La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se vio obligada a restringir de manera significativa su actividad política desde el departamento que habita en la calle San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, a partir del endurecimiento de las condiciones de su prisión domiciliaria dispuesto por la Justicia el año pasado. Las limitaciones, especialmente en el régimen de visitas, modificaron su dinámica cotidiana y redujeron el contacto presencial con dirigentes y referentes políticos.
Luego de su reciente internación en el Sanatorio Otamendi, donde fue sometida a una intervención quirúrgica, los abogados de la exmandataria presentaron distintos recursos judiciales con el objetivo de flexibilizar las condiciones de detención. Sin embargo, esos planteos no llegaron a ser tratados debido a que la Cámara Federal de Casación Penal rechazó habilitar la feria judicial para analizar el pedido.
El resultado es un escenario de fuertes restricciones a las visitas, que en la práctica quedaron mayoritariamente reservadas al ámbito familiar, mientras que la actividad política de la también exvicepresidenta se limita al monitoreo de los bloques legislativos del peronismo, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. Esa tarea, no obstante, se desarrolla en un contexto de menor intensidad parlamentaria, producto del receso de verano en el Congreso.
De acuerdo con lo dispuesto por el Tribunal Oral Federal N.º 2, Cristina Kirchner puede recibir hasta tres personas por visita, durante un máximo de dos horas, y no más de tres veces por semana. Según confiaron a LA NACION fuentes del kirchnerismo, estas limitaciones implicaron que dirigentes que la visitaban con frecuencia ya no puedan hacerlo, y que el tiempo disponible se destine casi exclusivamente a encuentros familiares.
A pesar de este cuadro restrictivo y de cumplir una condena a seis años de prisión por la causa Vialidad, la expresidenta mantiene su influencia política y sigue de cerca la dinámica interna de las bancadas peronistas. "Está conduciendo los bloques legislativos", aseguró una fuente cercana al kirchnerismo, al dar cuenta del rol que continúa ejerciendo, aunque de manera indirecta.
En el Senado, como se informó en los últimos meses, se registraron señales de malestar y desacuerdos con la conducción cristinista del interbloque, encabezada por José Mayans, Anabel Fernández Sagasti y Juliana Di Tullio. Las tensiones se hicieron visibles en discusiones vinculadas a designaciones clave, como las de la Auditoría General de la Nación (AGN) y el Consejo de la Magistratura.
Cristina Kirchner recibió el alta médica el 3 de enero, luego de permanecer dos semanas internada por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo postoperatorio. Su primera reaparición pública se dio a través de un mensaje crítico contra la intervención militar del gobierno de Estados Unidos en Venezuela, lo que marcó su regreso al debate político, aunque sin presencia física en actos o reuniones.
Tras la externación, su defensa volvió a intentar recursos judiciales para modificar el régimen de prisión domiciliaria, sin éxito. Desde su entorno manifestaron malestar por el voto de la jueza Ángela Ledesma, a quien consideraban más proclive a atender el planteo. En cambio, el juez Mariano Borinsky votó a favor de habilitar la feria.
Durante el receso estival, la Sala de Feria de la Cámara de Casación quedó integrada por Ledesma, Guillermo Yacobucci y Borinsky. Finalmente, Ledesma y Yacobucci rechazaron la apertura de la feria judicial, mientras que Borinsky votó en disidencia. El criterio adverso se repitió días después, ante un nuevo planteo del abogado Carlos Beraldi, que fue rechazado in limine.
Con estos fallos, los pedidos de la expresidenta —que incluyen el retiro de la tobillera electrónica, la flexibilización del régimen de visitas y la eliminación del límite horario para el uso de la terraza— quedarán para ser resueltos una vez finalizada la feria judicial.
"Cristina siempre estuvo a derecho. Su situación va a tener una salida política, porque el peronismo va a volver a liderar", afirmó la fuente consultada, al referirse al futuro de la expresidenta y actual titular del Partido Justicialista nacional.