En el segundo año de Milei, la Argentina retrocede en el ranking mundial de corrupción
Transparencia Internacional ubicó al país en el puesto 104 del Índice de Percepción de la Corrupción 2025. La caída se da en un contexto de causas judiciales y cuestionamientos a la falta de políticas anticorrupción.

En el segundo año de gestión del presidente Javier Milei, la Argentina empeoró su desempeño en el Índice de Percepción de la Corrupción que elabora Transparencia Internacional. Según el informe 2025, el país cayó cinco puestos en el ranking global, al pasar del lugar 99 en 2024 al 104, con una calificación de 36 puntos sobre 100. De este modo, se ubica en el puesto 106 entre 182 naciones evaluadas.

El nuevo informe se conoció tras el procesamiento sin prisión preventiva del extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo, en una causa por presunta corrupción en ese organismo. A este episodio se suman el denominado caso Libra y la renuncia de Demian Reidel como presidente de Nucleoeléctrica Argentina, en medio de sospechas por sobreprecios.

En su evaluación sobre la Argentina, Transparencia Internacional advirtió que "las investigaciones sobre presunta corrupción en la gestión de fondos para medicamentos destinados a personas con discapacidad muestran riesgos similares para los grupos vulnerables". En el ranking, el país comparte posición con Belice y Ucrania, y se ubica por encima de Zambia, Lesoto, Gambia y República Dominicana.

En el plano regional, la Argentina se posiciona en el puesto 19 entre 33 países del continente americano. Las mejores calificaciones corresponden a Canadá, con 75 puntos y ubicado en el puesto 16 a nivel mundial, y a Uruguay, con 73 puntos y en el lugar 17. En el otro extremo, Nicaragua y Venezuela aparecen como los países con peor desempeño en América.

Al analizar los resultados, el presidente de la organización Poder Ciudadano, Martín D'Alessandro, sostuvo que "es ampliamente conocido que el desarrollo capitalista sólido y socialmente eficiente no se obtiene con pases mágicos en la retórica y a la vez barriendo la tierra debajo de la alfombra, sino con políticas adecuadas y sostenidas en el tiempo". En ese sentido, advirtió que "en el caso de la integridad, y a la luz de la evidencia internacional disponible, estas políticas constituyen una deuda pendiente cada vez más urgente".

Por su parte, el director ejecutivo de Poder Ciudadano, Pablo Secchi, vinculó el retroceso de la Argentina en el índice con la falta de iniciativas oficiales en la materia. "Las malas novedades para la Argentina en este índice están relacionadas con la ausencia total de interés por parte del Gobierno en impulsar políticas anticorrupción", afirmó.

Secchi también lanzó duras advertencias tras la difusión del informe de Transparencia Internacional y señaló: "Nada se hizo en estos dos años para prevenir y sancionar la corrupción. A esto se le suman los casos de $LIBRA y la Agencia Nacional de Discapacidad que, además de la sospecha de corrupción, no generaron una respuesta contundente por parte del Gobierno".