En una jornada clave para la agenda de seguridad nacional, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, mantuvo un encuentro de trabajo este jueves con el ministro de Defensa, Carlos Presti. El eje central de la reunión fue la confirmación de nuevas incorporaciones de blindados destinados al Ejército Argentino, así como la adquisición de equipamiento especializado para los efectivos que integran las tres armas de la institución.
Al finalizar el cónclave, Adorni calificó los resultados como "muy positivos" y subrayó que el horizonte de la actual gestión es jerarquizar a las Fuerzas Armadas y engrandecer a la Nación. Esta política de Estado busca revertir años de desinversión mediante un plan de modernización sostenido que permita reforzar las capacidades de respuesta ante eventuales desafíos estratégicos del país.
Un punto fundamental del anuncio realizado por la Jefatura de Gabinete refiere a la continuidad del proceso de adquisición de material aéreo de última generación. Se ratificó formalmente que a lo largo de todo el año 2026 continuará el proceso de incorporación de las aeronaves F-16, sistema de armas que es considerado por el Gobierno como el eje clave para la recuperación de la capacidad de interceptación y el fortalecimiento estratégico del sistema de defensa nacional.
Este cronograma de reequipamiento para las Fuerzas Armadas prioriza tanto la puesta en servicio de los cazas mencionados como la recepción de nuevas unidades de blindados para el transporte y combate terrestre, sumado a la provisión de nuevo equipamiento individual y tecnológico para los efectivos que desempeñan tareas operativas.
La confirmación de estas inversiones se produce en un escenario de tensión interna dentro del área de Defensa, donde el Gobierno debe gestionar el descontento generado por el conflicto que afecta a la Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA).
La controversia gira en torno a la posible descentralización en el manejo de recursos y prestaciones de salud, una situación que ha generado profunda preocupación entre el personal militar y sus familias por el posible impacto en la calidad de la cobertura médica. No obstante, desde el Gobierno nacional remarcaron que, a pesar de la complejidad del frente prestacional y el escenario administrativo, la agenda de reequipamiento y fortalecimiento institucional se mantiene como una prioridad inamovible de la gestión.
El objetivo final persiste en consolidar una estructura de defensa moderna que cuente con los medios necesarios para la protección efectiva del territorio y los intereses nacionales.