El Gobierno nacional evalúa prorrogar las sesiones ordinarias del Congreso durante diciembre ante las demoras en la agenda legislativa y las dificultades para cerrar los acuerdos necesarios para aprobar el Presupuesto 2027.
La Casa Rosada había proyectado inicialmente tratar la ley de gastos durante la primera semana de noviembre, pero ahora calcula que el debate en la Cámara de Diputados podría realizarse a mediados o durante la tercera semana de ese mes.
Aunque la decisión todavía no fue formalizada, en el Ejecutivo consideran que será difícil completar el cronograma antes del 30 de noviembre, fecha en la que concluye el período ordinario. La alternativa que analiza el presidente Javier Milei es extenderlo mediante un decreto y evitar así una convocatoria a sesiones extraordinarias.
El Presupuesto 2027 y los acuerdos pendientes
El retraso comenzó con el desplazamiento de otros proyectos que el oficialismo esperaba tratar a principios de octubre. Las iniciativas vinculadas con Discapacidad y Morosidad quedaron para una sesión que La Libertad Avanza prepara para el 21 de octubre, junto con la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional relacionada con Malvinas.
También podría incorporarse el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, en caso de que avance previamente en comisión.
Este corrimiento impactó en el calendario del Presupuesto. En el Congreso comenzó a circular el 17 de noviembre como una fecha tentativa para su tratamiento, aunque el Gobierno todavía no la considera definitiva.
Entre los principales puntos de negociación figuran las partidas destinadas a Discapacidad, el financiamiento de las universidades nacionales y los pedidos de obras y recursos presentados por los gobernadores.
El secretario de Hacienda, Carlos Guberman, recibió planteos de representantes del PRO, la UCR y bloques provinciales. Parte del respaldo de esos sectores dependerá de las modificaciones que el Ejecutivo acepte incorporar al proyecto.
En la Casa Rosada consideran que el Presupuesto tiene posibilidades de avanzar, pero reconocen que todavía falta alcanzar un acuerdo suficiente para acelerar su tratamiento. Además de ordenar las cuentas públicas, la aprobación de la ley es considerada por el Gobierno una señal de gobernabilidad ante los mercados y los organismos internacionales.
Malvinas y la reforma electoral también complican la agenda
La discusión presupuestaria se desarrolla en paralelo con otros proyectos prioritarios para el oficialismo.
Uno de ellos es la iniciativa vinculada con Malvinas, que enfrenta objeciones de distintos bloques por sus disposiciones relacionadas con seguridad, defensa y las atribuciones del Poder Ejecutivo. En Nación reconocen que este expediente presenta más dificultades que el Presupuesto.
El Gobierno abrió la posibilidad de incorporar una comisión bicameral de seguimiento del Consejo de Seguridad, pero mantiene su rechazo a dividir el proyecto. Por eso, las conversaciones continuarán antes de definir una fecha para llevarlo al recinto.
Otra iniciativa pendiente es la reforma electoral, en particular la suspensión de las PASO. La Casa Rosada busca conseguir los acuerdos necesarios con gobernadores y senadores para avanzar antes de fin de año, aunque todavía existen diferencias con algunos de sus aliados.
La estrategia oficial consiste en ubicar esa discusión hacia el final del período legislativo, una vez que estén asegurados los respaldos necesarios en el Senado.
Qué cambia si Milei prorroga las sesiones ordinarias
Si el Presidente firma la extensión, será la primera vez durante su gestión que prorrogue las sesiones ordinarias del Congreso.
Desde su asunción, Milei recurrió a cuatro períodos de sesiones extraordinarias: el iniciado el 26 de diciembre de 2023, el correspondiente a enero y febrero de 2025, el de diciembre de 2025 y el de febrero de 2026. Además, prorrogó en dos oportunidades períodos extraordinarios que ya estaban convocados.
La diferencia institucional es relevante. Las sesiones ordinarias se desarrollan entre el 1 de marzo y el 30 de noviembre y pueden ser prorrogadas por el Presidente. Durante ese período extendido, las cámaras mantienen la posibilidad de tratar su agenda parlamentaria habitual.
En cambio, durante las sesiones extraordinarias, el Poder Ejecutivo determina mediante decreto los asuntos habilitados para su tratamiento.
Por ese motivo, en la Casa Rosada prefieren mantener abierto el período ordinario, ya que prevén llegar a diciembre con varios expedientes todavía en negociación.
El objetivo del Gobierno para diciembre
El oficialismo busca utilizar diciembre para cerrar el tratamiento del Presupuesto 2027 y avanzar, en la medida en que consiga los acuerdos políticos necesarios, con la reforma electoral y el resto de sus iniciativas prioritarias.
La ley de gastos deberá completar su recorrido en el Senado después de una eventual aprobación en Diputados, lo que agrega presión sobre los plazos.
El cronograma dependerá de las negociaciones que se desarrollen durante octubre y noviembre. Cuanto más se demoren los proyectos de Discapacidad y Malvinas, así como las conversaciones con los gobernadores y los bloques aliados, mayor será la necesidad de extender la actividad parlamentaria hasta el cierre del año.
Este contenido fue elaborado con la asistencia de inteligencia artificial en su redacción y edición.