La Secretaría de Trabajo de la Nación apunta a que exista un salario mínimo garantizado superior al millón de pesos mientras se negocian los convenios colectivos de trabajo luego de la aprobación de la reforma laboral. Desde la cartera liderada por Julio Cordero aseguraron que el objetivo es impulsar paritarias con un esquema de "salario mínimo garantizado".
De acuerdo con fuentes oficiales, el monto previsto, al menos para agosto de 2026, es de $1.070.000. La definición no implica una fijación directa por parte del Gobierno, sino una referencia que deberá ser discutida en las negociaciones entre las organizaciones sindicales y las cámaras empresarias.
"Lo tienen que negociar los sindicatos con las cámaras y después nosotros los homologamos", explicaron desde la Secretaría de Trabajo. En ese marco, agregaron que la propuesta ya está siendo comunicada especialmente a las actividades cuyos salarios se encuentran por debajo de ese nivel, entre ellas Maestranza, Uocra y Sanidad.
Desde el Gobierno, además, afirmaron que el incremento recomendado a cámaras y sindicatos al autorizarlos a negociar sus respectivas paritarias no tendría un impacto en la inflación. La iniciativa se despliega así sobre un escenario en el que la evolución de los ingresos laborales presenta diferencias marcadas según cada actividad.
Doce meses de salarios con resultados muy diferentes
El informe "Panorama mensual del trabajo registrado" de agosto de 2026, realizado por la Dirección Nacional de Estadísticas y Estudios Laborales de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, analiza precisamente esa dispersión.
El relevamiento estudió la evolución de los salarios definidos en paritarias entre junio de 2025 y junio de 2026. El resultado muestra brechas superiores a quince puntos porcentuales entre las actividades que obtuvieron los mejores resultados y aquellas que registraron los mayores retrocesos frente a la inflación.
La dispersión se produjo en un contexto de mayor deterioro del poder de compra. En junio de 2026, el salario promedio correspondiente al empleo privado registrado cayó 0,9% en términos reales, considerando cifras desestacionalizadas, después de haber retrocedido 2,9% en mayo.
El ingreso real de junio quedó, por primera vez en veinte meses, por debajo del nivel de noviembre de 2023. La diferencia fue de 0,6%. Sin embargo, el comportamiento de los salarios establecidos en convenios colectivos fue algo menos desfavorable: el documento señala que tuvieron una "merma más limitada", con una caída real de 0,7% durante los dos meses más recientes analizados.
Los convenios que lograron ganarle a la inflación
El análisis anual divide los acuerdos colectivos en tres grupos, de acuerdo con su evolución frente a la inflación. Un primer grupo reúne siete convenios que consiguieron mejoras en el poder adquisitivo. Otro presenta variaciones cercanas a cero o leves retrocesos, mientras que un tercer segmento concentra las caídas superiores al 10% interanual.
En la comparación entre junio de 2025 y junio de 2026, el mayor incremento real correspondió a Encargados de edificio, cuyos salarios negociados aumentaron 5,9%. Detrás se ubicaron Camioneros, con una mejora del 3,1%.
El tercer lugar fue compartido por Construcción y Farmacia, ambos con una recuperación real del 2,5%. También consiguieron resultados positivos Entidades deportivas y civiles, con 1,7%, y Aceiteros y Seguros, ambos con 1,6%.
Estos resultados muestran que el nuevo esquema de salario mínimo garantizado se plantea sobre un universo laboral en el que no existe una evolución uniforme. Mientras determinados convenios lograron preservar o incluso mejorar el poder adquisitivo, otros quedaron considerablemente más rezagados.
La zona de estabilidad y las pérdidas acumuladas
Por debajo de los convenios que consiguieron mejoras aparecen aquellos que conservaron prácticamente sin cambios su poder de compra. Bancarios no presentó variación entre junio de 2025 y junio de 2026. En tanto, Industria de la carne y Químicos registraron descensos marginales del 0,6%.
El informe vincula estos resultados con un escenario de "estabilidad", aunque dentro de una dispersión general de los salarios negociados.
A partir de allí se concentra la mayor cantidad de convenios con retrocesos. Pasteleros perdió 1,3% de poder adquisitivo, Transporte automotor cayó 1,7%, Madera acumuló un descenso del 2,4% y Concesionarios de autos registró una merma del 3,2%.
La situación resulta todavía más pronunciada en el grupo de mayores pérdidas, integrado por cuatro convenios cuyos retrocesos fueron de dos dígitos:
- Calzado: -10,5%.
- Comercio: -11%.
- Metalúrgicos: -12,4%.
- Textiles: -12,6%.
Textiles terminó el año con la mayor caída, mientras que el conjunto de estos cuatro convenios representa, según el informe, a los sectores más afectados, con pérdidas superiores a diez puntos porcentuales en su poder de compra durante el último año.
El salario efectivamente percibido: otro mapa del mercado laboral
El informe de la Secretaría de Trabajo incorpora además otra dimensión para observar la situación salarial. No se limita a medir cuánto variaron los salarios negociados en cada paritaria, sino que presenta un análisis de la mediana salarial por convenio colectivo de trabajo correspondiente a marzo de 2026.
La medición fue elaborada a partir de información del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y permite ordenar los sectores de acuerdo con el nivel salarial efectivamente percibido por los empleados, independientemente de la evolución relativa registrada durante el año.
En este ranking, el sector bancario ocupa el primer lugar, con una mediana salarial de $4.390.369, un valor ampliamente superior al de los demás rubros evaluados.
En el segundo lugar aparecen Transporte de carga y Transporte de pasajeros, ambos con una mediana de $1.977.412. Le siguen Entidades deportivas y sociales, con $1.967.887, y Alimentación, con $1.959.483.
El extremo inferior del ranking presenta una distancia significativa respecto de esos valores. Construcción registra una mediana salarial de $1.001.342, mientras que Gastronomía presenta el menor valor del relevamiento, con $803.991.
Un piso de $1.070.000 frente a un escenario salarial fragmentado
La referencia de $1.070.000 para agosto de 2026 adquiere así relevancia dentro de un mercado laboral en el que conviven salarios con niveles y evoluciones muy diferentes. La propia información oficial muestra que la discusión no se limita a determinar aumentos porcentuales: también existe una marcada diferencia entre lo que efectivamente perciben los trabajadores de cada actividad.
La Secretaría de Trabajo busca que ese salario mínimo garantizado sea negociado en las paritarias por sindicatos y cámaras, para luego proceder a su homologación. El foco inicial está puesto especialmente en los sectores cuyos salarios se encuentran por debajo de ese umbral, como Maestranza, Uocra y Sanidad.
El cuadro que surge del informe de agosto de 2026 combina, por lo tanto, tres realidades. Por un lado, hay convenios que consiguieron mejoras reales durante los doce meses analizados; por otro, actividades que mantuvieron prácticamente estable su poder adquisitivo; y finalmente, sectores que sufrieron pérdidas superiores al 10%.