Denuncian que el municipio de Valle Viejo exige a las empleadas realizar servicio de higiene urbana
En medio del paro por tiempo indeterminado, la comuna quedó en el centro de una nueva controversia

Mientras continúa firme la medida de fuerza impulsada por el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) de Valle Viejo ante la falta de una propuesta salarial por parte del municipio, una nueva decisión atribuida a funcionarios comunales elevó la tensión en el conflicto. La comunicación de que serían las empleadas mujeres quienes deberían garantizar el servicio de higiene urbana fue interpretada por trabajadores y dirigentes gremiales como una forma de presión sobre el personal que participa de las protestas.

Un conflicto que se agrava día tras día

El conflicto salarial entre el SOEM y el municipio de Valle Viejo atraviesa uno de sus momentos más delicados. El paro por tiempo indeterminado que llevan adelante los trabajadores municipales continúa sin señales concretas de solución, en un escenario marcado por la falta de acercamiento entre las partes.

Durante las últimas jornadas, el sindicato profundizó las medidas de fuerza mediante paros, cortes de tránsito y movilizaciones, acciones que buscan visibilizar una serie de reclamos que, según sostienen los trabajadores, permanecen sin respuesta satisfactoria por parte de la comuna.

La situación alcanzó un nuevo punto de tensión en los talleres municipales, lugar donde se concentraban los manifestantes. Allí arribaron móviles policiales, en un contexto de creciente malestar y preocupación entre los trabajadores que participan de las protestas.

La polémica decisión sobre las trabajadoras municipales

En medio de ese escenario, trascendió que funcionarios de la comuna comunicaron que serían las empleadas mujeres quienes deberían cumplir con el servicio de higiene urbana durante la medida de fuerza.

La información generó un fuerte rechazo entre los manifestantes y fue interpretada como un presunto mecanismo de presión hacia las trabajadoras. La decisión provocó cuestionamientos debido al momento en que fue comunicada, en pleno desarrollo de un conflicto gremial que ya se encuentra atravesado por acusaciones de amenazas y persecuciones.

Para los trabajadores movilizados, la medida no solo representa una disposición operativa vinculada a la prestación de servicios, sino que adquiere una dimensión mayor por el contexto en el que se produce. La exigencia de que sean específicamente las empleadas mujeres quienes deban garantizar la higiene urbana fue tomada como un apriete hacia quienes forman parte del reclamo salarial.

Los reclamos que impulsan la protesta

El conflicto tiene como eje central una serie de demandas laborales y salariales planteadas por el SOEM.

Entre los principales reclamos se encuentran:

  • Una recomposición salarial del 30%.
  • La provisión de ropa de trabajo.
  • La entrega de elementos de seguridad.
  • Mejoras en las condiciones laborales de distintas áreas municipales.
  • La fijación de un piso salarial de un millón de pesos para los empleados municipales.
  • Equipamiento adecuado para el área de electricidad.
  • Precisiones sobre la cobertura de la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART).

Desde el sindicato sostienen que estas demandas responden a necesidades concretas de los trabajadores y forman parte de un reclamo integral orientado a mejorar las condiciones laborales dentro de la comuna.

La postura del municipio

Por su parte, desde la comuna explicaron que actualmente deben afrontar distintos compromisos financieros que condicionan el margen de maniobra presupuestario.

Entre esos compromisos mencionaron:

  • El pago de la segunda cuota del Sueldo Anual Complementario.
  • La implementación de la segunda etapa del incremento salarial acordado con UPCN.
  • La actualización salarial del seis por ciento contemplada en ese acuerdo.

Respecto de los reclamos específicos formulados por el SOEM, el municipio aseguró que atenderá de manera inmediata las necesidades relacionadas con el equipamiento de seguridad para el personal electricista.

Asimismo, sostuvo que la cobertura de la ART se encuentra vigente, en respuesta a las inquietudes planteadas por los trabajadores sobre la situación de la aseguradora.

Denuncias de amenazas y persecución

Lejos de acercar posiciones, el enfrentamiento entre el gremio y la comuna se profundizó luego de que el SOEM difundiera un segundo comunicado.

En ese documento, la organización sindical denunció presuntos aprietes, amenazas y persecuciones contra trabajadores municipales que participan de las medidas de fuerza.

"Denunciamos públicamente los aprietes, amenazas y persecuciones que están sufriendo compañeros trabajadores por el solo hecho de defender sus derechos", expresó la conducción sindical.

La denuncia se suma al clima de creciente conflictividad que atraviesa la comuna y que tuvo uno de sus episodios más sensibles con la presencia de móviles policiales en los talleres municipales y con la controversia generada por la decisión de exigir a las empleadas mujeres la prestación del servicio de higiene urbana.