El presidente Javier Milei volvió a llamar "ladrón" este miércoles a su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en un nuevo capítulo de la tensa relación entre ambos mandatarios. Esta vez, el jefe de Estado argentino utilizó una historia publicada en su cuenta de Instagram, donde escribió en mayúsculas "LULA LADRÓN" sobre una fotografía del presidente brasileño.
La publicación fue compartida desde la cuenta @institutocato y correspondía a una placa del Instituto Cato, un centro de estudios liberal con sede en Estados Unidos. En la imagen de Lula, que aparece con un micrófono, se incluyó una frase de Ian Vásquez, vicepresidente de Estudios Internacionales de esa organización: "Lo que ha hecho que la gente rechace a Lula y su partido es, en gran medida, la corrupción".
El mensaje de Milei se produjo en un momento particularmente sensible de la política brasileña, debido a que el país se encuentra en plena campaña para el balotaje del 25 de octubre, instancia en la que Lula y Flávio Bolsonaro volverán a enfrentarse en las urnas después de no haber alcanzado el 50% de los votos necesarios en la primera vuelta.
Flávio Bolsonaro quedó primero en la primera vuelta
La primera vuelta se realizó el domingo 4 de octubre y dejó como principales protagonistas al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, y al actual mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Los resultados consignados fueron:
- Flávio Bolsonaro: 47,15% de los votos.
- Luiz Inácio Lula da Silva: 45,02%.
- Segunda vuelta: 25 de octubre.
Al no superar ninguno de los dos candidatos el 50% de los votos, ambos avanzaron a una segunda vuelta que definirá quién ocupará la Presidencia de Brasil.
En ese escenario, el nuevo mensaje de Milei vuelve a exhibir su posicionamiento en favor del espacio político encabezado por la familia Bolsonaro. El respaldo del mandatario argentino a Flávio se suma a sus anteriores manifestaciones públicas contra Lula y a su participación directa en un acto de campaña de Bolsonaro realizado semanas atrás en San Pablo.
El antecedente del acto en San Pablo
El enfrentamiento verbal entre Milei y Lula no comenzó con la publicación de este miércoles. El 25 de julio, el Presidente argentino viajó a San Pablo y participó de un acto de campaña de Bolsonaro en el estadio Pacaembú, acompañado por el gobernador paulista Tarcísio de Freitas.
Durante aquel discurso, Milei utilizó distintos calificativos para referirse al presidente brasileño. Lo llamó "Don Lula", "el zurdo", "ladrón" y "el presidiario". Incluso, cuando se produjo un inconveniente con el sonido durante el acto, Milei realizó una referencia directa al mandatario brasileño y bromeó: "Che, ¿los micrófonos estos quién los mandó a tocar? ¿El ladrón?"
En esa misma intervención, el Presidente argentino afirmó que "hay que parar la basura socialista" y cuestionó la detención de Jair Bolsonaro. Al referirse al expresidente brasileño, sostuvo: "Estoy hablando de ese mismo que mete presos a opositores".
Las declaraciones generaron una respuesta inmediata en Brasil y profundizaron las tensiones diplomáticas entre ambos países.
La reacción diplomática de Brasil
Después del discurso pronunciado en San Pablo, Brasil llamó a consulta a su embajador en Buenos Aires, en una señal de la gravedad que adquirieron las declaraciones del mandatario argentino.
Sin embargo, el enfrentamiento no terminó con ese episodio. Días después, Milei volvió a formular acusaciones contra Lula durante una entrevista televisiva. En esa oportunidad, lo definió como "un ladrón" y "un corrupto" y sostuvo que el mandatario brasileño había quedado libre "por una falla en el procedimiento" y no porque fuera inocente.
Las expresiones del Presidente argentino volvieron a colocar en el centro de la relación bilateral las diferencias políticas entre ambos gobiernos, que ya se habían manifestado desde el comienzo de la gestión de Milei.
La causa Lava Jato y la situación judicial de Lula
El trasfondo de las acusaciones de Milei está vinculado con la situación judicial que atravesó Lula durante el proceso conocido como Lava Jato. Lula fue condenado por corrupción en esa causa y permaneció 580 días preso entre 2018 y 2019. Posteriormente, en 2021, el Supremo Tribunal Federal de Brasil anuló esas condenas al considerar que el tribunal de Curitiba que lo había juzgado no tenía competencia para hacerlo.
Después, el máximo tribunal brasileño también declaró parcial al exjuez Sergio Moro.
Como consecuencia de la anulación de las condenas, Lula recuperó sus derechos políticos y pudo presentarse nuevamente a elecciones. En 2022 volvió a ganar la Presidencia de Brasil, regresando al máximo cargo político del país.
Este antecedente judicial es el que aparece nuevamente en el debate político alrededor de las críticas formuladas por Milei, aunque el actual escenario electoral coloca esas declaraciones dentro de una disputa política que tendrá una definición en las urnas el próximo 25 de octubre.
Milei volverá a compartir un evento con Eduardo Bolsonaro
La vinculación política de Milei con el sector de los Bolsonaro tendrá además un nuevo episodio la semana próxima.
El Presidente argentino compartirá con Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio Bolsonaro, un evento en Estados Unidos. Milei está invitado a la Hispanic Heritage Gala, prevista para el 14 de octubre en Washington.
La actividad tendrá lugar apenas 11 días antes de la segunda vuelta presidencial en Brasil, que enfrentará nuevamente a Flávio Bolsonaro y Lula.
De esta manera, el calendario político vuelve a ubicar a Milei cerca de referentes del espacio Bolsonaro en un momento clave de la disputa electoral brasileña. Mientras Flávio llega al balotaje después de obtener el 47,15% en la primera vuelta y Lula lo hace con el 45,02%, el Presidente argentino vuelve a expresar públicamente su posición frente a ambos candidatos.
El nuevo mensaje contra Lula, el antecedente del acto en Pacaembú, las posteriores acusaciones televisivas, la reacción diplomática de Brasil y la próxima participación de Milei junto a Eduardo Bolsonaro conforman una sucesión de episodios que mantiene en primer plano la tensión entre los dos presidentes y el posicionamiento del mandatario argentino en la elección brasileña.