El presidente Javier Milei iniciará el año 2026 con una fuerte impronta federal y política, al confirmar que retomará sus recorridas por el interior del país con visitas a la provincia de Córdoba y a la provincia de Buenos Aires. Se trata de dos distritos estratégicos para el oficialismo nacional, tanto por su peso electoral como por su centralidad en la actual disputa de poder y en la proyección de las reformas impulsadas por el Ejecutivo.
El propio mandatario fue quien dio a conocer el orden de sus próximos destinos a través de sus redes sociales. En su cuenta oficial de X, Milei respondió la consulta de un seguidor y precisó con claridad el itinerario inmediato de su agenda: "1) Córdoba 2) PBA", escribió, confirmando así que la provincia mediterránea será la primera escala del año.
La visita a Córdoba estará organizada por Gabriel Bornoroni, jefe del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados y uno de los principales referentes del espacio libertario en ese distrito. Córdoba fue una de las provincias donde el oficialismo obtuvo un resultado contundente en las elecciones legislativas de octubre, alcanzando el 42% de los votos, un desempeño que consolidó a La Libertad Avanza como una fuerza dominante en el mapa político provincial.
Este viaje se inscribe en la continuidad del denominado "Tour de la Gratitud", una serie de actividades y recorridas que Milei comenzó a realizar tras la victoria electoral que le permitió al Gobierno fortalecer su representación en el Congreso Nacional. Gracias a ese nuevo equilibrio parlamentario, el Ejecutivo logró asegurar la aprobación del Presupuesto 2026, considerado una pieza clave para la profundización del programa económico y de las reformas estructurales impulsadas desde la Casa Rosada, según consignó la Agencia Noticias Argentinas.
El concepto del "Tour de la Gratitud" apunta a reforzar el vínculo directo con el electorado que respaldó al oficialismo en las urnas, al tiempo que busca mostrar músculo político en territorios donde el apoyo a la gestión libertaria se tradujo en resultados concretos en el Congreso. En ese marco, la elección de Córdoba como primera parada no es casual: se trata de una provincia históricamente refractaria al kirchnerismo y uno de los principales bastiones del actual oficialismo.
Luego de su paso por Córdoba, Milei desembarcará en la provincia de Buenos Aires, el distrito más poblado del país y uno de los principales desafíos políticos para el Gobierno nacional. Allí, el oficialismo busca consolidar su estructura territorial frente a la gestión del gobernador Axel Kicillof, en un escenario marcado por la tensión política y la disputa por el liderazgo opositor en el principal bastión del peronismo.
La presencia presidencial en territorio bonaerense se dará en un contexto de alta sensibilidad política, con la mirada puesta en la agenda legislativa de las sesiones extraordinarias y con el objetivo de avanzar en nuevas iniciativas orientadas a profundizar las reformas económicas, administrativas y del Estado que impulsa el Ejecutivo.
Con estas visitas, Milei apunta a mantener un contacto directo con su base electoral y a capitalizar el respaldo obtenido en las urnas en las dos jurisdicciones que resultaron determinantes para el nuevo escenario de poder político en la Argentina. La estrategia combina gestión, territorialidad y mensaje político, en una etapa en la que el Gobierno busca consolidar su rumbo y fortalecer su posición de cara a los próximos desafíos institucionales y legislativos.