Unidos
El ministro formalizará su dimisión tras una reunión con el Presidente. El Gobierno ya analiza reemplazantes y la decisión se anunciaría antes de un nuevo viaje oficial a Estados Unidos.

El Ministerio de Justicia atraviesa desde hace tiempo un amage en relación a un cambio de conducción. Mariano Cúneo Libarona, de 65 años, ahora sí dejaría desde hoy su cargo como ministro, luego de haber acompañado desde el inicio la gestión del presidente Javier Milei. La salida se formalizará tras una reunión prevista con el jefe de Estado, en la que oficializará su renuncia y comunicará su regreso al ámbito privado.

La decisión se conoce en un contexto en el que el Presidente ya tendría definido a su reemplazante y planea anunciarlo antes de su nuevo viaje a Estados Unidos. Aunque varios nombres circulan en el oficialismo, la definición final se concretaría en las próximas horas, en medio de un escenario atravesado por negociaciones y tensiones internas.

Una salida anunciada y postergada

Según confirmaron fuentes oficiales a La Nación, Cúneo Libarona había postergado su renuncia tras gestiones directas del Presidente y de Karina Milei, pero finalmente resolvió dar un paso al costado. El argumento central esgrimido por el funcionario fue la necesidad de "recuperar su vida familiar, profesional y universitaria".

El ahora exministro regresará a la Universidad del Museo Social, donde ejerce como decano de la Facultad de Derecho, retomando así su actividad académica.

La reunión con Milei servirá para formalizar una decisión que, si bien se había dilatado en las últimas semanas, ya era materia de conversaciones reservadas en la Casa Rosada. El movimiento se produce en un momento político sensible, en el que la cartera de Justicia ocupa un lugar estratégico dentro del esquema gubernamental.

Las reformas impulsadas durante su gestión

Durante su paso por el Ministerio, Cúneo Libarona promovió una serie de iniciativas y modificaciones de alto impacto institucional. Entre ellas se destacan: implementación del Código Procesal Penal Acusatorio en 17 provincias; proyecto de ley penal juvenil, que generó cuestionamientos; el Nuevo Código Penal y las modificaciones en la Secretaría de Derechos Humanos e INADI.

Estas medidas marcaron el perfil de su gestión y configuraron una agenda orientada a cambios estructurales en el sistema judicial y en organismos vinculados a derechos humanos.

La disputa por el Ministerio

La salida de Cúneo Libarona abre una disputa interna por la conducción del Ministerio de Justicia. Aunque el Presidente ya tendría reservado un nombre —el del jefe de los fiscales porteños, Juan Bautista Mahiques, hijo del camarista Carlos Mahiques—, en el oficialismo reconocen que existen otros candidatos en danza.

Entre los nombres que circularon se mencionan:

Sebastián Amerio, secretario de Justicia y viceministro, cercano a Santiago Caputo, aunque habría rechazado el cargo.

Guillermo Montenegro, actual legislador provincial, senador y exjuez federal con vínculos directos con Milei.

Sandra Arroyo Salgado, jueza.

Mariano Borinsky, juez de la Cámara Federal de Casación.

Santiago Viola.

Diego Luciani, fiscal, quien aseguró que continuará en la función judicial.

La eventual designación de Mahiques se inscribe en una definición que, según trascendió, el Presidente daría a conocer antes de su viaje a Estados Unidos. El anuncio, en ese marco, no solo cubriría la vacante sino que enviaría una señal sobre el rumbo que adoptará el área en la nueva etapa.

Tensiones internas y definición política

El cambio en el Ministerio evidencia tensiones dentro del Gobierno. Las figuras de Santiago Caputo y Karina Milei aparecen como actores centrales en la definición del sucesor, en un proceso donde confluyen equilibrios políticos, afinidades personales y criterios estratégicos.

La salida de un ministro que acompañó desde el inicio al Presidente y que había postergado su renuncia tras gestiones directas de la conducción política subraya el peso de esas negociaciones internas. La decisión final, en consecuencia, no solo impactará en la estructura de Justicia, sino también en el esquema de poder dentro del Ejecutivo.

Con la renuncia formal a concretarse y el anuncio del reemplazante previsto para antes del viaje presidencial, el Ministerio de Justicia entra en una nueva fase. Mientras Cúneo Libarona retorna a la Universidad del Museo Social para retomar su rol académico como decano de la Facultad de Derecho, el Gobierno se prepara para redefinir la conducción de una cartera clave en su programa de reformas.