La planta de neumáticos Fate, uno de los pilares de la industria manufacturera en el norte del Gran Buenos Aires, se ha convertido este sábado en el epicentro de un grave conflicto laboral. Los trabajadores de la firma denunciaron formalmente la implementación de un lockout patronal, luego de constatar que la empresa se niega a acatar la conciliación obligatoria dispuesta por la Secretaría de Trabajo. Esta medida administrativa, que debería haber retrotraído los despidos y garantizado la reapertura de las instalaciones, parece haber sido ignorada por la dirección de la compañía, profundizando la incertidumbre de cientos de familias.
La situación alcanzó un punto crítico durante la jornada de ayer. Según explicó el secretario ejecutivo del gremio, Miguel Ricciardulli, los operarios se presentaron en la fábrica con la intención de retomar sus tareas habituales, tal como lo establece el marco legal. Sin embargo, se encontraron con un escenario de parálisis total: las instalaciones permanecen cerradas con candados y cadenas, impidiendo el ingreso del personal y el reinicio de la producción. Ante lo que consideran una violación flagrante de las normativas vigentes, los trabajadores resolvieron iniciar una permanencia en los portones, exigiendo la reapertura inmediata.
Despidos arbitrarios y el rol del Estado
Uno de los puntos más sensibles de la denuncia gremial radica en la modalidad de las cesantías. Desde el sindicato describen un escenario crítico donde los telegramas de despido habrían llegado incluso a trabajadores que se encuentran en situaciones de especial vulnerabilidad legal, como empleados que estaban haciendo uso de su licencia médica o que se encontraban en su período de vacaciones. Ricciardulli denunció incluso el caso de un compañero que fue operado recientemente por cuestiones de salud y, aun así, fue despedido.
Para los representantes de los trabajadores, el personal ha quedado atrapado en medio de una discusión entre el Gobierno y el sector empresario. El sindicato sostiene que la crisis se ve agravada por el impulso oficial a la importación de productos, una política que impacta directamente en la competitividad de la industria local del neumático. En este sentido, los cuestionamientos apuntaron directamente hacia el ministro de Economía, Luis Caputo, a quien atribuyen políticas que favorecen el consumo de bienes importados en detrimento de la producción nacional, generando un escenario de vulnerabilidad para las fuentes de trabajo genuinas.
Consecuencias sociales y jornada solidaria
El impacto de esta crisis ya es tangible en la economía doméstica de los operarios, quienes atraviesan una fuerte caída en sus ingresos y en su capacidad de consumo. Ante la falta de respuestas institucionales y empresariales, el sindicato ha volcado sus esfuerzos hacia la organización de actividades de visibilización y apoyo comunitario. Como parte de este plan de acción, para este domingo está prevista una jornada cultural y solidaria en la puerta de la fábrica, que contará con la participación de artistas y bandas locales con el objetivo de sostener el reclamo y sumar el respaldo de los vecinos de la zona.
Desde el gremio remarcaron que la planta de Fate se encuentra en perfectas condiciones técnicas para retomar la producción de manera inmediata. Aseguran que la continuidad de las fuentes de trabajo depende exclusivamente de que exista voluntad por parte del sector empresarial y un acompañamiento estatal que garantice el cumplimiento de las leyes laborales. La permanencia en los portones continuará de forma indefinida hasta que se logre retirar los candados y se garantice el ingreso de cada uno de los operarios que fueron ilegalmente desplazados de sus puestos.