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Presupuesto 2027

El Gobierno prevé más de 100 mil jubilados menos en el país para 2027

El fenómeno se vincula con las dificultades para reunir los 30 años de aportes exigidos y con una estructura contributiva que, según un estudio de la Fundación Mediterránea, resulta insuficiente incluso después de cuatro décadas de aportes en determinadas categorías.

17 Septiembre de 2026 23.10

Las estimaciones de ANSES para 2027 proyectan un escenario marcado por dos movimientos simultáneos: habrá menos personas incorporadas al padrón de jubilados y aumentará la cantidad de beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).

Según los cálculos del organismo, el número de jubilados pasará de 5.590.521 en 2026 a 5.485.761 en 2027. La variación representa una disminución de 104.760 individuos en un año.

En sentido contrario, la cantidad de personas que reciben la PUAM crecerá de 220.308 a 253.032 beneficiarios, es decir, habrá 32.724 personas más bajo este beneficio.

La evolución proyectada configura así una modificación en la composición del universo de adultos mayores que reciben prestaciones. Mientras el padrón de jubilados contributivos se reduce, se amplía el grupo de personas que acceden a una prestación destinada específicamente a quienes no pudieron reunir los requisitos necesarios para una jubilación.

Qué es la PUAM y quiénes pueden acceder

La PUAM está destinada a personas de 65 años o más, tanto mujeres como hombres, que no hayan logrado reunir los aportes necesarios para acceder a una jubilación.

Para recibirla, además, deben encontrarse en una situación de vulnerabilidad social y atravesar una evaluación socioeconómica y patrimonial.

Su valor es inferior al haber mínimo jubilatorio: equivale al 80% de la jubilación mínima, más un bono de $70.000. En septiembre, el monto se ubicó en $342.908, más el bono de $70.000.

La expansión proyectada de este beneficio adquiere relevancia precisamente en un contexto en el que una parte de quienes alcanzan la edad jubilatoria no consigue reunir los años de aportes requeridos.

Por qué habrá menos jubilados en 2027

La principal razón señalada para explicar la reducción del padrón de jubilados de ANSES es el requisito de 30 años de aportes necesario para acceder a una jubilación contributiva.

La pérdida de puestos de trabajo registrados y el crecimiento de la informalidad dificultan que los trabajadores puedan acumular esa cantidad de años durante su trayectoria laboral. El problema aparece al momento de alcanzar la edad jubilatoria: 60 años para las mujeres y 65 para los hombres.

De esta manera, una parte de quienes llegan a esa instancia no cuenta con los aportes suficientes para acceder a una jubilación contributiva.

Durante períodos anteriores, las moratorias habían permitido completar los años de aportes faltantes. Sin embargo, esas herramientas fueron derogadas. Por lo tanto, quienes actualmente alcanzan la edad correspondiente sin los 30 años de aportes necesarios ya no cuentan con esa alternativa para completar los períodos faltantes.

El problema no termina en reunir años de aportes

El análisis de la situación previsional también incorpora otra dificultad: incluso reunir una extensa trayectoria de aportes no necesariamente permite financiar una jubilación mínima.

Un estudio realizado por la Fundación Mediterránea determinó que ninguna categoría del monotributo aporta actualmente lo suficiente para financiar una jubilación mínima. Según ese trabajo, incluso con 40 años de aportes, en un cronograma de capitalización ajustado por inflación, ni siquiera la categoría K alcanza a financiar el haber mínimo actual.

El estudio identifica el origen del problema en una brecha significativa entre los aportes personales según el tipo de trabajador:

El aporte personal representa, en promedio, el 11% del ingreso de un asalariado formal.

En los trabajadores autónomos, equivale al 5%.

Entre los monotributistas, alcanza apenas el 1,1%.

La estructura del monotributo, además, se encuentra fuertemente concentrada en sus categorías inferiores. El 55% de los monotributistas activos pertenece a la categoría A, mientras que el 78% se concentra en las categorías A, B o C. En ese segmento se encuentra buena parte de quienes realizan los menores aportes.

Cuánto financian los aportes según la categoría

El estudio de la Fundación Mediterránea permite dimensionar la brecha al trasladar esos aportes a una eventual jubilación.

Con aportes actualizados únicamente por inflación, un hombre que permanezca 40 años en la categoría A financiaría apenas el 9% de una jubilación mínima. En la categoría K, esa proporción ascendería al 75%.

Para una mujer, los porcentajes serían todavía menores: 6% en la categoría A y 50% en la categoría K.

El resultado muestra que el tiempo de permanencia en el sistema, por sí solo, no resuelve la diferencia entre los aportes realizados y el monto de una jubilación mínima. La categoría en la que se realizan esos aportes determina una parte sustancial de la capacidad de financiamiento acumulada.

Incluso con un rendimiento superior a la inflación

El estudio también analizó un escenario en el que los aportes obtuvieran un rendimiento de 2 puntos porcentuales anuales por encima de la inflación.

Aun bajo esa hipótesis, solamente quienes permanecieran durante los 40 años en la categoría K se acercarían o superarían la jubilación mínima. Para los hombres, el cálculo arroja un financiamiento equivalente al 138% de la mínima, mientras que para las mujeres alcanzaría el 99%.

La diferencia vuelve a poner el foco sobre la estructura de los aportes y no únicamente sobre la cantidad de años trabajados.

La brecha también puede observarse desde otra perspectiva: cuánto deberían incrementarse los aportes para alcanzar una mayor capacidad de financiamiento. De acuerdo con el informe, en la categoría A, con 40 años de aportes y un rendimiento real del 2%, los aportes deberían aumentar 778% para las mujeres y 725% para los hombres que dejan pensión a su cónyuge.

El seguro de desempleo también crecería

El escenario proyectado por ANSES para 2027 no se limita al universo previsional. También contempla un incremento en la cantidad de titulares del Seguro de Desempleo.

La estimación indica que los beneficiarios pasarían de 118.868 personas en 2026 a 130.324 en 2027.

Así, las proyecciones reúnen tres movimientos: una reducción del padrón de jubilados, una expansión de la PUAM y un aumento de los titulares del Seguro de Desempleo.

En conjunto, los datos proporcionados muestran un escenario en el que el acceso a una jubilación contributiva queda condicionado por la posibilidad de acumular los 30 años de aportes exigidos, mientras que las dificultades para alcanzar ese requisito se relacionan con la pérdida de puestos registrados, el crecimiento de la informalidad y la desaparición de las moratorias como mecanismo para completar períodos faltantes.

Al mismo tiempo, el estudio de la Fundación Mediterránea incorpora otra dimensión: aun cuando se alcanzaran 40 años de aportes, la capacidad de financiar una jubilación mínima puede resultar insuficiente, especialmente entre los monotributistas de categorías más bajas. La combinación de ambos elementos ayuda a comprender por qué, según las estimaciones de ANSES, para 2027 el número de jubilados podría disminuir mientras crece el de personas que recurren a la PUAM.