Este domingo se cumplen 29 años del asesinato de José Luis Cabezas, el reportero gráfico cuyo crimen sacudió al país y se transformó en un símbolo de la defensa de la libertad de expresión en la Argentina. Como cada 25 de enero, familiares, amigos y colegas del periodista se reúnen en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires para rendir homenaje a su memoria y renovar el reclamo de justicia.
Los actos conmemorativos buscan mantener vivo el recuerdo de Cabezas, asesinado el 25 de enero de 1997 en Pinamar por sicarios vinculados al empresario Alfredo Yabrán, luego de que el fotógrafo lograra retratarlo por primera vez y esa imagen se convirtiera en tapa de la revista Noticias. Aquella fotografía, publicada un año antes del crimen, rompió el anonimato público del poderoso empresario y se transformó en un punto de inflexión que marcó el destino del reportero gráfico.
Según informó Gladys Cabezas, hermana de la víctima, el primer homenaje del día se realiza a las 11 de la mañana en el monolito ubicado frente a la Terminal de Micros de Pinamar. Allí, familiares, trabajadores de prensa y vecinos participan de un acto recordatorio que ya es una tradición en cada aniversario del crimen.
Más tarde, a las 19, está prevista una movilización en la cava de General Madariaga, en el kilómetro 385 de la Ruta 11, a unos cinco kilómetros hacia el interior. Ese lugar es donde fue hallado el cuerpo de Cabezas dentro de su automóvil, que había sido incendiado tras recibir varios disparos. La concentración en ese punto, cargado de simbolismo, representa uno de los momentos más conmovedores de la jornada.
El asesinato de José Luis Cabezas no fue un crimen más. Su muerte se convirtió en un hito que puso en jaque la relación entre el poder y el periodismo, y generó una de las mayores movilizaciones sociales en defensa de la libertad de prensa en la historia argentina. La consigna "No se olviden de Cabezas" se replicó en marchas, redacciones y espacios públicos de todo el país, y aún hoy sigue siendo una bandera del periodismo.
Gabriel Michi, editor de Newsweek Argentina y compañero de Cabezas al momento del hecho, reflexionó tiempo atrás sobre el impacto que tuvo el asesinato. "Lo que ocurrió con José Luis generó un impacto único en la sociedad argentina. Nunca en la historia del mundo ocurrió algo como esto: que una sociedad entera se movilice en defensa de un periodista", afirmó.
Cómo fue el crimen de Cabezas
Durante el verano de 1996, José Luis Cabezas trabajaba para la revista Noticias como fotógrafo y periodista de investigación. En el marco de su labor profesional, había realizado coberturas vinculadas a hechos de corrupción y narcotráfico en la provincia de Buenos Aires.
El punto de quiebre ocurrió el 3 de marzo de ese año, cuando la revista publicó en tapa la primera fotografía de Alfredo Yabrán, un empresario poderoso y esquivo a la exposición pública. La imagen fue tomada por Cabezas y tuvo un impacto inmediato. Desde entonces, el reportero gráfico quedó en la mira de sectores vinculados al poder económico.
El asesinato se produjo el 25 de enero de 1997, cuando Cabezas se encontraba de vacaciones en Pinamar. Su cuerpo fue encontrado dentro de su auto, con múltiples disparos y el vehículo incendiado, en un intento por borrar pruebas. El crimen desató una fuerte reacción social y política, con manifestaciones masivas que exigieron el esclarecimiento del caso y el castigo a los responsables.
En el año 2000, Alfredo Yabrán, señalado como el autor intelectual del crimen, se suicidó minutos antes de ser detenido. No obstante, la Justicia continuó investigando y procesó a otros involucrados, entre ellos integrantes de la banda conocida como "Los Horneros", conformada por José Luis Auge, Héctor Retana, Sergio González y Horacio Braga.
A casi tres décadas del asesinato, la figura de José Luis Cabezas sigue siendo recordada como un emblema de la lucha por el derecho a informar y a ser informado. Cada aniversario renueva el compromiso del periodismo con la memoria, la verdad y la libertad de expresión.