Macri marcó diferencias con Milei y pidió un "superávit fiscal de calidad"
Después de tres meses sin declaraciones políticas, Mauricio Macri reapareció en Jujuy con elogios y cuestionamientos al Gobierno de Javier Milei. El expresidente reivindicó el apoyo de Pro, pero reclamó cambios en la gestión económica, mejores equipos y una etapa de mayor construcción.

Después de que en Pro blanquearan que todavía están "lejos de un acuerdo electoral", Mauricio Macri encabezó este viernes un acto partidario en Jujuy, en el marco de una nueva escala de la gira federal "Próximo Paso". La aparición tuvo un significado político particular: se trató del regreso del expresidente a las declaraciones públicas de índole política después de tres meses.

Macri combinó durante su discurso el reconocimiento a algunos de los principales objetivos de la administración de Javier Milei con una serie de cuestionamientos, especialmente vinculados con la economía. El equilibrio entre respaldo y diferenciación atravesó toda su intervención.

El expresidente valoró el "equilibrio macroeconómico", pero sostuvo que todavía queda un recorrido importante por delante. "Todavía falta mucho por hacer", señaló, antes de plantear una serie de condiciones que, a su entender, deberían acompañar los avances registrados.

Entre ellas mencionó:

Una inflación que debe bajar "a un dígito anual".

Un mayor acceso al crédito.

Un menor riesgo país.

Mayores obras de infraestructura.

Un "superávit fiscal de calidad".

El cuestionamiento al superávit fiscal

Uno de los principales ejes de la intervención de Macri fue precisamente el superávit fiscal, uno de los elementos centrales de la gestión de Milei. El expresidente afirmó que se trata de un superávit de "baja calidad", debido a que, según explicó, continúa arrastrando subsidios provenientes de gestiones anteriores.

Desde su entorno aclararon que la referencia no apuntaba específicamente al proyecto para 2027, sino a la continuidad de subsidios destinados a sectores que, a entender de Macri, no corresponde sostener.

El expresidente reconoció, al mismo tiempo, la magnitud del ajuste realizado por Milei. Dijo que el Presidente logró bajar el déficit "con mucha audacia, muy rápido, algo inédito en la historia argentina, yo creo que en la historia de la humanidad".

Pero inmediatamente introdujo una objeción vinculada con la infraestructura. "Pero todos sabemos que es de baja calidad porque si el presupuesto no puede incluir mantener la infraestructura que tenemos y construir nueva, es que está mal hecho el presupuesto", agregó.

Así, su planteo quedó situado entre dos movimientos simultáneos: el reconocimiento de la velocidad con la que se redujo el déficit y la exigencia de que el equilibrio fiscal contemple también el mantenimiento de la infraestructura existente y la construcción de nueva infraestructura.

La crítica a los equipos del Gobierno

La otra observación destacada de Macri estuvo relacionada con la conformación del Gobierno. "También faltan buenos equipos", lamentó, y recordó que se trata de un punto que le mencionó "varias veces" a Milei.

"Pero no tuvimos eco", indicó.

Macri recordó, además, que una de esas ocasiones fue pública: su cuestionamiento a la designación de Manuel Adorni en la Jefatura de Gabinete.

En ese punto, el expresidente volvió a reivindicar una característica que atribuyó históricamente a Pro: la construcción y coordinación de equipos. "Hay que coordinar y armar siempre más y más equipo. Eso lo ha distinguido al Pro. Y por eso el Pro donde gobernó, ¿qué sucedió? La gente vive mejor", afirmó.

El planteo no fue formulado como una ruptura con el Gobierno. Por el contrario, Macri también recordó el respaldo que Pro le brindó a La Libertad Avanza tanto en el balotaje de 2023 como durante estos casi tres años en el Congreso.

"Demolición" y "construcción"

La misma tensión entre acompañamiento y diferenciación apareció en las palabras de Fernando de Andreis, secretario general de Pro y alter ego del exmandatario.

De Andreis sostuvo que Milei es quien está "llevando adelante" el "derrumbe del populismo" y aseguró que, en aquellas cuestiones en las que Pro coincida con el Gobierno, continuarán "acompañando".

Sin embargo, introdujo inmediatamente un matiz que sintetiza una diferencia conceptual con la actual administración: "Nosotros no nos sentimos cómodos solamente con esa demolición. Nosotros nos sentimos más cómodos con la construcción".

La frase se enlazó con el discurso de Macri sobre la infraestructura, los equipos y la necesidad de avanzar más allá de la reducción del déficit. En el mensaje del expresidente, el equilibrio macroeconómico aparece como un punto valorado, pero acompañado por reclamos sobre crédito, inflación, riesgo país, infraestructura y calidad del gasto.

La mirada de Pro hacia 2027

El horizonte electoral de 2027 también apareció durante el acto. Martín Goerling, jefe del bloque Pro en el Senado, se refirió directamente a las próximas elecciones presidenciales y afirmó: "No tengo dudas de que el Pro el año que viene va a ser protagonista en la Argentina".

El senador planteó dos posibilidades para ese protagonismo: liderar un frente electoral para continuar con la transformación de la Argentina o acompañar un gran frente electoral.

Goerling es, además, uno de los dirigentes que preferiría construir un armado diferenciado del Gobierno y con un candidato presidencial propio del espacio. La definición vuelve a poner en primer plano la cuestión que Pro había explicitado previamente: el partido todavía se encuentra "lejos de un acuerdo electoral".