Nahuel Gallo, quien permaneció 448 días detenido por el régimen chavista, mantuvo en las últimas horas una comunicación con la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, en lo que representó el primer contacto entre ambos desde que el uniformado recuperó la libertad.
Gallo continúa atravesando un proceso de recuperación física y psicológica luego de haber estado detenido de forma ilegal en la prisión El Rodeo I, uno de los centros penales señalados por denuncias vinculadas a la detención de opositores y extranjeros en Venezuela. La comunicación fue difundida públicamente por la activista venezolana en la Argentina Elisa Trotta, quien compartió imágenes del intercambio entre el gendarme, su esposa María Alexandra Gómez y la dirigente opositora.
A través de su cuenta en la red social X, Trotta expresó: "Hoy Nahuel Gallo y @gg_alexand95764 conversaron con @MariaCorinaYA y su equipo. Es una alegría verlo libre, como libres deben ser todos quienes hoy siguen secuestrados en Venezuela. Seguimos hasta #QueSeanTodos".
Desde el espacio político Comando Venezuela, que lidera Machado, también confirmaron la comunicación. En sus redes publicaron: "¡Bienvenido a la libertad, Nahuel! La líder María Corina Machado conversó con el ex preso político Nahuel Gallo tras ser liberado".

El regreso a la vida institucional
A más de una semana de haberse conocido la noticia de su liberación, Gallo comenzó a retomar gradualmente la rutina que llevaba antes de su detención, ocurrida el 8 de diciembre de 2024, cuando intentaba cruzar la frontera por vía terrestre entre Venezuela y Colombia.
En los últimos días participó por primera vez de una actividad institucional tras su regreso al país, integrándose nuevamente a la rutina junto al escuadrón de la Gendarmería Nacional Argentina. La jornada tuvo un carácter particularmente simbólico. Durante la actividad se realizó el izamiento de la bandera argentina, un momento que quienes participaron describieron como cargado de emoción debido al contexto de su regreso.
La ceremonia contó con la presencia de la ministra de Seguridad nacional, Alejandra Monteoliva, cuya participación subrayó el carácter especial del encuentro.
Un reconocimiento del escuadrón
Durante la jornada institucional, Gallo recibió una distinción representativa de su escuadrón, un gesto que buscó reconocer su regreso tras el período de detención. El jefe de Gendarmería, Claudio Miguel Brilloni, fue el encargado de entregarle una insignia simbólica: el cóndor del Escuadrón Uspallata.
Al momento de la entrega, Brilloni expresó: "El cóndor es el señor de los cielos y representa a nuestro escuadrón; hoy queremos que lo lleves siempre contigo y que sepas que te tenemos presente en nuestros corazones".
El gesto fue interpretado por los presentes como una señal de acompañamiento institucional y reconocimiento a su trayectoria dentro de la fuerza.
Recuperación física y psicológica
El retorno de Gallo a la Gendarmería representa no solo un gesto simbólico, sino también un paso importante en su proceso de recuperación personal y profesional. El propio gendarme manifestó en las últimas horas su deseo de volver a cumplir funciones en la fuerza, señalando que tenía "muchas ganas de trabajar".
Sin embargo, antes de reincorporarse plenamente deberá cumplir una serie de etapas médicas y administrativas. Entre ellas se encuentran:
Exámenes médicos completos
Evaluaciones psicológicas
Recuperación de peso corporal
Tratamientos médicos específicos
La expectativa dentro de la institución es que, una vez superadas estas instancias, pueda retomar sus funciones lo antes posible.
Denuncias sobre su detención
Durante una conferencia de prensa posterior a su regreso, Gallo brindó algunos detalles sobre las condiciones en las que permaneció detenido. El gendarme sostuvo que en el lugar donde estuvo recluido "hay bastante torturas psicológicas", y señaló que en ese mismo centro penitenciario permanecen otros extranjeros privados de su libertad.
Entre sus declaraciones, destacó especialmente:
La presencia de 24 extranjeros que aún continúan detenidos.
La existencia de torturas psicológicas en el lugar de detención.
La necesidad de mantener la atención internacional sobre la situación.
En ese contexto afirmó: "Yo sigo encerrado. Mi mente, hasta que no liberen a esos veinticuatro extranjeros, yo no estoy libre". También agregó: "Es feo. No quiero contar las cosas y las atrocidades que hicieron. No puedo todavía, no me siento preparado".
Un pedido a la comunidad internacional
En su mensaje final, el gendarme argentino realizó un llamado dirigido a los medios y a las organizaciones internacionales para que continúen observando la situación de los detenidos en Venezuela.
"Solamente quería pedirle a los medios internacionales, a la ONG, a todas las organizaciones internacionales que no se olviden del Rodeo I y todos los centros penales que hay en Venezuela, porque no solamente el Rodeo I tiene presos políticos, no podemos mirar para otro lado".