El calvario de Nahuel Agustín Gallo, Cabo Primero de la Gendarmería Nacional, ha llegado a su fin tras una prolongada y angustiante detención en territorio venezolano que se extendió por más de 400 días. Luego de permanecer recluido en el penal de Rodeo I, ubicado en las afueras de Caracas, el efectivo argentino recuperó su libertad en un contexto marcado por la expectativa global en torno a la amnistía para presos políticos anunciada recientemente por el gobierno de Venezuela. La noticia, que pone fin a un periodo de profunda incertidumbre, fue confirmada inicialmente por su entorno familiar más cercano a través de las redes sociales.
Su esposa, María Alexandra Gómez, compartió la emoción del reencuentro inminente mediante un mensaje en su cuenta de la red social X, donde informó que ya había tenido contacto directo con el gendarme. En sus palabras, Gallo ya se encontraba volando hacia la Argentina, un hecho que permitirá que su hijo, Víctor, pueda abrazar a su padre en pocas horas. Gómez aprovechó la oportunidad para agradecer a todas las personas que permanecieron pendientes del caso durante los meses en los que Gallo estuvo privado de su libertad.
La AFA y la diplomacia del deporte como puente humanitario
En un giro inesperado para la resolución de conflictos internacionales, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) asumió un rol protagónico en el traslado del gendarme, oficiando de canal para una acción de envergadura. La entidad deportiva no solo facilitó un avión para el operativo, sino que sus propios directivos acompañaron al gendarme en su salida de la República Bolivariana de Venezuela. En las imágenes difundidas por la institución, se pudo observar a Gallo junto a figuras clave de la dirigencia, tales como el Pro Secretario de la AFA, Luciano Nakis, y el Secretario de Protocolo de la entidad, Fernando Isla Casares.
A través de un comunicado oficial, la AFA expresó su más sincero agradecimiento a la Señora Presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, destacando su sensibilidad y disposición para atender esta situación. Según la entidad que nuclea al fútbol argentino, este desenlace demuestra que el deporte puede ser un puente efectivo para el entendimiento y la cooperación humanitaria. Asimismo, se reconoció el papel fundamental de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) por facilitar el contacto que permitió este acercamiento, reafirmando que los lazos construidos a través del fútbol contribuyen positivamente al bienestar de ambas naciones.
Presión internacional y el reclamo persistente por los derechos humanos
Por su parte, el Gobierno Argentino brindó la versión oficial sobre el estatus de Gallo, quien se encontraba en situación de desaparición forzada desde el 8 de diciembre de 2024. El canciller Pablo Quirno confirmó a través de sus redes sociales que el cabo ya se encuentra fuera del territorio venezolano y resaltó que su liberación fue producto de múltiples gestiones y de una firme presión internacional. En su declaración, el funcionario destacó el apoyo del Gobierno de la República Italiana, del Gobierno de los Estados Unidos de América y de la organización no gubernamental Foro Penal, cuya labor en la defensa de los derechos humanos resultó fundamental, además de mencionar a otras instituciones y personas que colaboraron desde el anonimato.
A pesar de la satisfacción por el regreso de Gallo, la postura del Estado argentino se mantiene firme respecto a las violaciones de los derechos fundamentales. El canciller Quirno fue tajante al afirmar que la privación ilegítima de la libertad y la desaparición forzada constituyen graves violaciones que no pueden ser toleradas por la comunidad internacional. En esa misma línea, la República Argentina ratificó su exigencia hacia el régimen venezolano para la inmediata liberación del ciudadano argentino Germán Giuliani, así como de todas aquellas personas que permanecen privadas de su libertad por razones políticas. De este modo, la vuelta a casa de Gallo representa un hito de cooperación, pero también un recordatorio de las deudas pendientes en materia de libertades civiles en la región.