El Gobierno nacional cerró una semana con avances legislativos, destacándose la aprobación en Diputados del decreto de necesidad y urgencia (DNU) relacionado con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Además, implementó un protocolo de seguridad que, según fuentes oficiales, cumplió con los objetivos previstos. Sin embargo, la administración de Javier Milei ahora debe enfocarse en nuevos desafíos, como la conformación de la Corte Suprema y la creciente movilización social.
Corte Suprema: negociaciones en marcha
Uno de los principales temas en la agenda del Gobierno es la conformación de la Corte Suprema de Justicia. A pesar del revés en el pedido de licencia del juez Ariel Lijo para asumir como nuevo miembro, el oficialismo mantiene la esperanza de consolidar su ingreso junto a Manuel García-Mansilla. La vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, programó para el 3 de abril la sesión en la que se discutirán ambos pliegos, dejando margen para negociaciones con la oposición.
El viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, se encuentra a cargo de las tratativas y evalúa la posibilidad de ampliar la Corte e incorporar mujeres como parte del acuerdo, siempre y cuando se garantice la permanencia de los dos jueces propuestos por el Gobierno.
Javier Milei prioriza la agenda nacional
En un giro estratégico, Milei canceló sus viajes a Israel, España y Chile para enfocarse en la política interna. Esta decisión se produce en un contexto de crisis por la estafa con la criptomoneda $LIBRA, que impactó en los mercados y en la percepción pública del mandatario.
Según la consultora Delfos, la imagen de Milei cayó 17 puntos entre febrero (50%) y marzo (33%). Aresco, por su parte, informó que la imagen positiva del Presidente descendió de 59% en enero a 53% en marzo. No obstante, este descenso no se traduce en una baja en la intención de voto, en gran parte debido a la falta de una figura opositora fuerte.
Movilizaciones y protestas: un desafío para el oficialismo
El Gobierno se prepara para enfrentar una serie de manifestaciones multitudinarias. Este 24 de marzo, conmemorando un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976, se espera una movilización masiva de organismos de derechos humanos frente a la Casa Rosada, algo que no ocurría desde hace 19 años.
Además, la Confederación General del Trabajo (CGT) ha convocado a un paro nacional de 24 horas el 10 de abril y participará activamente en protestas previas. En respuesta, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, busca generar un acercamiento con los sindicatos, aunque en su entorno no hay grandes expectativas de desactivar las medidas de fuerza.
Cristina Kirchner reaparece en la escena política
En este complejo panorama, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner volverá a la esfera pública este fin de semana en el Congreso Educativo Nacional "Imaginar y transformar", en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Se espera que analice el contexto político y económico actual.
Previo a este evento, Cristina Kirchner recibió en el Instituto Patria al diputado español Gerardo Pisarello, quien presentó una denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional de España para investigar "los posibles fraudes de los criptobrothers" vinculados a Milei.
Un Gobierno en tensión entre avances y conflictos
El oficialismo ha logrado importantes victorias legislativas, pero enfrenta una serie de desafíos en el corto plazo. Las negociaciones en la Corte Suprema, la caída en la imagen presidencial y la creciente conflictividad social ponen a prueba la capacidad del Gobierno para sostener su agenda y evitar una escalada de tensiones. En este contexto, la administración Milei deberá demostrar su habilidad para gestionar alianzas y enfrentar los retos políticos y económicos que se avecinan.