El empresario Lázaro Báez, condenado a 15 años de prisión por las causas Ruta del Dinero K y Vialidad, fue trasladado este domingo desde el penal de Ezeiza al Hospital Eurnekian, tras sufrir una complicación en su estado de salud. La derivación se llevó a cabo bajo un estricto operativo de seguridad, según confirmaron fuentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF).
De acuerdo con los informes médicos preliminares, el traslado fue dispuesto para que el detenido se someta a una endoscopía, una radiografía de estómago y diversos análisis de laboratorio. Los estudios forman parte de una serie de controles ordenados ante la aparición de síntomas gastrointestinales que, según trascendió, requerían una evaluación urgente fuera de la unidad penal.
El operativo de traslado fue coordinado por personal del SPF y efectivos de Gendarmería Nacional, que acompañaron el móvil hasta el hospital ubicado dentro del complejo penitenciario de Ezeiza, donde Báez permanece bajo custodia permanente mientras se le realizan los estudios correspondientes.
Báez, de 69 años, ha presentado en los últimos años problemas de salud recurrentes, lo que ya motivó que en 2020 la Justicia le otorgara el beneficio de la prisión domiciliaria. Sin embargo, esa medida fue revocada en junio de 2025, luego de que quedaran firmes las condenas en su contra por corrupción y lavado de dinero. Desde entonces, el empresario volvió a cumplir su pena en establecimientos del sistema federal.
En los últimos meses, Báez había denunciado un deterioro en sus condiciones de detención y la falta de atención médica adecuada. El pasado 16 de octubre, su defensa presentó un hábeas corpus ante la Justicia Federal de Río Gallegos, alegando que su vida "corre peligro" y reclamando su externación médica.
El pedido fue formulado por su abogada Yanina Nicoletti, quien argumentó un "agravamiento ilegítimo" de sus condiciones carcelarias. En su presentación, la letrada describió que Báez se encuentra alojado en un sector conocido entre los internos como "buzón" o "leonera", un espacio reducido, sin ventilación ni baño, donde permanece aislado más del 90% del tiempo y sin acceso a actividades recreativas o contacto con otros reclusos.
No obstante, el juez de ejecución penal Néstor Costabel, integrante del Tribunal Oral Federal N° 4, rechazó varios de los pedidos de la defensa en los últimos meses, al considerar que las condiciones de detención del empresario se ajustan a las disposiciones del sistema penitenciario y no vulneran sus derechos básicos.
Báez fue uno de los empresarios más cercanos al matrimonio Kirchner, con vínculos políticos y comerciales que se remontan a los años en que Néstor Kirchner ejercía la gobernación de Santa Cruz. Su nombre se transformó en uno de los principales símbolos de los escándalos de corrupción durante los gobiernos kirchneristas, al quedar involucrado en causas vinculadas al direccionamiento de la obra pública y al lavado de activos a través de un entramado de sociedades y cuentas en el exterior.
La condena en la Ruta del Dinero K, confirmada por la Cámara Federal de Casación Penal, estableció que Báez lideró un sistema para blanquear más de 55 millones de dólares provenientes de fondos públicos mediante maniobras de sobreprecios en la adjudicación de obras viales. En la causa Vialidad, en tanto, fue encontrado responsable del direccionamiento de contratos de obra pública en favor de sus empresas, en perjuicio del Estado nacional.
Por estas condenas, Báez cumple actualmente su pena en el sistema federal, aunque su situación sanitaria volvió a encender las alarmas dentro del penal de Ezeiza. Fuentes judiciales indicaron que, una vez completados los estudios en el hospital, los médicos evaluarán si su cuadro permite el regreso al pabellón o si será necesario prolongar la internación bajo supervisión médica.
Mientras tanto, su defensa volvió a insistir en que el empresario requiere un tratamiento más adecuado fuera del entorno carcelario, aunque la Justicia no ha dado señales de modificar su régimen actual.
El caso de Báez sigue siendo uno de los más emblemáticos de la década kirchnerista y su evolución judicial continúa teniendo repercusiones tanto en el ámbito político como en el judicial, especialmente en medio del nuevo escenario político nacional.