Javier Milei se mostró en el balcón de la Rosada con su hermana y con Santiago Caputo
Tras el Tedeum por el 25 de Mayo, el Presidente encabezó una reunión de gabinete marcada por los cruces de la interna. En un clima de hermetismo, el Gobierno intentó exhibir señales de cohesión política luego de días atravesados por disputas internas y cuestionamientos públicos.

Luego de participar del Tedeum por el 25 de Mayo, el presidente Javier Milei reunió a todo su gabinete en la Casa Rosada en un contexto atravesado por las tensiones internas dentro del oficialismo. El encuentro, realizado bajo un fuerte hermetismo, se produjo después de varios días marcados por los cruces entre el asesor presidencial Santiago Caputo y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

La reunión tuvo lugar luego de la ceremonia religiosa celebrada por el 25 de Mayo, donde además el Gobierno recibió un mensaje vinculado a la necesidad de frenar "la división y la polarización", en un escenario político que viene mostrando señales de tensión dentro de los propios sectores libertarios.

El encuentro de gabinete fue encabezado por Milei en el salón Eva Perón de la Casa Rosada y reunió a todos los ministros. También participaron figuras centrales del oficialismo, entre ellas Santiago Caputo y Martín Menem, protagonistas de la disputa interna que escaló públicamente en los últimos días.

La postal política desde el balcón de la Rosada

Antes de iniciar la reunión, Milei buscó enviar señales de unidad política y salió al balcón de Balcarce 50 junto a sus funcionarios para saludar a las personas que se encontraban frente a la Casa Rosada.

La imagen más resonante fue la del Presidente acompañado por su hermana, Karina Milei, y por Santiago Caputo. La escena fue reforzada por un mensaje compartido por el mandatario en el que se observaba a los tres integrantes del denominado "Triángulo de Hierro", acompañado de la frase: "Argentina en buenas manos".

La aparición pública tuvo una fuerte carga política en medio de las diferencias internas y buscó mostrar cohesión entre los sectores más cercanos al Presidente. La presencia de Caputo también representó un gesto significativo, ya que, a diferencia de años anteriores, el consultor había sido invitado a formar parte del Tedeum e incluso subió al escenario del Cabildo junto a Milei y sus ministros para entonar el Himno Nacional.

Los cruces entre Caputo y el sector de los Menem

La tensión dentro del oficialismo se profundizó luego de los fuertes cruces en redes sociales protagonizados por Santiago Caputo contra el sector encabezado por Martín Menem y "Lule" Menem.

El conflicto se originó a partir de acusaciones impulsadas por el asesor presidencial y otras figuras vinculadas a Las Fuerzas del Cielo, quienes atribuyeron al sector de los Menem la responsabilidad detrás de una cuenta anónima utilizada, según sostuvieron, para operar políticamente en su contra.

Frente a esas acusaciones, Martín Menem negó de manera contundente cualquier vinculación y pidió resolver las diferencias internas puertas adentro. En ese marco, sostuvo que cualquier disputa debía resolverse "en el vestuario" y no quedar expuesta públicamente.

En paralelo, el clima interno también mostró otras señales de tensión. En la previa de la reunión de gabinete, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, apareció aislada del resto del Gobierno luego de reclamar que el vocero presidencial, Manuel Adorni, presentara su declaración jurada.

Gestos de conciliación y equilibrio político

En medio de ese escenario, Milei intentó equilibrar las distintas tensiones internas mediante una serie de gestos políticos hacia los diferentes sectores del oficialismo.

Uno de los momentos más comentados ocurrió cuando el Presidente abrazó a Martín Menem antes de bajar del escenario frente al Cabildo. Más tarde, cuando salió al balcón de la Casa Rosada junto a Santiago Caputo, también le dio una palmada en la espalda al asesor presidencial.

Las imágenes fueron interpretadas como intentos de mostrar cohesión interna y evitar que la disputa escale en un momento considerado clave para el Gobierno, especialmente después de los recientes avances legislativos obtenidos en el Congreso.

Reordenamiento político y agenda legislativa

Según trascendió de manera parcial del encuentro en Casa Rosada, uno de los principales objetivos de la reunión de gabinete fue reordenar la agenda legislativa y definir los próximos pasos de la gestión nacional.

El oficialismo busca capitalizar el reciente éxito parlamentario conseguido el miércoles, cuando logró avanzar con la sanción de las leyes Hojarasca y la modificación de la normativa de Zonas Frías.

En ese contexto, la reunión sirvió además para intentar recomponer la relación entre los distintos sectores internos y mostrar una imagen de armonía política luego de varios días atravesados por cuestionamientos cruzados, acusaciones en redes sociales y tensiones dentro del propio núcleo libertario.

El Gobierno procuró exhibir cercanía y unidad tanto durante el Tedeum como en las actividades posteriores en Casa Rosada. Sin embargo, la secuencia dejó en evidencia que las diferencias internas siguen atravesando al oficialismo, aun cuando el Presidente intenta sostener públicamente un esquema de equilibrio entre los distintos actores de poder que integran su espacio político.