Con la fecha límite del 17 de agosto para definir las nóminas nacionales, el peronismo bonaerense atraviesa intensas negociaciones para sostener la unidad en Fuerza Patria. Kicillof, La Cámpora, Massa y los intendentes mueven sus piezas en medio de la incertidumbre y el desafío de reemplazar el rol de Cristina Kirchner.
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El peronismo bonaerense se encuentra en pleno debate para definir la lista de diputados nacionales y evitar que la interna escale en los últimos días previos al cierre del 17 de agosto. La principal preocupación de la dirigencia es no repetir la tensión que atravesó el armado provincial y mantener en pie a Fuerza Patria, el frente de unidad que nuclea al PJ.
En ese esquema, la figura de Juan Grabois volvió a generar ruido: tras quedar afuera por decisión propia en el cierre bonaerense y amenazar con competir por fuera, el dirigente de Patria Grande mantiene su presión para encabezar la lista nacional, aunque abrió la puerta a bajarse si tampoco lo hace Sergio Massa.
El trasfondo de la negociación es el de siempre: quién maneja la lapicera. Con Cristina Kirchner presa y sin un liderazgo claro, varios dirigentes intentan disputar ese lugar. Axel Kicillof mostró fuerza en el cierre provincial y ahora enfrenta un duro contrapunto con La Cámpora, que impulsa a Máximo Kirchner como candidato, aunque sin reunir consensos.
En medio de esa pulseada, Massa aparece como mediador. Desde su entorno aseguran que no será candidato, pese a que todos los sectores -excepto Grabois- lo reclamaron. En paralelo, se mantiene activo en su consultora, dicta cursos en la Universidad de Rice (Houston) y sigue al frente de la Fundación Encuentro. "Hoy ayuda más desde afuera", remarcan cerca suyo.
La tensión entre Massa y Grabois, que ya había quedado expuesta en la interna presidencial de 2023, sigue viva. El dirigente social insiste en que no compartirá lista con el exministro de Economía y mantiene su aspiración de encabezar.
Ante el bloqueo, gana terreno una salida "salomónica": que un intendente encabece la lista. Entre los nombres que circulan aparecen Federico Achaval (Pilar), con la venia de CFK; Ariel Sujarchuk (Escobar), cercano a Kicillof; y Mariel Fernández (Moreno), del Movimiento Evita.
Cualquiera de estas opciones permitiría contener a la mayoría de las tribus peronistas y al mismo tiempo reforzar el reclamo de los jefes comunales de tener más protagonismo. No solo en las listas legislativas: también de cara a 2027, cuando Kicillof no pueda reelegir y se abra la carrera por la gobernación.