El presidente Javier Milei se presentó ante el Congreso de la Nación para ofrecer un balance exhaustivo de su gestión, con un mensaje central que resonó en todo el recinto: la economía argentina ha modificado finalmente la tendencia de los últimos años. Bajo la premisa de que el país se encuentra actualmente "saliendo del pozo", el jefe de Estado exhibió cifras que, según su análisis técnico, confirman que la nación ha dejado atrás la etapa de recesión para entrar en una fase de crecimiento sostenido y genuino.
El mandatario recordó con crudeza que, hace apenas dos años, Argentina se encontraba sumergida en una situación de "crisis terminal". En su diagnóstico editorial, describió un escenario heredado con desequilibrios monetarios que superaban incluso los registros previos al histórico "Rodrigazo" y un Banco Central de la República Argentina en condiciones patrimoniales mucho más críticas que las observadas antes de la hiperinflación de 1989. Incluso, señaló que los indicadores sociales se ubicaban por debajo de los niveles de la crisis de 2001, advirtiendo que la combinación de todos estos factores económicos y sociales podría haber convertido al país "en Venezuela" de no haberse aplicado un cambio de rumbo inmediato.
Cifras de crecimiento y desinflación sostenida
Uno de los puntos más destacados de la alocución presidencial fue la evolución de los precios y el nivel de actividad. Milei indicó con precisión que el país transitó de una inflación superior al doscientos por ciento en 2023 a un índice cercano al treinta por ciento en 2025. Lo más relevante de este proceso, según la visión del presidente, es que esta marcada desaceleración de los precios se logró sin derivar en una "mega-recesión" ni generar un impacto que resultara devastador sobre el entramado productivo y la actividad general.
Para sustentar esta afirmación de salida del pozo, el presidente se apoyó en los datos oficiales del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). Al profundizar en la narrativa de los números, detalló que en diciembre de 2024 se registró un crecimiento del seis coma seis por ciento en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta tendencia no fue un fenómeno aislado, ya que el jefe de Estado remarcó que durante el año 2025 ese mismo indicador arrojó un avance adicional del tres coma tres por ciento. En términos agregados, el mandatario subrayó ante los legisladores, ministros y jueces presentes que la economía argentina ya acumula dos años seguidos de crecimiento, lo que representa una mejora total superior al diez por ciento.
El hito fiscal y la profunda reforma del Estado
El mandatario atribuyó estos resultados positivos a una gestión estatal conducida "con seriedad y adultez", centrada en el respeto irrestricto a los derechos de propiedad y la devolución de la libertad a todos los argentinos. Milei enfatizó que el diseño y ejecución del primer presupuesto sin déficit fiscal y libre de default en cien años constituye el hito fundamental de su administración, permitiendo retornar al sendero del crecimiento económico y evitando episodios extremos de expropiaciones o hiperinflaciones.
Este equilibrio de las cuentas públicas se alcanzó, según las palabras del mandatario, sin recurrir a la suba de impuestos. Por el contrario, destacó que la gestión logró una reducción impositiva equivalente a dos puntos y medio del Producto Bruto Interno (PBI). En un tramo de su discurso que despertó aplausos y cánticos de sus seguidores, el presidente reafirmó su postura ideológica al sostener que los impuestos son un robo y que, por tal motivo, el ajuste fiscal no debía recaer sobre los contribuyentes sino sobre la estructura de la política.
Política monetaria y saneamiento del sistema financiero
En el apartado dedicado a la política monetaria, el jefe de Estado resaltó la interrupción definitiva de la emisión para financiar el déficit público como la herramienta que permitió frenar la escalada inflacionaria. En este contexto, extendió un agradecimiento público a los funcionarios responsables del éxito en el área económica y del Banco Central, mencionando específicamente la labor de Santiago Bausili y Pablo Quirno. El presidente detalló que el déficit cuasifiscal, que ascendía al diez por ciento del PBI al inicio de su mandato, fue eliminado en apenas seis meses de gestión.
Asimismo, Milei explicó que el proceso de recomposición de reservas internacionales avanzó con éxito, incluso en un contexto complejo de pagos de deuda en dólares y sin contar con acceso fluido a los mercados internacionales de crédito. Subrayó que todas estas medidas se implementaron bajo una filosofía de libre mercado, sin recurrir a expropiaciones ni a controles de precios. Para alcanzar estos objetivos, resultó fundamental la baja del gasto primario en un treinta por ciento durante el ejercicio 2024.
El mercado laboral y la reconstrucción del tejido social
Hacia el cierre de su exposición, el presidente se refirió a la herencia recibida de un "estado fallido" en todos los ámbitos, caracterizado por empresas estatales deficitarias, un entramado regulatorio asfixiante y un sistema fiscal que perseguía a quienes producían. En materia social, el mandatario denunció la existencia de una pobreza que se encontraba camuflada por los controles de precios artificiales y alertó sobre un sistema educativo con altos índices de alumnos que carecían de habilidades básicas.
Sin embargo, contrapuso ese escenario de deterioro con la realidad actual, señalando que la tasa de desempleo ha caído y que el mercado de trabajo ha comenzado a alinearse con la transformación económica impulsada desde el Poder Ejecutivo. El presidente concluyó remarcando que esta nueva etapa nacional se apoya firmemente en los valores de la ética, la moral y la eficiencia económica. Sostuvo que la conducción del Estado debe estar siempre alineada con el respeto a la propiedad privada para evitar desvíos que afecten la justicia y el crecimiento a largo plazo de la Argentina.